7 claves para pensar y acelerar tu plan B

¿Por qué es tan difícil enfocarnos y poner el énfasis en aquello en lo que somos buenas, en lugar de hacerlo -con el doble de esfuerzo- en lo que creemos que deberíamos ser buenas?

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Aunque muchas veces dispongamos del tiempo, la sensación de que no lo tenemos tiene que ver con que no damos en la tecla sobre cómo priorizarlo. Ahora en cambio, la convención de contar con un espacio y con ese permiso “festivo”, nos concede la oportunidad de pensar en profundidad sobre nuestro futuro yo.

La semana pasada una directiva me decía que sería feliz si un par de días al mes pudiera no hacer nada y dedicarlo solamente a pensar. No hacer nada puede ser para muchas personas el dejar de hacer lo que hacemos automáticamente porque la costumbre se impone. No hacer nada puede representar el espacio para hacernos preguntas, dejar volar la imaginación, liberar aquello que encerramos en un lugar de la cabeza sin oxígeno para proyectarlo.

No hacer nada puede representar el espacio para hacernos preguntas, dejar volar la imaginación, liberar aquello que encerramos en un lugar de la cabeza sin oxígeno para proyectarlo.

Pienso muchísimas veces que la diferencia entre pasar inadvertidas y dejar huella tiene que ver con estar haciendo lo que nos gusta porque potencia nuestro entusiasmo y nuestras energías, y eso se traduce casi siempre en inspiración para quienes nos rodean.



Quienes saben y conocen de talento y de capital humano, aseguran que las mujeres estamos híper formadas, sobrepreparadas, y que en tiempos tan extraños como los actuales no hacen falta tantas «hard skills» como «soft skills», que son las que en general las mujeres tenemos “naturalmente”.

Creatividad, sociabilidad, organización, reconocimiento de las habilidades de cada quien en un equipo, pensamiento crítico… ¿Por qué es tan difícil enfocarnos y poner el énfasis en aquello en lo que somos buenas, en lugar de hacerlo -con el doble de esfuerzo- en lo que creemos que deberíamos ser buenas?

¿Por qué es tan difícil enfocarnos y poner el énfasis en aquello en lo que somos buenas, en lugar de hacerlo -con el doble de esfuerzo- en lo que creemos que deberíamos ser buenas?

Dejo aquí algunas claves para que la próxima vez puedas seguir esta secuencia a la espera de más y mejores alternativas o resultados:

  1. Pregúntate si el lugar en donde estás y el trabajo que haces, es realmente lo que quieres, o es la inercia la que manda.
  2. Dedica tiempo a pensar de qué manera impactaría en ti y en tu trabajo, si realmente te gustara y sacaras de ti tu mejor partido.
  3. Mira a tu alrededor y piensa a quién admiras o envidias sanamente -o no- por lo que hace. Y dónde o cómo lo logra. Imagínate allí, o en un lugar similar. ¿Cómo te sentirías? ¿Cómo abordarías tu día a día?
  4. Pregúntate si ese espacio existe en el sitio en el que estás. ¿Has consultado otras alternativas?, ¿saben quienes pueden incidir en un cambio dentro de la organización en la que te desempeñas que aspiras a otra posición, rol o cargo que podrían considerar?
  5. Vuelca en un papel lo que haces hoy. Escribe al lado de 1 a 10 el puntaje de tu rendimiento/entusiasmo/aburrimiento. Ahora escribe lo que te gustaría hacer si te dieran la oportunidad. Y, sobre todo, apunta las razones por las cuales lo harías mejor. Visualízate en esta situación. ¿Sonríes? Vamos bien.
  6. Lo más importante, es que sepas que más allá de tu trabajo, lo que te define es lo que sabes, lo que quieres y lo que aspiras a cambiar para ser mejor y estar a gusto.  Esto debería verse reflejado en tu perfil profesional cuando tu nombre aparece -en LinkedIn, en tu CV, en la descripción de tu cargo- en lo que dices cuando te presentas, porque esa es la persona que más éxito tendrá, no importa el lugar o la compañía en la que esté.
  7. Esta reflexión debe dirigirse a lo que yo considero que es el músculo más importante para cualquier negociación: tener preparado-aunque te cueste tiempo construirlo- tu plan B. Ese gran colchón es el que te dará la mayor fortaleza a la hora de pedir, a la hora de negociar, a la hora de considerar otras alternativas.

Y lo más valioso: te dará la confianza suficiente para que quienes estén del otro lado entiendan que eres tan libre que puedes elegir irte o quedarte. Y que esa libertad y determinación les haga preguntarse si vale la pena perderte: lo que eres, tu potencial y el talento que puedes aportar y te hace única.

Feliz y estratégico descanso:)

 

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Periodista y Empresaria, es fundadora y CEO de Mujeres&Cía y de Las Top 100 Mujeres Líderes en España. Su última iniciativa es engageMEN, una plataforma para comprometer a los hombres en el cambio de la sociedad. Diversidad y talento en las empresas, liderazgo, lobby femenino y poder, emprendimiento y networking son algunos de los temas que imparte en conferencias y talleres. Es autora de Seis mujeres, seis voces, otra mirada sobre la mujer y el poder.