¿Notas una pérdida de visión con el paso de los años?

Aproximadamente un 30% de las personas mayores de 65 años padecen algún problema que afecta a su visión.

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Desde la llegada de la pandemia a nuestro país, muchos de nosotros hemos empezado a preocuparnos más que nunca por cuidar de nuestra salud, manteniéndonos alerta ante la aparición de síntomas con miedo a que puedan derivar en enfermedades de alta gravedad. Uno de los problemas que padecen las personas conforme alcanzan cierta edad, y por lo cual no debemos alarmarnos pero sí tomar medidas para mitigar los síntomas, están relacionados con la visión.

La vejez y la pérdida de visión

Si hay algo que sabemos todos, es que la edad no perdona. Los cambios que sufre nuestro cuerpo a medida que ganamos años son inevitables, y acaban por limitarnos a la hora de llevar a cabo las tareas de nuestro día a día. Por suerte, gracias a los avanzados conocimientos de oftalmología de los que disponemos a día de hoy, podemos tomar medidas a tiempo para garantizar la calidad de vida de las personas que comienzan a padecer problemas de visión asociados a la edad.

¿Cuáles son los problemas de visión que surgen con la edad?

Entre los problemas de vista más frecuentes asociados a la vejez encontramos:



– Presbicia: se define como la pérdida progresiva de la capacidad de ver objetos de cerca o diferenciar letras pequeñas. Las personas que padecen de presbicia suelen sufrir, además, dolores de cabeza, cansancio o tensión en los ojos. A la hora de buscar gafas para mejorar los problemas que causa la presbicia, se recomienda optar por tiendas especializadas con ofertas como las de gafas graduadas Carolina Herrera en Alain Afflelou.

Gracias a los avanzados conocimientos de oftalmología de los que disponemos a día de hoy, podemos tomar medidas a tiempo para garantizar la calidad de vida de las personas que comienzan a padecer problemas de visión asociados a la edad.

– Cataratas: un problema más grave de visión que provoca visión borrosa en aquel que la padece. Si bien existen distintos grados de intensidad de cataratas, todas ellas pueden tratarse con intervenciones de cirugía que no suponen ningún riesgo para el paciente. Recuerde buscar asistencia de un profesional oftalmólogo para que evalúe su condición y pueda ayudarle a determinar si necesita o no una cirugía.

Ojos secos: cuando las glándulas lacrimales no hacen bien su función, puede notarse una sensación de escozor en la zona del ojo e, incluso, notar pérdida de la visión. El tratamiento es muy sencillo, y requiere del uso de humidificadores en casa o de gotas especiales para los ojos. Para los casos graves también se recomienda usar gafas.

Glaucoma: enfermedad grave originada por una alta presión intraocular que afecta al nervio óptico, y que debe detectarse antes de que este se vea afectado. A la hora de reducir dicha presión, se pueden recetar gotas oculares o, en caso de que este tratamiento no sea suficiente, se valorará la posibilidad de llevar a cabo una cirugía u operación con láser.

En caso de duda, visita al oftalmólogo

Aproximadamente un 30% de las personas mayores de 65 años padecen algún problema que afecta a su visión. Muy pocos de estos casos, por suerte, conllevan alteraciones lo suficientemente graves como para suponer importantes limitaciones en sus tareas cotidianas.

Si bien es cierto que algunos de los problemas de visión que hemos citado requieren de tratamientos sencillos, debemos acudir a un oftalmólogo siempre que nos sintamos bajo riesgo de padecer una enfermedad de mayor gravedad, como por ejemplo la glaucoma. Al fin y al cabo, es mejor prevenir que curar.

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