Las mujeres no tienen suficiente motivación ni visibilidad en su papel en la ingeniería

M.ª Cruz Díaz Álvarez, presidenta de la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos y del Comité de Ingenia, expone la realidad del sector y señala aquello que debe cambiar.

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Los estudiantes españoles cada vez demuestran un menor interés por las carreras de las distintas ingenierías, algo que se ve más pronunciado en el caso de las mujeres, que solo representan un 26.4% del total de profesionales del sector.

Debemos erradicar los estereotipos de que las ingenierías son “carreras de hombres” y transmitirles que cuentan con capacidades más que suficientes para iniciarse y despuntar en ellas.

Para solventar esta carencia, hay que hacer frente a los diferentes baches que se imponen desde la sociedad, sobre todo, en la forma de dar a conocer esta especialidad y mostrar lo que realmente tiene que ofrecer, y lo mucho que se puede conseguir con ella.

Las nuevas generaciones necesitan una educación que, desde sus inicios, esté orientada a brindarles un amplio abanico de posibilidades y es imprescindible que a los más pequeños se les eduque desde la igualdad. Independientemente de su género, todos los niños deberían tener la oportunidad de perseguir sus sueños y decantarse por una profesión que les inspire y motive.

La sombra que arrastran las carreras de ingeniería como “caminos complejos y farragosos” se tiene que cambiar, hay que poner en valor este camino de creación, cambio y evolución del mundo en el que vivimos, las grandes oportunidades que ofrecen y la capacidad de evolución que brindan.

En el caso de las mujeres, debemos hacer aún más hincapié y erradicar los estereotipos de que las ingenierías son “carreras de hombres” y transmitirles que cuentan con capacidades más que suficientes para iniciarse y despuntar en ellas.

La sombra que arrastran las carreras de ingeniería como “caminos complejos y farragosos” se tiene que cambiar.

Por otro lado, los profesionales del sector también encuentran dificultades en su desarrollo ya que, en muchos casos, los sueldos que se ofrecen son cada vez más bajos, y esto no hace más que promover la desmotivación generalizada.

De nuevo, otro aspecto en el que las mujeres salen perdiendo, puesto que, de forma regular, ellas tienen sueldos más bajos que los hombres. Todavía no hay igualdad en este sentido, aún necesitamos seguir luchando por conseguir una equiparación salarial y de empleabilidad; así como también se deben ajustar las retribuciones, de acuerdo con las capacidades y conocimientos que requiere una ingeniería.

Otro de los grandes obstáculos con los que se encuentra el sector es la conciliación laboral y personal, cada día más difícil de conseguir. Alimentar una profesión que nos motive debe estar equilibrado con poder disfrutar del tiempo libre, para dedicarnos a nosotros mismos, nuestras aficiones, el ocio o la familia y amigos.

Necesitamos un cambio sólido en la sociedad, tenemos que modificar la manera de dar a conocer las oportunidades que existen y poner énfasis en la relevancia de las ingenierías, para la prosperidad social y económica del país.

Este equilibrio, de nuevo, se complica de forma exponencial en el caso de las mujeres, porque la maternidad todavía sigue siendo un gran punto negativo, en algunos procesos de selección y contratación, y, aunque vamos avanzando poco a poco en este aspecto, aún queda mucho por hacer.

Necesitamos un cambio sólido en la sociedad, tenemos que modificar la manera de dar a conocer las oportunidades que existen y poner énfasis en la relevancia de las ingenierías, para la prosperidad social y económica del país.

Asimismo, la integración de la mujer en este sector sigue siendo una asignatura pendiente para todos, no solo para algunos; la sociedad ha de otorgarles una mayor visibilidad y valor a su papel e influencia. Solo de esta forma conseguiremos que las futuras generaciones puedan ver la realidad y encuentren mayores incentivos para sumarse a las profesiones de ingeniería.

El cómo del futuro depende del cómo de hoy, y en el Instituto de Ingeniería de España creemos firmemente en que el mundo necesita el 100% del talento femenino y masculino y, para ello, debemos impulsarlo en general, sin diferencia de género.

Para lograrlo, hemos creado el Comité INGENIA, con el único fin de visibilizar y poner en valor el talento necesario para cursar una carrera de ingeniería y trabajar como tal, en las diferentes especialidades que tiene.

Con las acciones que abordamos, buscamos promover la igualdad entre hombres y mujeres, en este mundo, fomentar su integración en empresas, organizaciones e instituciones y poner en valor a los profesionales, independientemente de su género.

Estamos convencidos de que las ingenierías solo podrán continuar su desarrollo y evolución si, entre todos, potenciamos el progreso de la sociedad, logramos crear un futuro mejor, y también más inclusivo en materia de género.

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M.ª Cruz Díaz Álvarez es presidenta de ANIA (Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos) y del Comité de Ingenia.