Juguetes y sexismo: ¿dejamos elegir en libertad a niños y niñas?

La guía “Libertad para jugar", presentada recientemente por el Ministerio de Consumo, ofrece algunas claves para que niños y niñas jueguen con más oportunidades.

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En el marco de la «Huelga de juguetes» llevada a cabo en los últimos días, convocada como parte de una campaña para concienciar sobre los «clichés» existentes en el sector de los juguetes, el Ministerio de Consumo presentó “Libertad para jugar. Guía para la elección de juguetes sin estereotipos sexistas”.

Se trata de un manual de 23 páginas que contiene diferentes apartados en los que se incluye un diccionario de supervivencia donde se intentan esclarecer las diferencias entre sexo, género, estereotipos y juguetes.

Durante la presentación de la guía, el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, señaló: «Tenemos que darles la libertad de elegir los colores o juegos que les gustan a partir de un abanico amplio, no limitado ni sesgado por estereotipos de género. Libertad es que puedan elegir sin miedo a defraudar expectativas. Libertad es garantizar que los menores tengan todas las posibilidades de juego y desarrollo a su alcance».

Se trata de un manual de 23 páginas que incluye un diccionario donde se intentan esclarecer las diferencias entre sexo, género, estereotipos y juguetes.

En el documento, además, se encuentran pistas para detectar juguetes sexistas y, por último, pautas para conseguir una cesta de juguetes equilibrada.

«Libertad es que puedan elegir sin miedo a defraudar expectativas. Libertad es garantizar que los menores tengan todas las posibilidades de juego y desarrollo a su alcance», expresó Alberto Garzón.

En el diccionario, en tanto, se establecen las cualidades de las que se deben percatar las familias al adquirir los juguetes en relación al sexo y género. “Conviene dedicar unos minutos a pensar de qué manera los juegos y los juguetes pueden estar perjudicando o beneficiando a las criaturas. Lo que a simple vista puede parecer una inocente clasificación: rosa o azul, puede tener consecuencias graves en su futuro, limitando sus posibilidades en una de las etapas más importantes para el aprendizaje”, se explica en una parte de la guía.

Datos que merecen ser observados

En el manual también se mencionan los resultados de la XV Encuesta Adecco “¿Qué quieres ser de mayor?”, realizada en 2021, la cual refleja las aspiraciones de los niños y las niñas. Un año más, los niños prefieren ser futbolistas en primer lugar en un 25,1% y policías en segundo lugar con un 15,6%, actividades que despiertan admiración por parte de la sociedad y coinciden con el perfil de héroe relacionado con la actividad física.

Las niñas, por su parte, en un 19,9% de los casos siguen deseando ser profesoras, doctoras en un 16,7% o veterinarias un 10,5%, seguidas de peluqueras en un 12,1% y oficios relacionados con el cuidado de los demás y con la belleza.

El juego es otra manera que tienen los niños y niñas de aprender. Los juegos y juguetes se mueven en un plano simbólico, pero pueden dar lugar a comportamientos reales. Los niños y las niñas buscan el reconocimiento. Si las niñas perciben que lo que se les va a valorar tiene que ver con su aspecto físico, cuidar de los demás y permanecer en el espacio doméstico y, los niños, con ganar competiciones o aniquilar a sus enemigos, tenderán a moldear su comportamiento.

En un 19,9% de los casos, las niñas siguen deseando ser profesoras, doctoras en un 16,7% o veterinarias un 10,5%, seguidas de peluqueras en un 12,1% y oficios relacionados con el cuidado de los demás y con la belleza. Encuesta ¿Qué quieres ser de mayor? (Adecco)

Cómo se detecta un juguete sexista

“Cuando hablamos de juguetes sexistas nos referimos a aquellos que reproducen estereotipos de género al asociar distintas características a cada sexo. Es fácil reconocerlos, pero nos hemos acostumbrado a su estética porque están perfectamente integrados dentro de un sistema de diferenciación que se extiende también a la etapa adulta. En realidad, los juegos y los juguetes son la antesala de los productos y actividades que nos interesarán y consumiremos el día de mañana. Una regla de oro sencilla: si no es apto tanto para niños como para niñas, es sexista. Cuanto más diferenciados estén los juguetes, más estereotipos tienen”, explica la guía.

Cuando hablamos de juguetes sexistas nos referimos a aquellos que reproducen estereotipos de género al asociar distintas características a cada sexo.

Para detectar estas señales en los juguetes, la guía hace una apreciación sobre determinadas características. En el apartado “Los mil y un disfraces del sexismo”, muestra que con el correr de los años el sexismo adquiere formas diversas, por eso es importante estar atentos a ciertas señales que en principio pueden pasar desapercibidas. Tal es el caso de los colores, las luces, los tamaños, ritmos o espacios, roles, entre otras.

Además, ofrece 9 consejos para regalar juguetes libres de estereotipos:

  • Evitar los clichés cromáticos: frente al encasillamiento clásico azul-rosa, se recomienda optar por juguetes con tonos y colores neutros y nombres que no diferencien. Eso facilita que sean las niñas y los niños quienes decidan con qué quieren jugar.
  • Equilibrar la cesta de juguetes: a veces es difícil encontrar juguetes neutros en el mercado, pero se puede lograr un equilibrio complementando la cesta de juguetes que ya tienen con aquellos que fomenten actividades que han practicado menos. Esto les permitirá explorar nuevas habilidades.
  • Muñecas y muñecos con cuerpos realistas y diversos: la variedad fomenta la tolerancia.
  • Autoconfianza de las niñas: puede ser reforzada con muñecas y referentes valorados por las cosas que hacen, no solo por su aspecto. Basar la autoestima en la apariencia física puede generar complejos y frustraciones. Fomentar la seguridad en base a más aspectos es fundamental para que gocen de una buena salud mental.
  • Afectividad frente a la seducción: los juguetes con complementos como maquillaje, ropa sexy, tacones y poses seductoras pueden llevar a una interpretación de la sexualidad alejada de la afectividad y la igualdad, tanto para ellos como para ellas.
  • Empatía y entendimiento, mejor que violencia y agresividad: jugar con muñecas y muñecos, por ejemplo, es una manera de ponerse en su piel y entender la situación que están viviendo. Los golpes y las guerras no fomentan el diálogo ni profundizan en temas importantes para el bienestar del grupo.
  • Juegos y juguetes colaborativos y de trabajo en equipo: la figura del héroe o heroína es compatible con la idea de que lo conseguido por una persona también es bueno para las demás. En la vida necesitamos al grupo para salir adelante y hay juegos y juguetes que potencian esa cooperación.
  • Creatividad con juguetes que no lo den todo hecho: resolver pequeños retos también es satisfactorio y ayuda a desarrollar la paciencia y el esfuerzo en los más pequeños.
  • Jugar sin juzgar: si un niño o niña muestra interés por juguetes que no necesariamente coinciden con el género socialmente asignado a su sexo, hay que permitirle explorar sin emitir juicios de valor.

Puedes acceder a la guía completa, pinchando aquí.

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