Malasmadres: que el teletrabajo no encierre a las mujeres  

La Asociación Yo No Renuncio, del Club de Malasmadres, defiende el teletrabajo por imperativo legal durante la crisis sanitaria.

557
woman-fixing-protective-mask-by Gustavo Fring teletrabajo malasmadres

Considera fundamental que el teletrabajo sea una medida atractiva también para los hombres, como una oportunidad de avanzar en la corresponsabilidad social. Y que las mujeres pierdan posibilidades de promoción

“No queremos que el teletrabajo se convierta en una medida más de una supuesta conciliación. Ni ver a las mujeres atrapadas o que aumente la desigualdad laboral. Este ya es un país donde la brecha de género en el trabajo es una realidad que corregir”, sostiene Laura Baena, fundadora de la iniciativa.

 “Es fundamental la parte presencial para que el teletrabajo no suponga la invisibilidad de aquellas mujeres que optan por esta medida”

La Asociación Yo No Renuncio, del Club de Malasmadres, ha registrado en el Ministerio de Trabajo y Economía Social su propuesta de teletrabajo. De esta manera, participa en la consulta pública abierta por el departamento que dirige Yolanda Díaz.

El colectivo, que aglutina a más de 850.000 madres y mujeres de toda España, apuesta por un teletrabajo con perspectiva de género. Que no invisibilice a las mujeres en el mercado laboral, y que permita conciliar vida familiar y laboral, son sus prioridades.

Una reducción de jornada que puede ser un freno

La asociación teme que, como ya sucede con la reducción de jornada, la opción de acogerse al teletrabajo la soliciten mayoritariamente mujeres madres. Esto puede traducirse en un freno a la carrera profesional. Malasmadres considera fundamental que sea una medida atractiva también para los hombres, como una oportunidad para avanzar en la corresponsabilidad dentro y fuera de los hogares.

Responsabilidad de las empresas

Para paliar el efecto llamada que el teletrabajo puede tener para las mujeres, la asociación pide articular un sistema de paridad de obligado cumplimiento para la empresa. Así, propone la obligación de las empresas de contar con un registro de la plantilla

acogida al teletrabajo, segregado por sexo. El fin es marcar objetivos que a corto plazo lleven a la paridad, fomentando el uso entre los hombres con acciones concretas de concienciación y retribución.

Los ejes de la propuesta
  • Teletrabajo parcial

Que el teletrabajo no sea completo.  Los expertos establecen que un 3/2 (3 días en casa y 2 en oficina o viceversa) es un buen modelo.

“Es fundamental la parte presencial para que el teletrabajo no suponga la invisibilidad de aquellas mujeres que optan por esta medida”

  • Imperativo legal con menores enfermos

Avanzar en el teletrabajo por imperativo legal, durante el tiempo que dure la crisis sanitaria y los colegios y escuelas infantiles permanezcan cerrados. Que los trabajadores tengan derecho a acogerse al teletrabajo siempre que los menores a su cargo estén enfermos. Esta medida frenaría el absentismo laboral.

7 de cada 10 mujeres carecen de un espacio de trabajo y el 97% es interrumpida por hijas e hijos.

  • Flexibilidad horaria

Que se tomen como base unas franjas horarias centrales de obligado cumplimiento y un margen de inicio y fin flexible, según sus necesidades.

Regular el derecho a la desconexión digital y mantener intactas las obligaciones empresariales en materia de prevención de riesgos laborales.

Las ventajas del teletrabajo pueden ser muchas: evitar desplazamientos, jornada flexible e impactar positivamente -emocional y psicológico-en quienes trabajan.

  • Es Conciliar

Esta nueva propuesta se enmarca en la iniciativa Esto no es conciliar, que ya han firmado más de 195.000 personas a través de change.org. La encuesta indicó que 7 de cada 10 mujeres apuntaban que no tenían un espacio de trabajo y el 97% sostenía que las principales barreras eran las interrupciones de los hijos e hijas.

7 de cada 10 mujeres carecen de un espacio de trabajo y el 97% es interrumpida por hijas e hijos.

Igual que ocurre con la reducción de jornada, el 85% de las cuales las cogen las mujeres y el 15% los hombres (según cifras del INE). La medida del teletrabajo mal planteada puede acabar siendo una trampa que “nos aleja de la igualdad y siga penalizando a la mujer en el mercado laboral”, sostiene el Club.

Autores de la propuesta

La propuesta la firman Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres y presidenta de la Asociación Yo No Renuncio; Maite Egoscozabal, responsable de Investigación Social del Club; Emi de Sousa, abogada de familia y colaboradora de Malasmadres, y David Blay, periodista y experto en Teletrabajo.

Sobre la Asociación Yo No Renuncio:

La Asociación Yo No Renuncio es una entidad sin ánimo de lucro, impulsada por el Club de Malasmadres, que nace para reivindicar la conciliación de la vida familiar con la laboral y personal. Bajo el lema #yonorenuncio, lleva cuatro años de lucha a favor de un Plan Nacional de Conciliación, que aglutine a partidos, empresas y familias.

Sobre el Club de Malasmadres

El Club de Malasmadres es una comunidad emocional 3.0 con 800.000 seguidoras.Nace en 2014 con el objetivo de desmitificar la maternidad y romper con el mito de «la madre perfecta». Lucha por un nuevo modelo social de madres, que no quieren renunciar a su carrera profesional y tampoco a ver crecer a sus hijos e hijas.