Consejos para cuidar tus lentillas y salud ocular

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Cuidar tus lentillas repercute directamente en tu salud ocular. Sigue estos consejos para que sigan siendo igual de cómodas que el primer día y prevenir posibles daños en tus ojos.

Solo es necesario echar un vistazo a las webs especializadas para darse cuenta de la evolución del mercado de las lentes de contacto. Hasta hace unos años, era un lujo que solo se podían permitir unos pocos, pero ahora hay una gran oferta y puedes encontrar lentillas baratas. Las razones por las que las personas deciden utilizar lentillas en lugar de gafas son muy diversas. Hay veces que la elección está motivada por un estilo de vida activo pero cada vez se apunta más a que se debe a cuestiones de estética. Sea por el motivo que sea, su utilización requiere unos cuidados que no puedes dejar pasar para cuidar bien tu salud ocular.

El agua no desinfecta y puede contener virus, hongos y microorganismos peligrosos. Lejos de limpiarlas, incrementarás los residuos.

Lentillas y agua, una combinación fatal

Es bastante usual que, tras el olvido o finalización del producto adecuado para la higiene de las lentillas, se recurra al agua y esto es devastador para su conversación. En primer lugar, porque el agua no desinfecta y puede contener virus, hongos y microorganismos peligrosos. Lejos de limpiarlas, incrementarás los residuos. Pero no solo incurrirás en este peligro, sino que las lentillas mantenidas en agua por un transcurso de horas pueden cambiar su forma, quedarse deshidratadas, por lo que es posible que no se adapten al ojo y su uso sea muy incómodo.

Igual de importante es tener controlada la fecha de caducidad tanto de las lentillas como la de los líquidos para su limpieza. No importa si todavía están en su paquete y nunca fueron utilizadas, si su fecha ha vencido, deben ir a la basura. El peligro de unas lentillas caducadas es que pierden parte de sus propiedades, por lo que dejan pasar menos aire, se vuelven más impermeables y menos porosas. ¿El resultado? Alto riesgo de que los ojos contraigan alguna infección. En cuanto a los líquidos, los expertos son claros: nunca los rellenes ni reúses líquidos antiguos. Tira siempre los líquidos antiguos, enjuaga y añade el nuevo líquido.

Recuerda que tus ojos deben descansar, por lo que nunca duermas con ellas puestas, ni siquiera una pequeña siesta.

Lentillas y maquillaje

Aunque existen muchos mitos que desaconsejan la combinación de maquillaje y lentillas, sí que es posible siguiendo algunos consejos. Lo mejor es ponerse las lentillas antes de la aplicación del maquillaje para que estas no se contaminen. Si se ensuciaran de maquillaje, podrían irritar tus ojos causándote una infección. Así, es de vital importancia empezar con el maquillaje con una higiene optima tanto de tus manos como de las lentillas. Igualmente, para su extracción tras la larga jornada, se deben lavar muy bien las manos, secarlas y a continuación quitarse las lentes con cuidado para no dejarlas manchadas de maquillaje.

Por último, recuerda que tus ojos deben descansar, por lo que nunca duermas con ellas puestas, ni siquiera una pequeña siesta. Lo óptimo es que las introduzcas en su recipiente, por supuesto bien limpio, y con su líquido específico para que estén frescas por la mañana.