Trabajo en equipo y liderazgo

177

Juan Antonio Corbalán jugaba baloncesto profesional en los 80, para muchos es uno de los mejores bases de la historia del baloncesto español. Es también licenciado en Medicina y forma parte de Make A Team, una empresa consultora dedicada a asesorar a empresas y otros colectivos para fortalecerse potenciando el trabajo en equipo.

“Los equipos son hoy una realidad emocional”, dice el ex jugador de baloncesto porque hay infinidad de personas que pueden sustituirnos. Por eso piensa que es importante crear el marco para que todos den lo mejor de sí. Aunque los equipos tienen personas que son piedras singulares, lo que vale son los lazos, porque la actitud siempre prima sobre el conocimiento. Además los grandes equipos generan que las cosas se hagan porque valen la pena y no por lo que se paga por ellas.
Una vez que el equipo está armado uno tiende a pensar que la tarea está lista. Pero es imprescindible tener en cuenta que el equipo muere y crece a la vez, es un elemento vivo y una realidad. Por eso es necesario buscar el sentido y la utilidad a las tareas que cada integrante sabe y puede desarrollar. Es central entonces lograr dar sentido a objetivos y convertir al equipo en un “altavoz”, y que lo que se está haciendo trascienda.

“Después de un mundial de básquet en el que habíamos perdido, me fui al hotel, y en un momento paró un autobús y se bajaron tres aficionados. Uno de ellos lloraba desconsoladamente, mientras yo me tomaba una cerveza en el bar del hotel. Entonces me pregunté si era justo que yo, que era el máximo responsable del equipo que había perdido, no estuviera llorando”, relata.

El nudo de la ponencia que ofreció Corbalán considera tres factores centrales para pensar cómo contribuyen con el crecimiento de un equipo:
Los factores predisponentes tienen que ver con la cultura y el conocimiento que determina cómo se hacen las cosas. Es un factor abstracto que se refiera a la organización y la forma en que se logra llegar a cada rincón. Se refiere a la cultura corporativa que nos ayuda a saber cómo hacemos las cosas.
Los factores facilitantes tienen que ver con dar lo mejor respondiendo en cada momento lo que se necesita. Como cada reto es diferente y es complejo, entonces necesitamos habilidades diferentes para enfrentarlos. Se trata de transmitir la gestión por cascada y permitir que la gente se adapte. Es importante gestionar la realidad de cada uno de nosotros.
Y por último, los factores desencadenantes tienen que ver con poder ver los elementos que nos ofrece el mercado y además saber interpretarlos. El mercado te da en cada momento datos de la realidad que hay que ver y asumir para reconocer el momento correcto para tomar una decisión. Hay que reconocer cada nicho de liderazgo para que el proceso de cascada jerárquico se rompa cuando tiene que romperse, que es cuando hay que tomar una decisión.
“El jugador de futbol francés Zinedine Zidane tiene una visión integral del futbol y del espectáculo, esa característica lo diferencia del resto y constituye su talento. Ese factor le permite tomar las decisiones adecuadas en el momento justo”, ejemplifica.

Liderazgo y servicio

Mando, capacidad para asumir, creatividad e inteligencia en cuanto a leer de forma correcta la realidad son indispensables. Pero como la tarea de crear el liderazgo no es tan simple, necesitamos más ojos y más opiniones. Además de que sin diversidad es muy difícil seguir adelante, porque las diferentes miradas, talentos y cualidades enriquecen el trabajo, hay que saber que “la rutina es peligrosa”.

La rutina encasilla y no deja que fluyan el máximo conocimiento, el máximo nivel de renidimiento y la visión global, aspectos necesarios para tomar decisiones acertadas. Estas características tienen que estar en el equipo, al igual que la capacidad de servicio. Cuando se manda, se debe servir. La capacidad de sentir la responsabilidad como un servicio es la diferencia entre asumir lo que se debe hacer o como una simple jerarquía. Es mejor si todos somos valorados por la sensación de lo que cada uno aporta. “Creo que eso es lo que hace que se pueda construir confianza, valor y un verdadero equipo”.

Las mujeres: En Make a Team se respetan cupos, el 60% son hombres. “Lo que las mujeres aportan es fundamental. El hombre no olvida el cazador que fue y la mujer es más trascendente. El hombre juega su vida, mientras que la mujer tiene más criterio, responsabilidad y compromiso. Yo tendría una financiera, porque es más rigurosa y también más honrada”.

Recomendaciones:
El hombre en busca del sentido último libro de Viktor Emile Frankl, donde se pregunta que es lo que anhelamos.