Más mujeres, también en la administración

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Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE Todos tenemos el deber de trabajar y todos tenemos derecho al trabajo, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo. Lo dice nuestra Constitución, que también recoge el derecho de acceso a un empleo público en condiciones de igualdad y de acuerdo con los principios de mérito y capacidad. La realidad muestra que no siempre hecho y derecho van de la mano.

En el conjunto de las administraciones públicas más de la mitad (52,8%) de los puestos de trabajo son ocupados por mujeres (Boletín Estadístico de personal al servicio de las Administraciones Públicas). Hasta aquí, equidad. Es más, si nos centramos en la Administración Autonómica, la representatividad femenina supera el 66% y llega hasta el 70% en el caso de las funcionarias de nivel auxiliar en Ministerios y Organismos Autónomos de la Administración del Estado.

Desde el ejecutivo se trabaja en planes que contemplan más medidas de supervisión y control sobre las empresas para erradicar situaciones de desigualdad de género.Sin embargo, las diferencias comienzan cuando miramos a la Administración del Estado, donde el porcentaje de mujeres se sitúa en el 30,4% motivado, principalmente, por la presencia masculina en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. O si nos centramos en cuerpos de funcionario de nivel directivo (grupo A1, nivel 30), y a pesar de haber aumentado cerca de un 9% en los últimos 6 años, las mujeres representan el 33,7% del total.

Las administraciones públicas están llevando a cabo políticas favorables a la paridad de género, en coherencia con la mayor preocupación actual de nuestro ordenamiento por garantizar la igualdad real entre hombres y mujeres, y a pesar de que los datos muestran una progresiva participación de la mujer en el ámbito público, aún queda camino por recorrer. Aunque nada comparable con lo que ocurre en el sector privado donde la brecha salarial entre hombres y mujeres aún es considerable: los hombres cobran, de media, un 22% más que las mujeres (INE).

Desde la administración se han introducido medidas en los planes para la conciliación de la vida personal y laboral de los empleados públicos, algo que sin duda ha favorecido la participación de mujeres en las pruebas de selección para el acceso a la función pública.

Desde el ejecutivo se trabaja en planes que contemplan más medidas de supervisión y control sobre las empresas para erradicar situaciones de desigualdad de género. Medidas arropadas por la Comisión Europea que tiene la intención de imponer la cuota femenina en los consejos de administración de las entidades, tras el aparente fracaso de la vía voluntaria.

Es necesario pasar del derecho a los hechos y dejar de recortar lo que ya es corto. Si la mayor parte de las opositoras son mujeres (65% en ADAMS), si en altos Cuerpos del Estado (abogados del estado, registradores de propiedad, jueces, secretarios judiciales, etc.) más del 60% son mujeres (estudio de Manuel Bagués, profesor de Economía de la Universidad Carlos III), si es superior el porcentaje de mujeres que superan las pruebas de acceso a la Universidad (82,8% frente al 81,2% de hombres, según el INE). Si estos datos y otros más confirman la persistencia, disciplina, intuición, visión, compromiso, sensatez y otros atributos que, por lo general, caracteriza a las mujeres quizá debería ser coherente reclamar más mujeres, también en niveles directivos, en la empresa privada y también en la administración.

* Gloria Oliveros es Directora de Oposiciones en ADAMS.

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