La diosa fortuna, la crisis y el aburrimiento

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¿Jugar a la lotería es irracional? ¿Por qué lo hacemos, con qué soñamos, qué nos empuja a jugar? Muchas son las razones y larga la historia. La sociología más reciente incluye el comportamiento del jugador dentro de la categoría de las conductas irracionales, originadas por sentimientos de frustración, crisis  o aburrimiento.

Las loterías son muy populares. En EEUU el 55% de los ciudadanos que viven en estados con loterías públicas juegan al menos una vez al año, y en los estados en que no hay loterías públicas lo hacen un 27%. En el Reino Unido, que restauró su lotería en 1994, los índices de participación son todavía mayores: un 67% de la población compra al menos un billete de lotería al año. En España la lotería es todavía más popular: el 77% de los españoles juega a la lotería al menos una vez al año.

En 1999 los norteamericanos se gastaron en lotería 36.500 millones de dólares, los británicos 8.200 y los españoles 8.400. En términos del PIB estas cifras representan el 0,43% en EEUU, el 0,65% en el Reino Unido, y un nada despreciable 1,68% en España.

La sociología más reciente incluye el comportamiento del jugador dentro de la categoría de las conductas irracionales, originadas por sentimientos de frustración, crisis  o aburrimiento.En 1995 los españoles gastamos en lotería más que nadie en el mundo: un 1,9% del PIB, el doble del gasto total en I+D. Igualmente, y considerando únicamente los países de la OCDE. En 1960 España era el país con el mayor consumo de lotería (un 0,96% del PIB). Si se retrocede en el tiempo, en los años 30, España ya ocupaba la primera posición. ¿A qué responde este fenómeno? ¿Cuándo y por qué los españoles empezaron a consumir más lotería que nadie? ¿Cómo se puede explicar esta atracción tan especial de los españoles hacia la lotería?

Entendiendo el consumo de lotería en su dimensión más simple, es una transacción económica. A partir de ahí, hay ciertos factores o variables que hicieron que los españoles empezaran a mostrar un comportamiento  de consumo distinta a la que se podía observar en otros países. Esta pauta es lo que en el s. XIX se llamaba "consumo en compañía", una práctica social que consiste en compartir un billete de lotería.

En  investigaciones sociológicas, se  demuestra  que la compra en compañía es la variable explicativa responsable de la excepcionalidad del caso español. Lo que hoy denominamos "peña" de jugadores es una red social compuesta de amigos, familiares o compañeros de trabajo que comparten los billetes de lotería. El consumo de lotería es, para muchos jugadores, una actividad social mediante la cual definen su identidad, posición y el tipo de relaciones interpersonales que mantienen con los otros miembros de la red social a la que pertenecen.

Las peñas de jugadores, surgen de redes sociales preexistentes que ofrecen información acerca del grado de confianza del que cada uno de sus miembros puede hacerse merecedor. Lo que explica el juego en compañía, es la confianza interpersonal y el deseo de pertenencia por parte de los jugadores. El juego en compañía ilustra perfectamente la teoría de la inclusión dentro de la nueva sociología económica. El juego en compañía tiene un efecto importante de aumento del consumo que se explica por tres razones:

  1. Los que juegan en compañía lo hacen más regularmente que los que juegan individualmente, debido a la presión del grupo. Una vez que se ha tomado la decisión de unirse a una peña, abandonarla puede ser interpretado como deslealtad.
  2. Jugar en compañía incentiva el consumo de imitación por aquello de "a ver si les va a tocar a todos menos a mí".
  3. Un billete de lotería es en términos comerciales un bien que se compra de forma impulsiva, sin mucha reflexión.

La compra en compañía constituye una práctica social que, por razones de orden fiscal y normativo, se desarrolló y extendió en España más que en otros países ya en el s. XIX, y se convirtió en hábito o costumbre durante el s. XX. Es un comportamiento económico que sigue siendo un rompecabezas para la economía.

Por compañía, por imitación o por impulso, seguiremos poniendo nuestras esperanzas en la lotería lotería… y soñando con ganar.

*Alicia Kaufmann es Catedrática de Sociología Universidad de Alcalá y Coach Ejecutiva. www.aliciakaufmann.com

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