Tu carrera y la felicidad: ¡es el momento de rectificar!

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Hay cosas que por lo obvias nos pasan constantemente desapercibidas. Pero afortunadamente hay momentos en los que algo o alguien te hace bajar de esa rueda en la que permaneces subida todo el año pedaleando como un ratoncito en su jaula. Y es en ese instante en el que te planteas el por qué y el para qué de todo lo que haces.

Está en nuestras manos la decisión de vivir la vida que elegimos y quienes decidimos cómo queremos vivirla Desde que sales de la universidad, terminas un máster, certificas que como mínimo hablas dos idiomas y encuentras trabajo, se inicia una competición que parece que no va a tener final. De repente te plantas en la cuarentena y miras hacia atrás para ver cuáles eran tus objetivos, si los has conseguido y si lo que has logrado te satisface como pensabas que lo haría.

"Miras hacia atrás para ver cuáles eran tus objetivos, si los has conseguido y si lo que has logrado te satisface como pensabas que lo haría".  (frase destacada)

Lo normal sería sentirte en plenitud, pero al ver todo lo que quizás te has ido dejando por el camino, el sentimiento de desazón te invade y es en ese momento en el que te das cuenta de que lo que era obvio se te había olvidado, que has torcido tu camino..

Hace unos meses cayó en mis manos un libro delicioso que a cada página que lees y relees te pone los pies en la tierra: La felicidad a la vuelta de la esquina. Obvio, ¿verdad? Sí, la felicidad está a la vuelta de la esquina porque está en nuestras manos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Porque es una cuestión de actitud frente a la vida, frente a nuestro día a día.

Somos nosotros los dueños de nuestra felicidad. Cierto es que hay agentes externos que pueden perturbar y alterar nuestro día a día, pero no es menos cierto que somos nosotros los únicos que podemos controlar la importancia y la magnitud que otorgamos a esos agentes externos. Está en nuestras manos la decisión de vivir la vida que elegimos y quienes decidimos cómo queremos vivirla. 

Es ahora, en el mes de agosto, cuando nos bajamos de la rueda. Es en este momento de relativa paz cuando tenemos la oportunidad de analizar cómo hemos terminado el curso y cómo queremos empezarlo. Por ello:

  • Coge bolígrafo y papel, anota todo lo que ha sido o has percibido como negativo durante este año "escolar".
  • Mira esa lista y piensa si tu actitud ante lo que has anotado como negativo podría haber cambiado.
  • No esperes a septiembre para empezar el curso con una actitud más positiva. Empieza desde ahora a decidir sobre tu vida.

Y sí, la felicidad está ahí a menos de un metro de distancia. La felicidad está, justo, dentro de ti.

*Carmen Pérez Andújar es fundadora de CPA Abogados.

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