Ellas, la diversidad y la creatividad

644

En el último Taller de Creatividad para la Innovación impartido en este semestre en el IE, he tenido la oportunidad, con el beneplácito de mis alumnos, de introducir una variante por la que sentía curiosidad: en lo que a la Creatividad se refiere, ¿Hay diferencias observables entre géneros? Dicho y hecho, separamos la clase en dos grupos, chicos por un lado, chicas por otro y nos pusimos manos a la obra.  Y sí, aparentemente las hay [aunque el pequeño tamaño de muestra no nos permite más que elucubrar].

En cualquier taller realizo entre 4 y 5 ejercicios de creatividad distintos.  De todos ellos, hubo uno en el que las diferencias entre los resultados obtenidos por uno y otro grupo me llamaron especialmente la atención.  Se trataba de una variante de técnica de brainwriting llamada "6x3x5", que es muy popular.

El nombre resume el desarrollo del propio ejercicio. En un grupo de seis personas [más – menos una o dos] se pide a cada individuo que escriba, con relación al foco – tarea encomendado, tres ideas en una hoja de papel en la que se ha dibujado una matriz de tres columnas por "n" filas [las que quepan en la hoja].  Las ideas se anotan en la primera fila de la matriz. Una vez escritas, cada persona pasa su hoja a la persona que tiene a su derecha.

En cualquier taller realizo entre 4 y 5 ejercicios de creatividad distintos.  De todos ellos, hubo uno en el que las diferencias entre los resultados obtenidos por uno y otro grupo me llamaron especialmente la atención.  
Se trataba de una variante
de técnica  brainwriting 
llamada "6x3x5",
que es muy popular.
Luego, anota en la hoja que ha recibido de su compañero, en la siguiente fila disponible, otras tres ideas.  Puede o no leer lo que ha escrito previamente su compañero.  Este proceso se repite tantas veces como sea posible durante 5 minutos.

El foco – tarea que les encomendé fue generar ideas para un regalo de San Valentín.  Ellas tenían que proponer regalos para ellos y viceversa.  Luego cada grupo evaluaría la calidad de las propuestas del otro grupo, basándose en su originalidad y en el valor aportado por cada alternativa.

Hago un resumen rápido de las diferencias que aprecié.  En su mayoría [86%],los regalos imaginados por los chicos para las chicas consisten en "cosas" que se consumen [ej. bombones, vino] o que se utilizan como prenda de vestir o complemento [ej. zapatos, pulsera, bolso, anillo]. Tengo que añadir, aunque hay quien pueda decir que se trata de una apreciación subjetiva [no lo es], que las propuestas son en general menos originales, aunque desde luego aportan valor. Podríamos decir que los chicos son pragmáticos.

Las chicas, sin embargo, presentan una diversidad mucho mayor de temas.  Por supuesto, utilizan los citados anteriormente por los chicos, pero éstos son, en realidad, una minoría.  La mayor parte de las alternativas de las chicas [casi un 70%] son propuestas de actividades o vivencias, frente a tan sólo un tercio de "cosas".  Estoy hablando de actividades del tipo ‘un curso de buceo’, ‘una ruta a caballo’, ‘un tour nocturno por París’, ‘un curso de cocina japonesa’ o ‘una sesión de estética [manicura, pedicura, limpieza facial, etc]’.  Un buen número, aproximadamente el 60% de esas propuestas, son actividades o vivencias para compartir, para realizar juntos.  Son, de hecho, un regalo para la pareja, algo que tiene todo el sentido en una festividad que se conoce como el "día de los enamorados".  El 40% restante está formado por propuestas pensadas solo para la otra persona [ej, un ‘curso de conducción deportiva’].

En general, todas son propuestas de valorque enriquecen la experiencia y/o contribuyen al desarrollo personal [y a veces profesional] de la persona y/o de la pareja.  En su mayoría aportarán recuerdos que podrán compartir el resto de su vida, entrando a formar parte de esa ‘obra de arte en colaboración’ que debería ser la relación entre dos personas que se quieren.  También son, como ya he dicho, en general más originales y, teniendo en cuenta ambos criterios, de mayor calidad.

En resumen, hay [débiles] indicios que soportan la hipótesis de que hombres y mujeres podrían manifiestar su creatividad de modo distinto.  Puesto que somos el resultado tanto de nuestros genes como del entorno, no sé si estas diferencias permanecerían en cualquier contexto o desaparecerían si también desaparecieran las diferencias en el trato [ej, educación] que las sociedades humanas mantienen, en general, entre ambos sexos. Pero creo que ese tipo de debates nunca llegan a ninguna parte.  Lo que sí puedo decir es que me gustan más los resultados que han aportado las chicas que los de los chicos.  Y si supiera que esta pequeñísima muestra es representativa, votaría sin dudarlo por más mujeres al frente de nuestras organizaciones e instituciones.

*Mario López de Ávila Muñoz es Consultor, Emprendedor e inversor y Profesor IE Business School.

También te pueden interesar…

¿Ya has visitado Iguakdad de Género en nuestra ZONA SOCIEDAD?

Artículo anteriorJobandTalent alcanza los 10.000 usuarios en España
Artículo siguienteCambio de hábitos: Natura y BAFWeek reciclan