El peor día en Wall Street

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Naufragó en la Cámara de Representantes el primer intento por aprobar el millonario plan de rescate propuesto por el gobierno de Bush.

Muchos de los votos en contra vinieron desde los mismos republicanos por lo que el mandatario dijo estar "decepcionado".

Aún no se sabe cuando podría volver a votarse. Esto provocó un colapso en los mercados de todo el mundo.

En Wall Street, el Dow Jones sufrió su mayor baja en puntos de la historia: se desplomó 777 unidades (-7%). El Nasdaq cayó 9,1% y el S&P500 8,8%.

También las acciones de los bancos europeos sufrieron grandes pérdidas lo que provocó que caigan fuerte las bolsas de la región. Madrid cedió 3,9%; Londres 5,3% y París 5%. En Asia, la tendencia también fue negativa.

La Cámara de Representantes estadounidense rechazó el plan de rescate de bancos por 700.000 millones de dólares, provocando un derrumbe de Wall Street, después de que las plazas europeas cerraran en fuerte baja.

El plan, acordado tras varios días de negociaciones entre legisladores del Congreso y la administración Bush, fue rechazado por 228 votos en contra y 205 a favor.

La votación se mantuvo abierta durante cierto tiempo por parte de líderes demócratas y republicanos, en un intento por alentar un cambio de posición de los congresistas que votaban en contra del proyecto, ante la mirada atónita de muchos legisladores.

Tras anunciarse ese rechazo al plan del secretario del Tesoro Henry Paulson, la Bolsa de Nueva York acentuó su caída.

Esta intervención del Estado en el golpeado sector privado, sin precedentes en la historia de Estados Unidos, pretendía adquirir los activos dudosos o "tóxicos" de los bancos, afectados por la crisis inmobiliaria.

Tras ese rechazo por la Cámara de Representantes, la continuación del proceso no quedó aún determinado. Los dirigentes demócratas y republicanos pueden aún intentar presentar un texto modificado ante la Cámara, mientras que el Senado prevé votar el miércoles y el martes el Congreso está cerrado debido a la fiesta judía del Roch Hachana.

El presidente George W. Bush había reconocido que la votación sería "difícil", ya que el plan es muy poco popular entre los contribuyentes. Después expresó su "decepción" por el resultado de la votación.

El candidato demócrata a la presidencia, Barack Obama, expresó sin embargo el lunes su confianza a pesar del rechazo del plan por la Cámara de Representantes, afirmando que aún puede ser adoptado por el Congreso, y exhortando los mercados a la tranquilidad.

El lunes en la tribuna de la Cámara, tras un acalorado debate, algunos republicanos y demócratas se habían unido para expresar su oposición al plan del secretario del Tesoro.

"Lo que simplemente estamos haciendo es coronar al rey Henry", dijo el republicano John Culberson, de Texas, aludiendo a Henry Paulson.

"Es una ampliación sin precedentes del poder federal, inaceptable, que no nos podemos permitir, que nuestros hijos no pueden permitirse, y que jamás hemos visto en la historia de nuestro país", dijo, indignado. "Debemos darnos un tiempo, un tiempo para reflexionar", añadió.

La votación de la Cámara se produjo mientras el cuarto banco del país, Wachovia, desapareció el lunes del mapa tras una intervención de la administración Bush, que organizó su venta a su competidor Citigroup.

Wachovia es la quinta institución financiera estadounidense obligada a quebrar o ser vendida en las últimas dos semanas, después de Lehman Brothers, Merrill Lynch, AIG y Washington Mutual.

Mientras, la crisis financiera atravesó el Atlántico y golpeó de lleno a Europa, donde varios bancos debieron ser nacionalizados y las bolsas se derrumbaron este lunes.

El domingo por la noche, los gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo anunciaron la nacionalización parcial de la entidad bancaria y aseguradora Fortis con la aportación de 11.200 millones de euros.

El banco británico Bradford & Bingley también fue nacionalizado, corriendo la misma suerte que sus compatriotas Northern Rock, Alliance & Leicester y HBOS, engullida por su rival Lloyds TSB.

En Dinamarca, el banco Roskilde fue adquirido por tres instituciones financieras, mientras que Vestjysk Bank se hizo cargo de Bonus Bank y se fusionará con otra institución regional.

Las autoridades belgas y francesas se comprometieron también a ayudar al banco franco-belga Dexia, al borde de la quiebra tras el derrumbe de su acción, dijeron los ministros de Finanzas de ambos países.