La ambición de las mujeres en la empresa y en la política, Merkel y las cuotas

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No son tiempos calmos para la política en general pero mucho menos para los políticos. En medio del vendaval local e internacional, la política está hecha flecos. Y la gente reclama con razón aquello que debería ser norma y es excepción: la decencia. Escucho algunas voces exigiendo que las mujeres den la nota, que aprovechen la oportunidad para marcar la diferencia. Y recuerdo entonces el caso de Islandia: ante el caos político y económico, se convocó a cinco mujeres a tomar las riendas.

Padres, familiares y educadores, podrían mitigar la brecha de género si impulsaran a las mujeres jóvenes a pensar en una carrera política (o en la profesional sin estereotipos). La palabra clave podría ser ambición. Una palabra que no se lleva bien con las mujeres, o cuya percepción suele ser negativa.

Me pregunto si hay suficiente masa crítica. Comparada con otros sectores, la política no parece llevar la peor parte. Sin embargo, un reciente informe de la American University «Girls just wanna not run» dice que la cosa, comparada con los últimos diez años, al menos en EEUU, no va a mejor. Y que padres, familiares y educadores, podrían mitigar la brecha de género si impulsaran a las mujeres jóvenes a pensar en una carrera política (o en la profesional sin estereotipos).

La palabra clave podría ser ambición. Una palabra que no se lleva bien con las mujeres, o cuya percepción suele ser negativa.

Hace unos días, hablaba con dos directivas de la necesidad de impulsar a las mujeres. Pero esta vez hablaban de nuevas tecnologías. La ausencia de mujeres decían, responde a varios factores y uno de ellos son los estereotipos que acompañan a determinadas carreras. Habría entonces plantearse con urgencia,cómo dirigirse a las mujeres cuando aún son niñas, de adolescentes, cuando tienen que elegir un rumbo profesional.

En medio de estas disquisiciones, me llega la noticia de que Ángela Merkel, ha dado marcha atrás a la iniciativa de las cuotas en Alemania. El horizonte entonces sería 2020 y el peso de la canciller alemana, hace que la postura tenga visibilidad.

La cuota seguirá siendo motivo de debate. Pero mientras tanto, la otra cuota, la del lobby masculino, la de la inercia, la de la falta de imparcialidad, sigue adelante. Y el talento necesario, seguirá en el banquillo, a la espera.

Otro informe reciente, el de Merco, parece insuflar algo más de optimismo. Hablando de mujeres directivas, del 2012 al 2013, el índice asciende de 12 a 16. María Garaña, presidenta de Microsoft, asciende 8 posiciones, colocándose en el puesto 16; María Dolores Dancausa, presidenta de Bankinter, le sigue en el 19 ganando 4 puestos y Rosa María García, crece exponencialmente, hasta el puesto 28, ganando veintinueve posiciones desde el último Merco.

Las nuevas caras que se incorporan son las de Ana María Llopis (40º), Carina Szpilka (51º), Consuelo Crespo Bofill (63º) y Belén Frau (75º). Enhorabuena.

Son nombres que colaboran en normalizar, aunque sea de a poco, la presencia de mujeres en un ranking que todavía sigue siendo eminentemente masculino.

*Mercedes Wullich es directora de Mujeres&Cia.

 

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Periodista y Empresaria, es fundadora y CEO de Mujeres&Cía y de Las Top 100 Mujeres Líderes en España. Su última iniciativa es engageMEN, una plataforma para comprometer a los hombres en el cambio de la sociedad. Diversidad y talento en las empresas, liderazgo, lobby femenino y poder, emprendimiento y networking son algunos de los temas que imparte en conferencias y talleres. Es autora de Seis mujeres, seis voces, otra mirada sobre la mujer y el poder.