Sobre Imagen y Reputación

Querida María,
Hoy te voy a contar las diferencias y analogías de dos palabras de las que algún día oirás hablar en el ámbito profesional: reputación e imagen.

Si nos vamos a la definición académica, reputación es la opinión que las gentes tienen de una persona y la imagen es lo que transmite a través de la conducta y la apariencia ¿Son lo mismo? En ocasiones, se utilizan como sinónimos: “Esa persona tiene buena reputación/imagen en la empresa”. Realmente la primera es consecuencia de la segunda, es decir, de lo que se transmite.

Ambas tienen a la percepción como vehículo de comunicación aunque, mientras que la imagen puede formarse en pocos instantes y sin haber mediado palabra, la reputación se consigue en un lapso de tiempo mayor y se tienen en cuenta los comportamientos y otros factores que te detallo más adelante.



Tanto la imagen que se transmite como la reputación que se crea en los demás pueden variar de una a otra persona. Es interesante convertir lo subjetivo en objetivo para que sean lo más cercanas a lo que uno desea comunicar.Al tratarse de percepción, tanto la imagen que se transmite como la reputación que se crea en los demás pueden variar de una a otra persona. De ahí que sea interesante convertir lo subjetivo en objetivo para que éstas, reputación e imagen, sean lo más cercanas a lo que uno desea comunicar. Si se está dispuesto a mejorar, hay algunas herramientas para averiguar lo que los demás perciben y poder realizar las correcciones personales necesarias. Por ejemplo, la Ventana de Johari o el Feedback 360º.

Para conseguir una buena reputación personal/profesional hay que tener en cuenta muchos parámetros. Te relaciono algunos de ellos:

– El comportamiento social: cortesía, amabilidad y saber estar.
– Habilidades sociales tales como la empatía y una buena comunicación interpersonal.
– Compromiso y fiabilidad, cumplir siempre con lo que se acuerda.
– Coherencia entre la forma de actuar (gestos y conductas) y lo que se predica verbalmente.
– Etico en su contexto social y cultural. En la actualidad hay una serie de valores en alza y que están socialmente bien valorados como la generosidad, la responsabilidad medioambiental y la implicación en proyectos de ayuda a los más desfavorecidos.
– Apariencia física adecuada al entorno y las circunstancias así como un aspecto agradable, entendiendo por ello la ausencia de desaliño, descuido y falta de higiene, aunque una estética armónica y bella también ayuda.
En lo estrictamente profesional, hay que desarrollar una labor eficaz y eficiente, en concordancia con el puesto y las responsabilidades que lleva aparejadas.
– Estabilidad, es decir, ante una situación determinada siempre se comportará de la misma forma. La seguridad de que esto es así, generará que los demás confíen en uno. Esto es muy importante en la relación con superiores jerárquicos, subordinados y colegas de profesión.

Querida María, recuerda que para conseguir una buena reputación primero tendrás que cuidar la imagen que transmites. Es una labor lenta pero con estupendos resultados.

*Cuadernos de comunicación personal. Octubre 09.

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