El mercader de Venecia

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El Mercader de Venecia es una obra complicada en la que Shakespeare nos cuenta varias historias a la vez: el enigma de los cofres en la casa de Porcia en Belmonte, las circunstancias de Launcelot el bufón, el amor entre Yesica la jovencita judía y Lorenzo, el amor entre Antonio y Bassanio y el odio profundo entre Shylock y Antonio. La obra contiene una mezcla entre tragedia y comedia. Como director, quisiera evitar que dominara el odio. Porque el odio está presente. Como en la vida: siempre hay una lucha entre el bien y el mal, el amor y el odio, el placer y el sufrimiento. Más que nada Shakespeare es un cuentacuentos. Queremos explicarlo así, como una historia. No buscamos el racismo ni las relaciones amorosas entre unos u otros. Shakespeare está por encima de estos “detalles”.

Shakespeare es más que nada humano. Su grandeza reside en su gran elocuencia poética, su estructura teatral y su entendimiento del ser humano. En nuestra obra intentamos mostrar la humanidad entre los personajes: Shylock ama a su hija Yesica, no puede ser de otra manera. Antonio quiere a Bassanio y la sexualidad no importa. Yesica y Lorenzo están tan enamorados como Romeo y Julieta y su amor nos hace sentir alegría por ellos, por su felicidad. Launcelot quiere a su padre, medio ciego, Gobo, y no debemos buscar más que esto en su escena. Los mercaderes de Venecia quieren hacer negocios, ganar dinero y son como los banqueros de hoy. Los cofres no son reales, o tal vez sí, son reales, y nosotros no somos reales. En fin, todo es un juego. Todo el mundo es un escenario.

Pero que bello es, salir a un escenario, divertir, disfrazar y contar historias de amor y de odio. Y al fin y al cabo, explicamos algo serio, filosófico e importante: el amor genera amor, el odio genera odio—y no importa ni la raza ni la religion.

Por Denis Rafter, director de la obra.

Ficha artística
Versión de Rafael Pérez Sierra con:

Natalia Millán
Fernando Conde
Juan Gea

Escenografía: Pedro Moreno y Javier Roselló
Vestuario: Pedro Moreno
Iluminación: Daniel Giménez
Dirección: Denis Rafter

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