Del metaverso a elegir universo: dónde vivir, con qué reglas y en compañía de quién

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El metaverso, debe ser la palabra con más impacto en el universo de redes de la última semana. Es normal si detrás está Zuckerberg, que prefiere matar a Facebook antes de que muera solo, y crear otro producto.

Meta, sería un espacio tridimensional en el que “encerrar” nuestras vidas. La realidad virtual envuelta en algo mucho más importante. Ya me ha dado claustrofobia de solo pensarlo. Y, sobre todo, añoro un pensamiento más profundo sobre lo que el ser humano -post pandemia- necesita. ¿Hemos aprendido? ¿Están los grandes “hacedores” tecnológicos dando la talla en relación con sus propias ideas/errores/respuestas?

Añoro un pensamiento más profundo sobre lo que el ser humano -post pandemia- necesita. ¿Hemos aprendido? ¿Están los grandes “hacedores” tecnológicos dando la talla en relación con sus propias ideas/errores/respuestas?

Me remite a otra idea de esas que suenan mucho y se quedan en el camino como fue Second Life. O tal vez la que está ciega sea yo. En todo caso, no parece que las gafas virtuales calen demasiado profundo en este sentido. Más bien, parecen alentar una huida hacia adelante. Y no es que no haya soñado en teletransportarme -para hacer más de lo que hago, para ir más lejos- pero el destino, el mío, siempre ha sido la gente, el contacto con los otros y no los mundos paralelos por más que comprenda la irresistible atracción.

Todo esto me remite a la distopía de la que huía durante la pandemia, porque pensaba, que, para distopía, bastaba la realidad. 

¿Hasta cuándo deberemos virtualizarnos? -trabajo, ocio, afectos, turismo, compras…- la propuesta no tiene límites y el potencial obviamente es jugoso, porque por supuesto detrás hay una empresa que -dicen- ya ha contratado a más de 10.000 personas para desarrollarlo y sacarle el máximo partido.

Todo esto me remite a la distopía de la que huía durante la pandemia, porque pensaba, que, para distopía, bastaba la realidad.

Me pregunta una jovencísima directiva, talento en alza en una importante tecnológica, si este metaverso que están fraguando, contará con la inteligencia artificial construida por los hombres. Y hasta qué punto trasladarán allí, todas las taras, del universo que conocemos.

Me hace reír, pero me deja pensando. Tiene todo el sentido que se haga tal pregunta. Si no nos extermina la próxima pandemia o nuestra irresponsabilidad consuetudinaria con el planeta, las nuevas generaciones vivirán 100 años. Es lo que dice a diario Adrián Herzkcovich, puesto como un soldado a la labor de reinventar a la peña directiva/ ejecutiva, que todavía no se ha enterado de que la vida corporativa, tiene los días contados. Y que, sin embargo, nuestras vidas serán varias, que podremos elegir y que se multiplicarán en horas y en posibilidades por lo cual lo urgente no es resistir allí, sino elegir otro paradigma.

Me pregunta una jovencísima directiva, talento en alza en una importante tecnológica, si este metaverso que están fraguando, contará con la inteligencia artificial construida por los hombres.

Repaso mi Evernote y rescato una noticia que tiene ya año y pico: Las mujeres solo dirigen 5% de las grandes empresas europeas. De las 600 que cotizan en el STOX Europe solo 30 tienen paridad en sus órganos de dirección. Y apenas 28 de estas compañías tienen al frente una consejera delegada, esto es un 5% del total.

Dice también que de las veinte que encabezan el ránking de paridad, siete son francesas, cinco suecas y cinco británicas, mientras que en la parte más baja de la tabla están sobre todo las suizas -diez de las veinte peor situadas- y cuatro alemanas. Las españolas analizadas (26) se sitúan a la cola en el índice de diversidad de género, por debajo de la media europea y solo por delante de luxemburguesas, suizas y polacas.

¿Cuánto habrá cambiado esto en el último año? Se lo preguntaré a Mirian Izquierdo, que trabaja duro en ello y suele tener las respuestas adecuadas.

Vuelvo a pensar en mi necesidad de despertar en las mujeres la urgencia por asumir el poder para cambiar las cosas. De que se pregunten ¿adónde estamos mientras ellos se ocupan de los grandes cambios?

Y como muchas veces, tengo muchas más preguntas que respuestas.

Por ejemplo, ¿cómo sería el metaverso si detrás de ello, hubiera una mujer?

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Periodista y Empresaria, es fundadora y CEO de Mujeres&Cía y de Las Top 100 Mujeres Líderes en España. Su última iniciativa es engageMEN, una plataforma para comprometer a los hombres en el cambio de la sociedad. Diversidad y talento en las empresas, liderazgo, lobby femenino y poder, emprendimiento y networking son algunos de los temas que imparte en conferencias y talleres. Es autora de Seis mujeres, seis voces, otra mirada sobre la mujer y el poder.