No lo intentes… ¡hazlo!

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Después de un fin de semana de celebraciones, vamos cerrando poco a poco el periodo vacacional y con ello dando paso a un nuevo año escolar, para muchos de nosotros, como el comienzo de un nuevo año. Sentimos que en Septiembre volvemos a tener la oportunidad de cambiar las cosas que no cambiamos antes, de comenzar a hacer aquello que, por muchas justificaciones, no llegamos a abordar. Es un mes lleno de energía que muchos comenzamos con algunos objetivos que queremos conseguir.

Dependiendo de cuál sea, nos enfrentamos a las reflexiones de si seremos capaces de lograrlo, unidos a las quejas de… "soy muy mayor para esto", "no tengo la capacidad", "no voy a tener tiempo"…

Nadie nos ha enseñado a conseguir nuestros objetivos y si nos paramos a pensar qué es lo que hemos conseguido, nos asombraríamos de todo lo que somos gracias a nosotros mismos, a nuestro esfuerzo, a nuestro tiempo, a nuestra decisión.

´Intentar´ algo es quedarnos a la mitad, querer conseguirlo y marcarnos como objetivo nuestro propio éxito es llegar a nuestro logro.

Por ello vamos a seguir entrenándonos, vamos a buscar nuestras propias herramientas, vamos a ponernos en marcha. No para intentarlo, sino para realmente conseguirlo.

Cuando comenzamos a hacerlo, se nos presentan las barreras de la queja para que no continuemos, la queja da paso a la pereza y nos deja a las puertas de poder salir de nuestra zona de confort, la consecuencia de no vencer esa queja es no seguir adelante, es quedarnos paralizados.

Quejarnos sobre algo solo lleva a una justificación hacia nosotros mismos y hacia los demás y no nos deja avanzar, ¿para que nos quejamos? Identificarlo es poder trabajar con ello para vencerlo y seguir alimentando el ego de nuestro propio éxito.

Podemos aprender a conseguir aquello que deseamos si el objetivo es real, alcanzable en un periodo de tiempo y lo más imprescindible: querer alcanzarlo.
Si tienes las herramientas necesarias para entrenar aquello que quieres cambiar, convertirte en lo que realmente quieres ser, puedes comenzar a hacer cosas diferentes para trabajar en ello y conseguirlo.

Es cierto que no podemos cambiar el mundo exterior, pero sí podemos ocuparnos de las cosas que están en nuestras manos, a nuestro alcance. Lo que no depende de nosotros, de nuestra forma de pensar, de nuestra capacidad de mirar el objetivo desde otra perspectiva diferente.

Esta vez sí vamos a darnos la oportunidad de conseguirlo. Si comenzamos a trabajar la consecución de nuestros objetivos pensando en "intentarlo", no lo conseguiremos. "Intentar" algo es quedarnos a la mitad, querer conseguirlo y marcarnos como objetivo nuestro propio éxito es llegar a nuestro logro.

Tenemos la oportunidad en nuestra mano ¿cuál es la peor consecuencia que puede ocurrir si no lo consigo?
En la gran mayoría de las ocasiones sólo se trata de volver al punto de partida. Y ahora preguntémonos… ¿qué será para mi conseguirlo?

Entonces una gran sonrisa se apoderará de nosotros, saboreando la satisfacción de lo que realmente somos capaces de lograr.

¿Tienes un objetivo? ¡Ve a por él!

 

*Silvia Vecino es coach, certificada en MBTI y FIRO-B y técnico en administración financiera

 

 

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