El confesionario (o cómo estamos cambiando las reglas del juego)

¿Quién nos iba a decir hace unos años que en un concierto de Rosalía habría un confesionario?

Un confesionario. Y que, noche tras noche, durante su gira, distintas mujeres se sentarían ahí a contar su historia delante de miles de personas. Pues ha pasado.

Y además, hay algo que me ha encantado: el tono.

Porque no es drama. Es verdad contada con humor. Con ironía. Con ese punto de “me ha pasado esto… pero tampoco me voy a morir”. Y eso, sinceramente, se agradece. A mí, el de Aitana me resonó especialmente. Porque hizo algo que muchas hemos querido hacer alguna vez: sentarnos, contar cómo terminó una relación… y dejar claro qué pasó exactamente.

Me llamó mucho la atención una frase.

Pero no era suya. Era de él. Después de un año en el que, según decía, todo iba bien, él le suelta:

— “Yo, al año, puedo llegar a ser infiel.”

Y tú escuchas eso… y no hay mucho que analizar. No hay misterio. No hay matiz. No hay “igual quería decir…” No.Está diciendo exactamente eso. Y aquí es donde empieza lo interesante. Porque la pregunta no es qué dijo él. La pregunta es: ¿qué hacemos nosotras cuando alguien nos dice quién es?

Porque esto no es una sorpresa. Esto es un aviso. Con subtítulos. Y entonces llega la parte incómoda. La que no siempre apetece mirar. Sabiendo esto, sabiendo cómo es, sabiendo que su forma de vincularse tiene fecha de caducidad… ¿de verdad entramos? ¿O seguimos pensando que somos un máster intensivo en “cómo dejar de ser infiel en 12 meses”? Porque aquí hay una fantasía muy extendida.

Esa de:

— “Bueno, igual conmigo es diferente.”
— “A ver qué pasa…”
— “Es que me gusta mucho…”

Claro. Hasta que pasa exactamente lo que te dijeron que iba a pasar. Y entonces llega la gran pregunta. La de verdad. La incómoda. La que cambia el juego: ¿estos hombres actuarían igual si las mujeres no fuéramos tan permisivas? Si cada vez que alguien dice “yo soy así” la respuesta fuera “perfecto, pero conmigo no”…¿seguiría funcionando?

Porque aquí hay algo importante. El comportamiento no cambia porque sí. Cambia cuando deja de funcionar. Y durante mucho tiempo…ha funcionado. Por eso lo interesante no es el confesionario. Es lo que ocurre después de escucharlo. Porque ahora ya no podemos decir que no lo sabíamos. Ahora se dice en alto. En un escenario. Con micrófono. Y con miles de personas mirando. Y quizá ese sea el verdadero cambio. No que ellos hayan cambiado. Sino que nosotras empezamos a hacer algo distinto. Porque durante mucho tiempo pensé que estaba equivocada. Y ahora… ya no tanto. Decir que no.

Y además…decirlo sin drama. Porque a veces la revolución no es gritar.

Es reírte… y salir de ahí.

El proyecto El amor en los tiempos del Match vive también fuera del papel:

Marian Gómez Campoy
Marian Gómez Campoy
Marian Gómez-Campoy es autora, periodista y emprendedora. Desde muy joven sintió la necesidad de contar historias como forma de observar, comprender y ordenar el mundo, una vocación que la llevó al periodismo y, más tarde, a desarrollar una trayectoria profesional ligada a la comunicación y la reputación. Es experta en marca personal y estrategias de relaciones públicas en la era de la Inteligencia Artificial, y fundadora de MGC&Co PR & Talent, estudio boutique de comunicación y gestión de talento desde el que asesora a marcas y profesionales y trabaja como agente de actores. Como escritora, su obra explora la identidad, los vínculos y las emociones en la vida contemporánea. Es autora de RED. Conexión destino, Cadena de Perlas y El amor en los tiempos del Match, un proyecto transmedia que desdramatiza las relaciones en la madurez y acompaña, desde el humor y la honestidad, los procesos de reconstrucción personal.

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