Gestionar los viajes de empresas únicamente desde la óptica del ahorro puede resultar, paradójicamente, una de las decisiones más costosas para una organización. Lo que aparece en los informes financieros como una línea de gasto controlada esconde, con frecuencia, un impacto silencioso sobre la productividad, el bienestar de los equipos y la capacidad de retener talento. Es lo que algunos especialistas en movilidad corporativa denominan fricción en los viajes de empresa: un conjunto de ineficiencias logísticas y operativas que acaban afectando al rendimiento real de quienes viajan por trabajo.
En un contexto en el que las empresas compiten por atraer...