Sobre la política, los cómicos, el tiempo y otras entelequias

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¿No es un mensaje contundente que un cómico haya sido la gran revelación de las elecciones generales en Italia? Mientras las cosas se suceden con diferentes niveles de zozobra en el mundo, las mujeres deben trabajar 82 días más que los hombres para ganar lo mismo. A los 69 años y a los 80 respectivamente, Francoise Hardy y Yoko Ono vuelven por unos días a la gloria fútil de la prensa. El tiempo es caprichoso y la edad, una entelequia que según cada cual, es opaca o brillante.

El Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, ha logrado 108 diputados y 54 senadores con un aporte también llamativo: la mayoría son jóvenes, mujeres y gente que no viene de la política. Los políticos de siempre tendrán que analizar los gestos de la realidad, lo que la gente les está diciendo cuando votan como votan. En el país que Berlusconi representó y llevó vergonzosamente a las portadas de los medios internacionales, el partido de Grillo, ha presentado listas electorales en el que el 55 % de los candidatos eran mujeres.

Los últimos datos del barómetro Eurostat, indican que las mujeres europeas cobran de media un 16,2% menos que los hombres. Otro informe de la UGT, dice que en España las mujeres tienen que trabajar de media 82 días más que los hombres para recibir el mismo sueldo al año y que en algunas empresas privadas, los porcentajes alcanzan casi el 35%.

Mientras, los Ministerios de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el de Empleo y Seguridad Social terminan de redactar un Plan Especial contra la discriminación en el ámbito laboral, que prometen, hará inspecciones para detectar la desigualdad salarial según los objetivos de la Estrategia Europa 2020. A ello sumarán el Plan de Infancia, con el que pretenden que la conciliación es fundamental y que los padres puedan estar más cerca de sus hijos, beneficiará su desarrollo.

Fátima Báñez afirma que la conciliación es básica, pero claro, para conciliar, primero hay que tener empleo. Lo hace en un encuentro de Mujeres para nuevos tiempos -vermut mediante- en el Hotel InterContinental, en un diálogo amable que nada se parece al ámbito en el que en estos días deben hablar ministros y funcionarios.

En tiempos como estos la imaginación debería ser obligatoria, y recetarse sin costo para que fuera más fácil llegar a la otra orilla. El día a día da motivos suficientes para entender lo que de verdad importa.Una mujer que está sentada a mi lado me comenta sin esperar respuesta: ¿Adónde irán a parar las palabras que se dicen en tantos foros? Es una reflexión casi metafísica que me dispara por un momento del lugar en el que estoy a los universos paralelos de la física cuántica, las múltiples dimensiones y el multiverso que no tiene que ver con la literatura o quizás sí, con la fantástica.

Báñez
ha estado afable y relajada pero al dejar el escenario se trastabilla y cae con mal pie. Mi vecina anónima y perspicaz me dice: «Espero que no sea una metáfora de la realidad.»

Hablando de metáforas, leo que Yoko Ono ha festejado su octava década de vida cantando, en un concierto en Berlín con la Yoko Ono Band, junto a Sean, el hijo que tuvo con John Lennon. La miro con sus habituales lentes, atuendo y sombrero negros y pienso que han pasado 23 años desde que muriera el más famoso de los Beatles.

Otra diva, que explotó en los sesenta con Tous les garçons et les filles Francoise Hardy, a sus 69, sigue tan alta y delgada como siempre,  también invariablemente vestida de negro, con pantalón y chaqueta. Ahora con la cabeza a lo garcon y absolutamente blanca, me mira como si los años duraran lo que una canción. A pesar de su aspecto magnífico, tien un halo triste, dice que está agotada -se entiende, pues lucha contra un linfoma desde hace 10 años- y que ´Envejecer es tremendo´.

Yoko en cambio, ha sido fecunda según la muestra del museo Schirn Kuntskhalle de Fráncfort, donde reunió unos 200 objetos, filmes, instalaciones, fotografías, dibujos, textos y música para reflejar la dimensión multimedia de sus obras.

Dice que Lennon le decía: ‘Tráeme la verdad.’ (Porque los artistas tienen, a diferencia de los políticos, la dignidad de decir la verdad al mundo). Sin embargo, ella agrega con sabiduría, ´Sólo conocemos la mitad de la verdad. La otra parte es invisible y deben completarla, imaginarla ustedes´.

En tiempos como estos la imaginación debería ser obligatoria, y recetarse sin costo para que fuera más fácil llegar a la otra orilla. El día a día da motivos suficientes para entender lo que de verdad importa.

Salgo de una reunión inspiradora con una alta directiva catalana a la que no conocía más que de paso, y que me ha hecho partícipe de su mejor lado de la vida: el de las emociones, los afectos, las pasiones. Destila simpatía y atrevimiento y va de los dolores del pasado a la energía de su vida actual, con humor y optimismo, seguridad y un enorme conocimiento del lugar que deben ocupar las cosas según el valor que tienen.

Me voy, ratificando una vez más, que la dimensión del tiempo es caprichosa en la memoria y que el estado de hoy de cada cual, tiene mucho que ver con lo que ha llegado a ser. Y a hacer.