La sede central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) acogió el pasado viernes la III edición de Women Lead: Shaking Science, un encuentro que reunió a más de 300 mujeres —científicas, investigadoras, directivas y representantes institucionales— para reflexionar sobre el liderazgo femenino en la ciencia y la tecnología.
Organizado por la Asociación Española para el Desarrollo Ejecutivo en la Ciencia, la Innovación y el Arte (ASEDEC+I+A), el evento puso el foco en uno de los principales retos del ámbito científico: la brecha en el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo, pese a su creciente presencia en las primeras etapas de la carrera investigadora.
Durante el encuentro, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, reconoció que todavía persisten retos como la brecha salarial o la falta de referentes, aunque destacó los avances logrados en España en las últimas décadas. “Hoy tenemos muchas más oportunidades que las que tuvieron nuestras madres y abuelas”, señaló. Asimismo, defendió la necesidad de “sumar cooperación a la competitividad” y de dar mayor visibilidad al impacto social del trabajo científico desarrollado por las mujeres.
Por su parte, la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Eloísa del Pino, destacó la necesidad de que las organizaciones “implementen políticas, estructuras y procesos selectivos que tengan en cuenta las áreas donde hay más mujeres”. Además, subrayó el esfuerzo realizado por el organismo en materia de igualdad: “Desde 2002 contamos con un comité de mujeres y ciencia, medidas de conciliación y protocolos para proteger la igualdad de género. Hoy, el 40 % de las direcciones de nuestros 124 institutos están ocupadas por mujeres”.
La presidenta de ASEDEC+I+A, Magdalena Cordero, señaló que la asociación nació vinculada al ámbito científico, aunque con una vocación transversal: “El problema del liderazgo femenino es estructural y exige un cambio cultural. La ciencia necesita talento, pero también estructuras que permitan que ese talento alcance posiciones de mayor impacto”.


De la presencia al liderazgo: romper la “gráfica de la tijera”
Uno de los ejes del encuentro fue el análisis de la conocida “gráfica de la tijera”, que refleja cómo la presencia femenina disminuye progresivamente a medida que aumentan los niveles de responsabilidad.
En este contexto, la directora de Operaciones del CERN, Mar Capéans, afirmó que “si quieres cambiar la situación, hay que llegar arriba, porque todo es más fácil si tú eres parte de la decisión”, una idea que fue respaldada por otras voces del ámbito científico. En la misma línea, Susana Rodríguez-Navarro, directora del Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV-CSIC), subrayó que “la capacidad que tienen los líderes de transformar para que los demás ejerzan el liderazgo es muy grande”.
El encuentro también abordó los sesgos estructurales que afectan a la carrera investigadora. Ana María Jaramillo, investigadora del Complexity Science Hub de Viena, y Samuel Martín Gutiérrez, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, analizaron las desigualdades en los rankings científicos. Destacaron que las mujeres suelen desarrollar trayectorias más cortas y publicar menos artículos, incluso en disciplinas donde son mayoría, debido a factores como la maternidad, los sesgos históricos o el acoso.
Liderazgo y referentes: claves para el cambio
La jornada contó con intervenciones de referentes internacionales como Eva Nogales, catedrática de Bioquímica, Biofísica y Biología Estructural en la Universidad de California en Berkeley, quien destacó la importancia de combinar esfuerzo, valentía y adaptación, así como el papel de las científicas como inspiración para las nuevas generaciones.
Por su parte, María Jesús Vicent, coordinadora del Programa de Cáncer y jefa del Laboratorio de Polímeros Terapéuticos del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF), puso el acento en la necesidad de desarrollar competencias de liderazgo en entornos científicos: “Puedes ser una científica excelente, pero eso no significa necesariamente que seas una buena líder. El liderazgo también se aprende”.

Formación para impulsar el talento
El encuentro puso en valor el Proyecto Futura, una iniciativa de ASEDEC+I+A centrada en el coaching y la formación en liderazgo para mujeres científicas. Las participantes compartieron cómo estos programas han reforzado su capacidad para tomar decisiones y posicionarse en sus organizaciones.
Asimismo, diferentes mesas de debate abordaron el papel del liderazgo femenino en distintos ámbitos —desde la empresa hasta la investigación o el sector público—, destacando la necesidad de aumentar no solo la presencia, sino también la capacidad de influencia de las mujeres.
Luisa Bravo, fundadora de ASEDEC+I+A, se encargó de clausurar la jornada, agradeciendo la colaboración del CSIC y el apoyo de los Ministerios de Igualdad, así como la participación de todos los actores implicados en el encuentro. Durante el cierre de la jornada, se hizo una llamada conjunta a reforzar la colaboración entre ciencia, empresa e instituciones, con el objetivo de acelerar la igualdad real en los espacios de decisión y garantizar que el talento femenino tenga un papel protagonista en la transformación del sistema científico.


