El teletrabajo no es cosa de mujeres en los Top 10 países en igualdad

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En 6 de los 10 países con mayor nivel de igualdad los hombres teletrabajan más que las mujeres. Son datos del último INDEX de la Agencia Europea para la Igualdad de Género (EIGE). Se supone entonces, que las tareas de cuidado se encuentran distribuidas de modo más equitativo o mejor soportadas por el Estado. Y que las mujeres se encuentran menos penalizadas por medidas de Conciliación Laboral y Familiar.

El elevado coste que tiene para las mujeres las tareas de cuidado es algo que desde hace mucho llama la atención. Especialmente, a los  organismos internacionales como la Organización para las Naciones Unidas (ONU) o la Unión Europea (UE).

Cuestión de horas o la historia de nunca acabar

Si tomamos en consideración la media de horas pasadas en cuidar de la familia, las mujeres son mucho más penalizadas que los hombres. Y esto sucede en cualquier fase de la vida como demuestra un reciente estudio realizado en Portugal: Igualdad de Género al largo de la vida.

Es consenso entre los expertos que esa asimetría es uno de los factores que más contribuye para la desigualdad entre hombres y mujeres. No solamente en el mercado laboral, sino también en la participación cívica y política en los países europeos en general.

Países donde el teletrabajo no es cosa de mujeres

El estudio pudo comprobar que, en los países más igualitarios en UE, excepto en Dinamarca, Países Bajos, Irlanda y España, los hombres teletrabajan más que las mujeres. De esta manera, el teletrabajo no está asociado a las mujeres

Considerando el nivel de desarrollo en igualdad actual en España, así como nuestros antecedentes frente a otras medidas de Conciliación, el estudio es claro. Concluye en que la normativa del Teletrabajo, el Real Decreto 28/2020, en lugar de tan solo programar, debería prescribir. Es decir, algo parecido a lo que hemos alcanzado con los permisos parentales, garantizando así, desde la normativa, el equilibrio que tanto necesitamos. En nuestro contexto, no faltan evidencias que así procediendo no hubiera exagerado, al revés, hubiera acertado.

A cuestas con la igualdad y la agenda 2030

El Teletrabajo genera preocupaciones en materia de igualdad. Pero en Europa y en España hemos tenido dos avances importantes que nos alientan. Hablamos de la Directiva 2019/1158 UE de 20 de junio de 2019 relativa a la Conciliación de la Vida Familiar y la Vida Profesional. La misma que habla de Progenitores y Cuidadores, o la del Real-Decreto Ley 6/2019 que entre otras medidas establece Permisos Iguales e Intransferibles.

La Agenda 2030 incluye la Igualdad como el 5º Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU. Mientras los cuidados no sean asumidos por toda la población no habrá cambios. Es lo que nos vienen advirtiendo economistas feministas: nunca se podrá hablar de Igualdad o Justicia Social mientras esto no se resuelva.

Todavía nos queda mucha tarea por hacer. Quizás la más importante, sea la del acceso de las mujeres al Poder. Y en este contexto, el mayor desafío, según el último Index EIGE, apunte a la “directiva congelada” de Mujeres en Consejos de Administración. Otro asunto urgente y pungente. Por supuesto, sería un gran impulso.

Sobre el estudio «Medidas de Conciliación Laboral y Familiar: arma de Doble Filo para las Mujeres»

El estudio «Medidas de Conciliación Laboral y Familiar: arma de Doble Filo para las Mujeres». Es fruto de Comunicación seleccionada por motivo del “Congreso sobre la Regulación del Trabajo a Distancia y Teletrabajo” de la Universidad de Valencia. El mismo pone al descubierto como en la mayoría de los países más igualitarios en Europa según el último EIGE INDEX 2020 el teletrabajo no suele estar asociado a las mujeres.

La relevancia del análisis se da una vez que otras medidas de la misma naturaleza en España, a ejemplo de la Reducción de Jornada o las Excedencias envolviendo Cuidados, se han vuelto feminizadas según datos oficiales del INE, acarreando perjuicios a la visibilidad, promoción y ascensión femenina (luego, por consecuencia, a sus sueldos y sus pensiones, entre otros). El representativo importe entre 10 y 25,7 billones de euros de pérdida que, según cálculos recientes de Consultoras como McKinsey representa la falta de Igualdad evidencian la urgencia e importancia de la investigación de la temática.