En España, cerca de 300.000 personas con discapacidad intelectual requieren apoyos personalizados para realizar las actividades cotidianas de la vida diaria. La mayoría de quienes reciben atención residencial viven en modelos institucionales que, según los estudios, ofrecen una calidad de vida significativamente menor que los modelos comunitarios: un 40% frente al 60% que alcanzan los entornos no institucionales. Y sin embargo, solo un 6,7% de las plazas residenciales en la Comunidad de Madrid responden a ese modelo alternativo.
Esa brecha entre lo que la evidencia señala y lo que la realidad ofrece es el punto de partida de Villa...