Merkel, los salarios y un “think tank” empresario sin mujeres

67

Normal 0 21 false false false ES-AR X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4

La canciller alemana Angela Merkel ya visitó España. Despertando polémica, indicó la necesidad de vincular la evolución de los salarios a la productividad, como contraprestación al incremento del fondo de rescate europeo. Y además, para hacer presión en ese sentido, convocó a un "think tank" compuesto por las 17 mayores compañías del país – el Consejo Empresarial para la Competitividad, donde no hay ninguna mujer-, con el objetivo de constituir un gran «lobby» que elabore sus propias propuestas.

Salarios y productividad
Merkel llegó a España para evaluar los ajustes efectuados por el Gobierno. Pero le parecieron insuficiente: dijo que además hay que vincular la evolución de los salarios a la productividad. La canciller alemana quiere que sus socios europeos adopten esa política y defenderá que se implante como contraprestación al incremento del fondo de rescate europeo. Allí, ya cuenta con el conservador Gobierno francés como socio.

Las 17 mayores compañías del país unieron para constituir el Consejo Empresarial para la Competitividad.En el grupo, no hay ninguna mujer.La propuesta de Merkel fue criticado por varios sectores en España: el Ministerio de Trabajo, los sindicatos y la patronal CEOE se pronunciaron en contra. Sin embargo, el ministro Valeriano Gómez, después del primer impulso, se mostró dispuesto a incorporar "mejor" la variable productividad en los salarios. El Banco de España se manifestó  a favor de esta medida.

Esta semana, el presidente de Alemania, Christian Wulff, hará su primera visita a España con el objetivo de seguir intensificando las relaciones entre ambos países.

Varones competitivos
Las medidas propuestas por Merkel, resultaron bastante impopulares para todos los sectores salvo para uno: el mundo empresarial. Las 17 mayores compañías del país unieron para constituir el Consejo Empresarial para la Competitividad, un grupo de presión que elaborará propuestas para mejorar la competitividad de la economía nacional. En el grupo, no hay ninguna mujer.

Los componen Emilio Botín, presidente del Santander; Francisco González, de BBVA; Isidro Fainé, de La Caixa; Ignacio Galán, de Iberdrola; Antonio Brufau, de Repsol; Isidoro Álvarez, de El Corte Inglés; Isak Andic, de Mango; Simón Pedro Barceló, del Grupo Barceló; José Manuel Entrecanales, de Acciona; Pablo Isla, de Inditex; José Manuel Martínez, de Mapfre; Florentino Pérez, de ACS; Rafael del Pino, de Ferrovial; Leopoldo Rodés, de Havas Media Group; Juan Roig, de Mercadona; José Manuel Lara, del Grupo Planeta; César Alierta, de Telefónica y el Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

El Consejo todavía no ha elaborado ninguna propuesta. Sin embargo,  es probable que pida al Ejecutivo que considere ligar los salarios a la productividad y no a la inflación, como recomendó Merkel.No suplantamos a la CEOE ni a ninguna otra institución”, dijo Alierta, primer presidente de turno del foro. El Consejo todavía no ha celebrado ninguna reunión de trabajo, y por lo tanto no ha elaborado ninguna propuesta. Sin embargo,  es probable que pida al Ejecutivo socialista y a los agentes sociales que consideren ligar los salarios a la productividad y no a la inflación, como recomendó Merkel. De hecho, para el  IEF, uno de los promotores del grupo, es una posición irrechazable de cara a la reforma de la negociación colectiva.

Fernando Casado, director general de este foro añadió que también intentarán rescatar “la cultura del esfuerzo”. Alierta, explicó que el grupo pretende poner a disposición de la sociedad la experiencia y capacidades de este grupo de empresarios, avalados por el éxito de la gestión de cada una de las empresas.

Salarios: Inflación o productividad
La revisión salarial en España se hace en enero de cada año a partir del dato del Indice de Precios al Consumidos (IPC) previsto para ese ejercicio. Si luego la inflación es superior, existen cláusulas de corrección que compensan la diferencia. Cambiar este modelo por uno en el que el aumento de las retribuciones se fije en relación a los resultados empresariales implica algunos dilemas. El primero es de carácter político, porque si quiere hacerse en el ámbito europeo, allí hay diferentes sensibilidades.

El segundo problema es macroeconómico. Si bien con esta medida se busca ganar competitividad,  se termina favoreciendo la exportación. En el caso de Alemania, su competitividad es fuerte, pero su consumo interno es débil, fruto de esa misma contención salarial.

Si toda la UE lo aplica, las exportaciones entre los países miembros también disminuirían. En el caso español, con una economía principalmente de servicios y no orientada a la exportación, esta medida podría ser contraproducente. Algunos expertos creen además que el círculo que componen salarios, consumo e inflación podría invertirse derivando en deflación, la trampa en la que la economía japonesa lleva atrapada más de 15 años.

El tercer problema es laboral: el propio proceso de cambio puede generar más conflictividad –y el consiguiente descenso de productividad–. En el caso español, los salarios bajaron durante la época de bonanza pese a estar ligados a la inflación. Además, tal y como denuncia la izquierda, la contabilidad creativa permite ajustar los balances empresariales evitando las mejoras retributivas de los trabajadores. El ejemplo más evidente son los bonos de los directivos de las compañías: la semana pasada se supo que los directivos de Caja Madrid cobrarán 25 millones por esta vía.

Conclusión
La cuestión es bien compleja. Y entre el grupo de empresarios dispuestos a pensar las soluciones, nos estamos perdiendo de la mirada de la mitad de la población. ¿Cuánto talento habremos desperdiciado? 

También te pueden interesar…

¿Ya has visitado Actualidad y economía en nuestra ZONA INTERNACIONAL?