Día de la Mujer Emprendedora: voces y experiencias que abren camino

Entrevistamos a candidatas y elegidas Top 100 para que su experiencia inspire y multiplique la vocación emprendedora.

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Hoy, 19 de noviembre, en 144 países y 110 universidades y colegios internacionales se celebra el Día de la Mujer Emprendedora. La iniciativa, titulada Women´s Entrepreneurship Day (WED), fue creada en 2014 por la empresaria norteamericana Wendy Diamond. Se trata de una de las autoras más vendidas en Estados Unidos, personalidad destacada de la televisión.

Consultamos a mujeres que emprenden en sectores diversos, a fin de que expongan sus motivos, desafíos y modos de transitar los caminos que depara la vocación emprendedora.

Pero aunque esta información es significativa para ponernos en contexto, en MujeresyCia nos interesa escuchar a las protagonistas, darles espacio para que su experiencia inspire a otras y nos brinde un panorama acerca de la situación del emprendimiento femenino en España.

Sabemos -según datos de Lanzadera.net – que «la tasa de emprendimiento femenino en España ha aumentado en las últimas 2 décadas, sobre todo en los últimos años, pero el gender gap que todavía existe está estancado desde hace unos años. Así, solo el 20% de las startups están impulsadas por mujeres.

Más allá de estos números, ¿Qué pasa en el día a día de las protagonistas de ese 20%? ¿Cómo se han decidido? ¿Qué obstáculos han enfrentado (y enfrentan)?

Para saberlo, consultamos a mujeres que emprenden en sectores diversos, a fin de que expongan sus motivos, desafíos y modos de transitar los caminos que depara la vocación emprendedora. Y, por supuesto, para que sirvan de inspiración.

Las protagonistas

Por fortuna, el ecosistema emprendedor suma cada vez más mujeres. Hemos contactado a algunas de ellas, candidatas y elegidas del ranking Top 100 Mujeres Líderes de España, que han aportado su visión. Ellas son:

Yolanda Rueda (Top 100 Honoraria), presidenta de Cibervoluntarios, ONG española de ámbito internacional que lleva 20 años promoviendo el uso y conocimiento de la tecnología como un medio para paliar brechas sociales, generar innovación social y empoderamiento en la ciudadanía, favorecer sus derechos y potenciar sus oportunidades.

 

 

Teresa Alarcos Fundadora y presidenta de la W Startup Community, consejera independiente de varias compañías; líder de un chapter de Singularity. W Startup Community es una asociación sin ánimo de lucro que tiene un objetivo fundamental: convertirse en referencia global de inspiración y construcción de la nueva generación de mujeres líderes en startups e innovación.

 

Elena Ibáñez (elegida Top 100), Fundadora de Singularity Expert y miembro del Consejo de la W Startup Community. Singularity Experts es la plataforma revelación más premiada en Orientación Académico-Profesional, que le descubre a las personas que no saben qué estudiar o en qué trabajar, los empleos del futuro y la formación perfectos para ellas.

 

Helena Torras, Socia Directora en Paocapital, empresa de inversión y advisory en el mundo tecnológico. Torras Es emprendedora en serie, inversora, mentora y consejera. Es muy activa promoviendo la presencia femenina en el mundo de las inversiones tecnológicas, tanto a nivel personal como a través de PaoCapital, ha fundado y promovido WERockCapital, un grupo de más de 60 inversoras para invertir en Startups Tecnológicas lideradas por mujeres.

 

Elvira Conejero Crespo, CEO & Partner de Labit Group, estudio de arquitectura con un equipo de más de cuarenta profesionales, con predominio de mujeres. Con oficinas distribuidas entre Madrid, Barcelona, Londres y París, Labit trabaja desde la intersección entre la arquitectura sostenible, el desarrollo tecnológico y la manipulación de datos. La empresa ha sido galardonada por el Ministerio de Ciencia e Innovación como Empresa Altamente Innovadora.

 

Ana Aldea, fundadora de Datasocial, empresa con equipos de expertos en ayudar a las marcas y medios a ejecutar sus estrategias digitales para acelerar su crecimiento, basados en datos. Es Agencia Partner Diamond de HubSpot

 

 

Claudia Gómez Estefan, elegida Top 100, es CEO & Co-Founder en Senniors, start-up del sector Health Tech en la que se combina humanidad y tecnología para que las personas mayores y personas dependientes puedan vivir en su propia casa el mayor tiempo posible, con la mejor calidad de vida y salud.

 

 

Bea Magro, CEO & CoFounder en KOMVIDA y Emprendedora Endeavor. Komvida es una marca de kombucha, bebida probiótica que que se consigue gracias a la fermentación natural de té verde y azúcar. Komvida la produce de forma 100 % ecológica, sin pasteurizar y sin utilizar plástico.

 

 

Diana Lameiro Aznar, directora de Centro Lingoreta y vicepresidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Vigo. Centro Lingoreta está formado por un equipo de 18 profesionales donde se aúna las especialidades de la psicología, logopedia, pedagogía y terapia ocupacional.

 

 

Claudia Di Paolo es CEO de Claudia di Paolo Group, distribuidora de cosmética de autor de lujo con más de 10 años de trayectoria. También ha creado una boutique online de cosmética de lujo.

 

 

 

Gina Aran es CEO en Inginium, empresa de consultoría estratégica de recursos humanos.En Esade Business School, Aran es profesora de Liderazgo y Gestión de Equipos ágiles de alto rendimiento. Asimismo, es directora académica del programa Esade-Inginium “RRHH, motor de la innovación y la transformación digital” y codirectora académica del programa de Esade «Digitalización de los recursos humanos»

El impulso emprendedor

«Decidí emprender porque después de mi baja de maternidad, no quería estar fuera de casa 12 horas al día y porque sentía que había una oportunidad para gestionar una agencia desde los valores«. -explica Ana Aldea.

Por su parte, Gina Aran expresa: «Siempre tuve espíritu emprendedor, confieso que no necesité decidir, fue algo natural. Libertad, crecimiento, aportación de valor y conciliación son las necesidades que me ha cubierto el emprender.» Los motivos pueden iniciarse en la necesidad, pasar por la sensación de oportunidad y definirse en la libertad.

La experiencia de Elena Ibáñez suma otro factor: la percepción de un nicho: «Decidí emprender porque en el mercado no existía ningún proyecto al que me pudiera unir que aunara lo que me apasiona: la tecnología, la psicología, la ayuda a los demás, la innovación, y la creatividad. No existía y decidí crearlo yo.»

Los obstáculos

«Todavía hay gente que piensa que los empresarios son hombres que visten traje de chaqueta y corbata y, cuando no es así, parece que no te toman tanto en serio» – señala Bea Magro. A ello agrega: «también ha sido un gran reto encontrar el equilibrio entre mi rol en Komvida y mi rol como madre. En este sentido, también se cuestiona mucho cada paso que tomas, mucho más que a los padres«. «En mi caso -dice Diana Lameiro Aznarcreo que los obstáculos que he tenido son por ser madre empresaria y lo que supone la carga mental tan grande, que en ocasiones te planteas que no eres válida para realizar tantas cosas a la vez sin sentirte culpable«. Mientras, Elena Ibáñez expone: «he notado y sigo notando un cierto paternalismo en muchos hombres. He aprendido a no tomármelo de manera personal y a asumirlo con cierta indulgencia.»

Todavía hay gente que piensa que los empresarios son hombres que visten traje de chaqueta y corbata y, cuando no es así, parece que no te toman tanto en serio. Bea Magro, CEO & CoFounder en KOMVIDA

De todos modos, y a pesar de estos obstáculos, Helena Torras percibe cambios positivos: «Cuando yo empecé éramos muy poquitas, pero esto está cambiando. Aunque no estamos en el punto de equilibrio, es maravilloso ver cuantos proyectos tienen grandes líderes mujeres. Pienso que ese sesgo, que era extremadamente evidente, hizo que los inversores y la prensa empezasen a tener una mirada positiva hacia la mujer emprendedora e inversora«-concluye.

Elvira Conejero Crespo cree que en su generación ya no se percibe una gran diferenciación entre hombre y mujeres. Esto se debe, según ella, a que «muchas antes lucharon porque nosotras podamos estar donde estamos y ese cambio es generacional, no son cosas que se puedan cambiar de la noche a la mañana.»

He sentido, en alguna ocasión, que los clientes tenían tendencia a confiar más en hombres, posiblemente sin ser conscientes de ello. Esto me ha obligado a «demostrar más» mi solvencia profesional. -Gina Aran, CEO en Inginium

Claudia Di Paolo, por su parte, menciona una realidad que quizás haya sido la de muchas. Aunque ella señala que su trabajo dentro del sector de la cosmética de lujo «gira en torno a un mundo muy femenino«,  reconoce que «para grandes negociaciones me ha pasado que, al ser mujer, he tenido que ir acompañada de un hombre solamente como imagen. Las decisiones, por supuesto, las tomaba yo como directora general y CEO de la compañía, pero el hombre que me acompañaba hacía un poco de imagen.»

Como CEO garantizo que mis decisiones, tanto en los miembros de mi equipo como en los proveedores, aboguen por la inclusión y que haya igualdad de condiciones. -Claudia Gómez Estefan, CEO & Co-Founder en Senniors

Ana Aldea relata una escena parecida: «Durante los años que llevo emprendiendo he vivido infinidad de situaciones en las que se me menospreciaba por ser mujer y, además, joven. Un pequeño ejemplo es que siempre que he ido a una reunión acompañada de un hombre más mayor que yo, han dado por hecho que era mi jefe«.

La experiencia que comparte Gina Aran se enfoca en sus clientes: «he sentido, en alguna ocasión, que tenían tendencia a confiar más en hombres, posiblemente sin ser conscientes de ello. Esto me ha obligado a «demostrar más» mi solvencia profesional».

A la vez, Claudia Gómez Estefan recomienda un curso de acción: «Soy consciente de la brecha de género que existe en el ecosistema emprendedor, especialmente en el ámbito Tech, y creo que todos tenemos que remar de manera constante en la misma dirección para que ésta se vaya acortando. En la parte que yo, como CEO, puedo influir directamente, garantizo que mis decisiones tanto en los miembros de mi equipo, como en los proveedores, aboguen por la inclusión y que haya igualdad de condiciones».

El liderazgo femenino se caracteriza por integrar diferentes perspectivas, aunar esfuerzos y buscar consensos. – Yolanda Rueda, presidenta de Cibervoluntarios

El factor femenino: ¿sí o no?

Consultada acerca de si las mujeres tenemos un valor diferencial a la hora de emprender, Teresa Alarcos es contundente: «Los emprendimientos femeninos operan en las mismas industrias que los hombres, y usan las mismas tech desde IA a Blockchain. La diferencia es que somos menos y nuestras  empresas aún más pequeñas«. A este análisis le añade una apreciación acerca de los «unicornios», las estrellas más rutilantes del ecosistema emprendedor: «Solo hay 23 unicornios en el mundo de mujeres. El total de unicornios en el mundo se acerca a los 3000. Nuestro estudio y el de las universidades punteras de Silicon Valley  coinciden en que las empresas fundadas por mujeres son más solventes y rentables, y por ello una oportunidad para los/las inversionistas.  Cada vez habrá más, pues partimos de una base pequeña (emprendedoras digitales 5% y mixtas – mujeres y hombres 17%)  pues una mujer digital es una mujer libre…en el más amplio sentido de la palabra.»

Las empresas fundadas por mujeres son más solventes y rentables, y por ello una oportunidad para los/las inversionistas. Teresa Alarcos, fundadora y presidenta de W Startup Community

Al respecto, Yolanda Rueda aporta su visión, forjada en el terreno del emprendimiento social: «Cada persona es única, así como las ideas que tenemos y cómo las desarrollamos nos hacen diferentes. Dicho esto, si hablamos en global,  el mayor valor diferencial que yo he visto en mi entorno es la capacidad de liderar y hacer equipos,  en este caso el liderazgo femenino se caracteriza por integrar diferentes perspectivas, aunar esfuerzos y buscar consensos«.

El valor del networking

«El networking de verdad, en el que se teje una red de apoyo y solidaridad real me parece una herramienta muy poderosa«. Así responde Claudia Gómez Estefan, y Elvira Conejero Crespo suscribe a esta idea de escoger redes que brinden lo que prometen: «Siempre es importante conocer y darse a conocer, sobre todo en entornos profesionales adecuados. Los eventos de networking en los que he participado resultan muy previsibles… Me gustan mucho más aquellos en los que de entrada un arquitecto no pinta nada, ser yo la única arquitecta y así poder desarrollar negocio B2B. Creo que la pandemia ha ayudado mucho a limpiar de eventos que no aportaban nada.»

Teresa Alarcos atribuye al networking un valor «enorme«, y lo fundamenta a partir de que «se trata de aprender y ayudar, que en el emprendimiento lo es todo. Te acelera el proyecto, compartir ideas, opiniones y momentos complejos y te ayuda a evitar errores que pueden ser costosos«.

Helena Torras define a esta herramienta como «generosa e inspiradora; te permite conocer a personas maravillosas que, de otra forma, sería imposible encontrarte en tu día a día».

Falta visibilidad, para que otras mujeres normalicen el hecho de emprender, y conciencia para que los temas domésticos no supongan barreras realmente importantes. – Elena Ibáñez, Fundadora de Singularity Expert

Lo que falta

El diálogo acerca del impulso al emprendimiento femenino suele tener un tópico común: el trecho que «falta recorrer» para que las mujeres logremos empujar los porcentajes más arriba de cualquier techo. El factor que identifica Claudia Di Paolo se relaciona con la educación: «creo que el valor para emprender hay que inculcarlo desde joven, desde las escuelas. Es importante realizar acciones en las que mujeres emprendedoras puedan ser un referente para las jóvenes. Bea Magro concuerda con el análisis, y redobla la apuesta «creo que hay una gran falta de educación en las escuelas en este aspecto. Hay que demostrar que las mujeres podemos hacer todo lo que nos propongamos, al igual que los hombres, ni más ni menos. Las niñas de hoy serán las mujeres emprendedoras del futuro, y espero que cada vez lo tengan más fácil. No merecemos menos«.

Necesitamos que más proyectos liderados por mujeres se financien y, sobre todo, que salten a la siguiente etapa, que crezcan, y que obtengan financiación para liderar su espacio a nivel global. -Helena Torras, socia directora en Paocapital

Ana Aldea y Elena Ibáñez coinciden en señalar que falta «visibilidad, para que otras mujeres normalicen el hecho de emprender.» Claudia Gómez Estefan abona la misma tesis, y amplía: «Dentro de mi ámbito de actuación, me encantaría poder seguir inspirando a más mujeres, niñas y jóvenes; a que vean más referentes femeninos y normalizar el poder ser madre antes de los 30 y ser emprendedora».

Gina Aran también habla de que «hace falta mucha más comunicación y pedagogía ya desde las generaciones más jóvenes», pero no se olvida de «las que no lo son tanto». Por otro lado, reclama «políticas públicas orientadas a facilitar el emprendimiento femenino». 

Desde otra perspectiva, Helena Torras apunta hacia los recursos: «Donde falta más foco es en la financiación; necesitamos que más proyectos liderados por mujeres se financien y, sobre todo, que salten a la siguiente etapa, que crezcan, y que obtengan financiación para liderar su espacio a nivel global.

En otro orden, Diana Lameiro Aznar hace mención al «acompañamiento empresarial, acompañamiento emocional y profesionalización empresarial». Para redondear su idea, expone: «Necesitamos que no solo nos den subvenciones. Es una ayuda necesaria, sin embargo, falta ese acompañamiento, esa continuidad para seguir avanzando en las fortalezas y debilidades con el objetivo de ser una empresa sostenible en el tiempo«.

Inspiración para futuras emprendedoras

Si algo debiera provocar este artículo es, al menos, inquietud en aquellas mujeres que están pensando en emprender, pero aún no se animan a dar el salto.

Teresa Alarcos les aconseja «rodearse de buenas personas, complementarias, que busquen y compartan su propósito. La carrera tiene baches y curvas y es muy muy importante el equipo… y la compañía en lo que se fijan más los inversores/as en esas etapas iniciales.»

A la vez, Yolanda Rueda recomienda «que visualicen esa idea que tienen y que no la dejen, porque en ella está el germen de lo que les hará felices, a ellas y a muchísima gente. Lo importante es no abandonar, ir puliendo esa idea, darle forma y convertirla en realidad. Ese proceso sin duda, va a ser duro, complejo y solitario pero el aprendizaje y las satisfacciones compensan con creces.»

 

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