UNICEF y la Maternidad Segura y Centrada en la Familia

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En el nuevo informe presentado por por el Obervatorio de la MATERNIDAD, Gisell Cogliandro entrevistó a la Dra. Zulma Ortiz, médica reumatóloga argentina, con un máster en epidemiología, gestión y políticas de salud en la universidad de Lanús. En esta entrevista, hablaron sobre el compromiso de UNICEF con las madres, a través de un modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia (MSCF).

¿En qué consiste una Maternidad Segura y Centrada en la Familia (MSCF)?

Una MSCF tiene una cultura organizacional que reconoce a los padres y a la familia, junto con el equipo de salud, como protagonistas de la atención de la mujer embarazada, la madre y el recién nacido, y define la seguridad de la atención como una de sus prioridades; estimula el respeto y la protección de los derechos de la mujer y del recién nacido por parte de los miembros del equipo de salud; fomenta la participación y la colaboración del padre, la familia y la comunidad en la protección y el cuidado de la mujer y el recién nacido; implementa prácticas seguras y de probada efectividad; y fortalece otras iniciativas, como, por ejemplo, la iniciativa Hospital Amigo de la Madre y el Niño, que promueve fuertemente la lactancia materna. El paciente es la mujer embarazada, su hijo antes y después de nacer, y su familia, entendiendo como tal toda configuración vincular en la cual exista al menos un adulto responsable a cargo de los menores del grupo.

¿Por qué el modelo MSCF implica un cambio de paradigma?

El modelo MSCF implica un cambio de paradigma porque al progreso tecnológico se suma lo humanístico. Los avances científicos y el mayor conocimiento diagnóstico y terapéutico en la asistencia obstétrica permiten la atención adecuada de las patologías previas y concomitantes del embarazo y de sus complicaciones. Esto permite hoy que la mayoría de los casos de mortalidad y morbilidad severa materna y fetal sean evitables. Este progreso indiscutible debe acompañarse con acciones que incluyan la participación de la familia y devuelvan el protagonismo a la mujer embarazada, luego puérpera, en el contexto de su grupo familiar. El cambio fuerte supone la participación comunitaria y un enfoque de derechos que reconoce a madres, hijos y familias como verdaderos dueños de casa en las maternidades, y a los agentes de salud como especialistas que desarrollan sus actividades en un ambiente de trabajo donde opera la confianza y existe un clima organizacional que estimula la aplicación de prácticas que han demostrado ser seguras y efectivas.

¿De qué manera el modelo MSCF permite enfrentar la inequidad y la discriminación?

En nuestro país nacen más de 700.000 personas por año. Es importante señalar que el 60% de ellas lo hacen en el sistema público, que ha sido el más postergado históricamente. Este modelo permite asegurar el derecho de todas las madres y sus hijos a recibir atención adecuada, independientemente de su raza, su condición socioeconómica o su edad. La atención se sustenta en prácticas basadas en la evidencia científica, y respeta la privacidad, la autonomía y la capacidad de los padres de tomar decisiones informadas. El modelo MSCF promueve fuertemente el respeto por las tradiciones culturales, las preferencias y los valores de las pacientes, su situación familiar y estilo de vida; también, se esfuerza por garantizar el derecho de los niños y las niñas a nacer en un ambiente de confianza y seguridad. Es un cambio de la cultura organizacional centrado en la mujer, en la familia y en el recién nacido.

¿Qué beneficios se consiguen al empoderar a la familia?

El modelo MSCF estimula la participación de la pareja y de la familia para satisfacer las necesidades de la mujer en cada etapa del embarazo y luego del nacimiento del bebé, promoviendo en todo momento su ayuda y colaboración. La paternidad responsable es un beneficio no tangible pero con gran impacto social y psicoafectivo. El equipo de salud brinda información a la mujer y a su pareja de manera clara y comprensible, incluyendo la evolución del embarazo, lo esperable dentro de la normalidad, los síntomas que requieren atención médica. Es decir, se informa a los padres para hacerlos partícipes en las tomas de decisiones.

Una de las intervenciones más importantes relacionadas con la mortalidad neonatal en el marco del modelo MSCF consiste en permitir el ingreso irrestricto de los padres a los servicios de neonatología. La permanencia de las madres se ve facilitada por la posibilidad de acceder a una residencia/hogar con oferta de cama y comida, al cuidado de un servicio solidario de voluntarias/os de la comunidad. Sabemos que la no disponibilidad de una residencia para madres puede afectar hasta el 90% de los ingresos de una familia en el último decil. Los principales responsables de la mortalidad neonatal son la prematurez y sus patologías asociadas. Cabe destacar, por ejemplo, que los recién nacidos de muy bajo peso (menos de 1,5 kg) contribuyen en más del 30% a la mortalidad neonatal global. La participación de la familia en el cuidado de estos niños garantiza no solo el cumplimiento de sus derechos sino la mejora en la sobrevida de los niños y niñas que nacen prematuramente.

Observatorio de la MATERNIDAD

La Fundación Observatorio de la Maternidad es un centro de estudios sin fines de lucro, cuya misión es promover el valor social de la maternidad. Para ello, se incentiva la generación de información y conocimiento especializado y actual, que integre los aspectos sociales, laborales, educativos y de salud, y contribuya a iluminar la realidad y los problemas relacionados con el fenómeno de la maternidad. El objetivo es aportar soluciones creativas y de implementación factible, a fin de mejorar la calidad de las políticas públicas y privadas dirigidas a las madres, sus hijos y sus familias.

Dra. Zulma Ortiz

La Dra. Zulma Ortiz es médica reumatóloga, con un máster en epidemiología, gestión y políticas de salud en la Universidad de Lanús. Research fellowship en epidemiología clínica e investigación en servicios de salud en la Universidad de Ottawa, Canadá. Realizó la carrera docente de la Universidad de Buenos Aires. Fue coordinadora del Programa Vigi+a del Ministerio de Salud de la Nación; subdirectora de la carrera de especialista en epidemiología de campo de la Universidad de Tucumán; y coordinadora de la Comisión Nacional Salud investiga del Ministerio de Salud de la Nación, programa destinado al otorgamiento de becas para investigación. Fue secretaria del Comité de Ética de los Institutos de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires. Actualmente es asesora del Comité de Investigación de la Organización Panamericana de la Salud y especialista en salud para UNICEF-Argentina.

Para ver el informe y la entrevista completos, ingrese en: http://www.artemisanoticias.com.ar/images/FotosNotas/Boletin13web.pdf

 

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