Lehmann, Merryl, instituciones financieras globales, naves insignias del coloso financiero Norteamericano y del sistema global. ¿Qué ha sido de ellas? La respuesta es sencilla: se las comió el león. El mismo león que todo ese conjunto creó y dominó a voluntad durante décadas. Pensaron que ya no era necesario controlar nada, que con esa falta de controles ellos harían, -de hecho los hicieron- enormes negocios financieros. Y asi fue.
Recuerdo ahora algo obvio, al aprendiz de brujo, desatando fuerzas en su beneficio, que después no puede controlar.
Siempre alguien gana y alguien pierde, para el público en general todavía no esta claro que son ellos otra vez los que pierden. En poco tiempo se darán aun mayor cuenta, de que la cosa no es ajena, ni lejana. Ese león tiene hambre y se comerá, empleos, empresas, pensiones, en fin, todo lo que se mueva.
¿Dónde están los responsables? ¿Dónde los masters planetarios, los creadores de contabilidades creativas? Bien gracias, disfrutando de su conocimiento y anticipación.
No sé por qué recuerdo de un solo golpe, la explosión de la burbuja financiera de las punto com. ¿Y las estafas en España con los sellos, "los corralitos" de todo el planeta, especialmente el de Argentina?
Es fácil deducir que tenemos un sistema que no vive, que le es imposible existir, sino defrauda y roba, sino encubre y miente.
Mientras tanto recuerden, por qué esas fueron luces amarillas del sistema. Ahora, ya están encendidas las rojas a rabiar. No es casual, que el año pasado por primera vez en la historia de la humanidad el hombre más rico del planeta haya sido -y lo es aún- un financista: Warren Buffet.
Ese sólo dato debería habernos indicado que estábamos en la ruta equivocada.
Quedaron atrás aquellos que se enriquecían fundando empresas y haciéndolas crecer en el mundo. Ahora es el momento del capital especulativo. Asi está el patio.
Urgente, el BCE, debe bajar el costo del dinero. Y no demorarse, debe ser inmediato. Sería acaso una señal y causaría un efecto arropador en el maltrecho mercado.
Los nervios que nos causa el rugido del león en nuestra puerta, pueden provocar una estampida hacia la nada, igual que en el Serengueti con los Ñus y las Cebras.
¡Suerte a todos! Y no corran…
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