La actividad emprendedora está mustia y es desigual

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¿Quién emprende en estos tiempos? El emprendedor es varón, de 36 años, con estudios profesionales superiores o universitarios, y ha recibido formación específica para emprender y con un nivel de renta alto.  En la mayor parte de los 59 países que participaron en el GEM 2010 emprenden más los hombres que las mujeres. En España, la participación femenina en la actividad emprendedora supuso un 36,4% del total, acusando un descenso de casi seis puntos desde el 2008. Este dato refleja que las desigualdades de género se acentúan también en el ámbito emprendedor.

El grupo de edad que invariablemente ha mostrado una mayor propensión a emprender se sitúa en la franja entre 25 y 34 años, si bien en 2010 es el grupo que ha acusado el mayor descenso pasando de un de representar un 43% del colectivo emprendedor a un 37%. Los datos de 2010 también reflejan un ligero aumento de la actividad emprendedora entre los más jóvenes (18-24 años), probablemente como consecuencia de la falta de alternativas de empleo, que es especialmente patente en este grupo de edad.

El perfil típico de las nuevas iniciáticas emprendedoras (empresas nacientes y nuevas) es el de una empresa del sector orientado al consumo Extranjeros, mejor que los españoles
En relación al origen de los emprendedores, desde el 2005, año en el que se introdujo en GEM el estudio de esta variable, los nacidos en otros países han mostrado un TEA mayor al observado entre los nacidos en España. Entre los emprendedores que proceden de otros países, la participación de los emprendedores de países en vías de desarrollo ha sufrido un acusado descenso desde el 2008 pasando de representar un 10,4% del total de emprendedores a un 6,2%.

La actitud de la sociedad española hacia el emprendimiento no difiere de la del conjunto de los países cuyas economías están conducidas por la innovación o de las del conjunto de países de la Unión Europea que han participado en el Obervatorio GEM. Estos resultados cuestionan la idea tantas veces repetida de que la sociedad española no es emprendedora, indican los autores del Informe GEM. Y ponen el foco de atención sobre otros aspectos que también inciden en la actividad emprendedora, como son las condiciones del entorno. Esto es una buena noticia, porque es mucho más fácil remover los obstáculos que los emprendedores encuentran en el marco legal, tributario o burocrático al que tienen que enfrentarse para desarrollar su actividad, que cambiar a toda una sociedad supuestamente adversa a emprender, según indica el Informe GEM España.

Iniciativas emprendedoras y consolidadas
Según los datos de 2010, el perfil típico de las nuevas iniciáticas emprendedoras (empresas nacientes y nuevas) es el de una empresa del sector orientado al consumo, que sólo emplea al emprendedor, poco innovadora en relación al producto o servicio que ofrece así como en el uso de nuevas tecnologías, que opera en mercados muy competitivos y con escasa presencia en los mercados internacionales. Este perfil se repite para el caso de la empresa consolidada, que sólo difiere de las de reciente creación en cuanto a la dimensión del empleo, siendo lo más frecuente emplear de 1 a 5 personas.

El efecto de la crisis
La compleja coyuntura económica se refleja no sólo en la dimensión del empleo actual, sino también en las expectativas de crecimiento, tanto en términos de expansión en el mercado como en el de creación de puestos de trabajo. En el primer caso, el porcentaje de empresas que no espera ninguna expansión en el mercado aumenta en más de cinco puntos porcentuales en 2010, tanto en empresas nuevas y nacientes como en el de las consolidadas, situándose en el 67,4% y el 80,6% respectivamente. Las expectativas de creación de empleo también disminuyen en ambos casos (nuevas y consolidadas), como revela la disminución del porcentaje de empresas que espera crear 6 o más empleos. No obstante, a pesar de la elevada incertidumbre, es alentador que una proporción significativa del colectivo emprendedor espere crecer en alguna de las dos dimensiones en los próximos años.

La actividad emprendedora ha caído un 15,7% en España, según los últimos datos del Informe GEM de IE Business School, un estudio que sitúa a España como uno de los 6 países menos emprendedores de los 59 analizados. Esta incertidumbre parece afectar negativamente a la inversión en nuevas tecnologías en ambos tipos de empresas, reduciéndose casi a la mitad el porcentaje de empresas que utilizan tecnología de última generación  entre 2009 y 2010 (de 14,5% a 7,5% en el caso de las iniciativas nacientes y nuevas y del 9,5% al 5% en el caso de las consolidadas). Sin embargo, y como dato esperanzador, la edición de 2010 recoge un incremento muy significativo de la proporción de empresas creadas que operan en sectores de base tecnológica media o alta que pasan a representar un 9,4% frente al 3,1% del año anterior para empresas nacientes y nuevas  y un 9,1% frente al 4,7% en el caso de las consolidadas.

Los business angels nos salvan
El capital semilla medio necesario para poner en marcha una empresa fue de 210.195€, lo que supone un incremento de casi 100.000€ con respecto a 2009. En cuanto a la procedencia de estos fondos ajenos, el GEM permite medir  aquellos que provienen de inversores informales y Business Angels. Los datos de 2010 confirman la consolidación de la contribución de estos inversores particulares al proceso emprendedor, contribución que ha seguido una trayectoria ascendente desde el 2008 a pesar de la caída registrada en el TEA en particular y en la actividad económica en general. En concreto, en 2010, un 3,2% de la población adulta española invirtió dinero en algún negocio ajeno frente al 2,8% en 2008. La importancia de estos agentes como apoyo al proceso emprendedor resulta aún más relevante en un contexto de restricción de crédito como el actual.

A pesar de que la mayoría de estos fondos ajenos provienen del entorno cercano al  emprendedor (principalmente familiares y amigos), los datos del 2010 reflejan un descenso de estas categorías a favor de la inversión procedente de Business Angels,  lo que sin duda es una buena noticia para la profesionalización y el desarrollo de las actividades emprendedoras en España.

Distribución regional
El Informe GEM recoge la evolución del TEA por CC.AA. En 2010, 15 CC.AA. (Rioja, País Vasco, Galicia, Asturias, Ceuta, Baleares, Cantabria, Canarias, Navarra, C. Valenciana, Aragón, Andalucía y Cataluña) se situaron por debajo de la media española en actividad emprendedora (4,3%). La tasa más baja fue la registrada en La Rioja (alrededor del 2%), mientras que la más alta fue la de Melilla, que sobrepasaba el 6,5%.

La actividad emprendedora ha caído un 15,7% en España, según los últimos datos del Informe GEM de IE Business School, un estudio que sitúa a España como uno de los 6 países menos emprendedores de los 59 analizados. Este informe, que retrata anualmente la situación de los emprendedores en España y en más de 50 países, recoge las opiniones de expertos y  empresarios que valoran de una forma más negativa que en 2009 la posibilidad de iniciar un negocio. Un 53,3% califica la situación actual como “mucho más difícil” frente al 47,7% del año anterior.

A juicio de los más de 600 expertos consultados, en 2010 continuaron deteriorándose las condiciones de entorno para emprender, alcanzándose la valoración media más baja desde 2005. Entre las condiciones del entorno peor valoradas por los expertos están: el acceso de los emprendedores a financiación; la insuficiente educación y formación específica en gestión en emprendedora, particularmente en las etapas educativas de primaria y secundaria; y las cargas burocráticas e impositivas relacionados con la actividad emprendedora. Entre los aspectos mejor valorados, vuelven a destacar, al igual que en ediciones anteriores, el estado de las infraestructuras físicas y los servicios públicos, así como la disposición de los consumidores a aceptar y adquirir productos innovadores.

Los datos de 2010 reflejan un ligero aumento de la actividad emprendedora entre los más jóvenes (18-24 años), probablemente como consecuencia de la falta de alternativas de empleo, especialmente patente en este grupo de edad. Estos resultados constituyen, según los autores, una llamada de atención a los agentes públicos y privados cuya actividad incide en la creación de empresas y debería representar un estímulo para que ambos agentes revisen a fondo aquellos aspectos de su desempeño que puedan suponer un obstáculo al emprendimiento. El dinamismo emprendedor es imprescindible para impulsar el crecimiento económico y el progreso; y más aún, si cabe, en un país como España donde una de cada cinco personas activas se encuentra en situación de desempleo, asegura Juan José Güemes, presidente del Centro Internacional de Gestión Emprendedora de IE Business School, institución que lidera el proyecto GEM en España.

Actividad emprendedora y dinámica empresarial en España. La caída de la Actividad Emprendedora Total se explica fundamentalmente por el retroceso del emprendimiento nuevo, que pasa del 2,8% al 2,1% en 2010; mientras que el emprendimiento naciente se mantiene prácticamente en el mismo nivel del pasado ejercicio, situándose en un 2,2% frente al 2,3% de 2009. Estas cifras reflejan las dificultades que siguen encontrando  los emprendedores tanto para poner en marcha como para mantener la actividad de sus iniciativas.

¿Por qué abandona quien emprende? Un 48,6% por la falta de rentabilidad del negocio y casi uno de cada cinco (17,8%) por problemas de financiación algo que va ligado con la situación de debilidad de la economía española y con las dificultades de las empresas para obtener crédito. De hecho, un 66% de los emprendedores que cerraron un negocio en 2010 atribuyen este hecho a los efectos de la crisis económica, cuando el año anterior este porcentaje representaba el 56%.

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