Mas mujeres en Empresas de Economía social

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Están casi igualadas en Cooperativas y Empresas de inserción pero es a la inversa en el ámbito rural. La persistencia de estereotipos sexistas restringe las opciones de estudios y carreras, lo que conduce a un mercado laboral segregado por motivos de género. Es probable que la desaceleración económica afecte más a las mujeres que a los hombres, porque ocupan con mayor frecuencia trabajos precarios.

Según el estudio de CEPES (Confederación Empresarial Española de Economía Social) la presencia de la mujer en las empresas de la Economía Social es significativa, de manera que en las cooperativas (46% mujeres y 54% hombres) y en las empresas de inserción (48% mujeres y 52% hombres) está prácticamente igualada, en los centros especiales de empleo la diferencia es mayor, no obstante, están mejor situadas que en las empresas tradicionales del mercado ordinario (38% mujeres y 62% hombres).

La situación de la mujer cooperativista rural es distinta (20% mujeres y 80% hombres), sin embargo, con la reciente aprobación en el Consejo de Ministros que regula la titularidad compartida en las explotaciones agrarias se da un paso más en el reconocimiento de las mujeres en el ámbito rural. Las ayudas, pagos, derechos de producción, primas, cuotas u otras medidas de efecto equivalente que correspondan al titular de la explotación se atribuirán conjuntamente a los cotitulares que hayan comunicado a la Administración competente la existencia de dicha cotitularidad.

Tal y como demuestra la reciente comunicación de la Comisión Europea sobre la Igualdad de Mujeres y Hombres 2009, las condiciones laborales de las mujeres siguen siendo peores que las de los hombres. En su comunicación, la Comisión informa que si bien se ha avanzado en el objetivo del Tratado de Lisboa de “más puestos de trabajo”, el desarrollo no ha sido paralelo en el objetivo de “mejores puestos de trabajo”, especialmente para las mujeres, ya que trabajan más a tiempo parcial que los hombres, abundan más en los trabajos y sectores menos valorados; por término medio están peor pagadas que los hombres y ocupan un número menor de puestos de responsabilidad.

El informe continúa afirmando que “la dificultad para lograr un equilibro entre la vida laboral y familiar es uno de los principales obstáculos al empleo de las mujeres y al desarrollo de su carrera. La persistencia de estereotipos sexistas restringe las opciones de estudios y carreras de las mujeres y de los hombres, lo que conduce a un mercado laboral segregado por motivos de género. Asimismo, es probable que la desaceleración económica afecte más a las mujeres que a los hombres, porque ocupan con mayor frecuencia trabajos precarios”.

"Las mujeres se enfrentan a desventajas respecto a los hombres en cuanto a su salario, el desarrollo de su carrera y los derechos de pensión acumulados, lo que supone un mayor riesgo de pobreza y exclusión social"Todo ello tiene consecuencias negativas en la vida de las mujeres: se enfrentan a desventajas respecto a los hombres en cuanto a su salario, el desarrollo de su carrera y los derechos de pensión acumulados, lo que supone un mayor riesgo de pobreza y exclusión social, sobre todo para las familias monoparentales, en su mayoría a cargo de mujeres, así como para las mujeres mayores de 65 años.

Los distintos pasos que se están dando para mejorar las condiciones laborales de las mujeres son importantes, pero también es necesario que dicho interés, ampliamente compartido por la sociedad y el Estado, se traslade a los empresarios, que son los que en muchas ocasiones pueden incidir con sus decisiones sobre las condiciones laborales de sus empleados.
La Economía Social, tal y como demuestran los datos, supone un modelo de empresa distinto que integra valores diferentes a la empresa tradicional. Aúna criterios de competencia y competitividad con igualdad, y es un ejemplo de integración que debería ser considerado motor del nuevo sistema productivo que recientemente se ha planteado.

CEPES aglutina a 51.762 empresas y a más de 2.500.000 empleos, con una facturación que representa algo más del 10% del producto nacional bruto. Se trata de 25.714 cooperativas, 19.737 sociedades laborales, 3.501 asociaciones del sector de la discapacidad, 1.700 centros especiales de empleo, 410 mutualidades, 108 empresas de inserción y 86 empresas creadas bajo otras formas jurídicas. La Confederación Empresarial Española de Economía Social (CEPES) (www.cepes.es), constituida en 1992, es una confederación empresarial, de ámbito estatal, cuyo carácter intersectorial la convierte en la máxima institución representativa de la Economía Social en España, constituyéndose como una plataforma de diálogo institucional con los poderes públicos. CEPES, como organización aglutinadora de las diversas actuaciones económicas existentes bajo el concepto de Economía Social, integra a 26 organizaciones. Todas son confederaciones nacionales o autonómicas y grupos empresariales específicos, que representan los intereses de Cooperativas, Sociedades Laborales, Mutualidades, Empresas de Inserción, Centros Especiales de Empleo, asociaciones del sector de la discapacidad y a las Cofradías de Pescadores. Estas organizaciones cuentan con más de 200 estructuras de apoyo a nivel autonómico.

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