Santander: Talasoterapia en el Hotel Real

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Ubicado en los jardines del clásico Hotel Real, en Santander, el centro de talasoterapia del Grupo Sasoibide es un referente en terapias marinas cántabras. Las localidades costeras cuentan con un paisaje, una cultura y un bienestar diferente, íntimamente relacionados con el agua que las baña. Es precisamente ahí, en el mar, donde nace la thalasso o talasoterapia, una técnica terapéutica basada en la utilización de los recursos marinos, como el agua, las algas, los barros, la arena y la brisa marina, ricos en oligoelementos y sales, con fines preventivos o curativos.

Cantabria, y más concretamente Santander, goza de todas estas características, porque cuenta con un clima benévolo, rico en yodo y ozono, ideal para optimizar las técnicas terapéuticas que utilizan el agua del mar como elemento principal. Eso mismo hizo que ya a mediados del siglo XIX, un buen número de viajeros se acercase hasta las playas santanderinas de El Sardinero para tomar sesiones de ‘Baños de olas’, en busca de las propiedades curativas del mar. Una actividad que, con el apoyo y la difusión realizados por parte de la Reina Isabel II, hizo que se convirtiera en costumbre, cuyo arraigo llega hasta nuestros días.

Es en este entorno, que invita a la relajación y a la serenidad, donde se alza Thalasso Real, especializado precisamente en el aprovechamiento de los beneficios del agua de mar para mejorar la salud y proporcionar un mayor bienestar a cuerpo y mente.Y es en este entorno, que invita a la relajación y a la serenidad, donde se alza Thalasso Real, el centro de talasoterapia del Grupo Sasoibide que está especializado precisamente en esto: en el aprovechamiento de los beneficios del agua de mar para mejorar la salud y proporcionar un mayor bienestar a cuerpo y mente. Y lo hace mediante la combinación de sus propiedades terapéuticas con terapias manuales y tratamientos a base de esta materia prima natural.

Modernidad con trasfondo clásico.
Thalasso Real es un edificio de reciente construcción pero de corte neoclásico, acorde con el entorno en el que se encuentra: los jardines del Hotel Real de Santander, un establecimiento de lujo situado sobre una colina desde la que se domina la Bahía santanderina, con una elegante construcción fechada en 1917 y levantado a petición del Rey Alfonso XIII.

‘La Thalasso Real’, como se conoce a este centro terapéutico en la zona, está cargada de historia, la de su entorno, ligado a las propiedades terapéuticas de los ‘Baños de olas’, pero que ha sido creada para satisfacer una demanda actual de terapias, técnicas y tratamientos de talasoterapia: hidroterapia con agua de mar, peelings a base de sal marina, envolturas con algas, fisioterapia en el agua y tratamientos de estética con caviar.

Son más de 1.400 metros cuadrados de instalaciones, modernas, vanguardistas y acordes con la demanda de salud y bienestar actual. Cuenta con una zona amplia de circuito termal, con una suntuosa piscina de agua procedente de alta mar, a una temperatura de 32ºC. A diferencia del agua de la orilla, la de mar adentro contiene un número más elevado de oligoelementos y propiedades curativas, lo que la convierte en ideal para tratamientos terapéuticos. Junto a la piscina se encuentra la zona de paseo termal y el área de relax, dotado de tumbonas, cuyo confort se combina con técnicas de relajación a base de musicoterapia y aromaterapia. Una zona de tratamientos de salud, belleza y bienestar completa el equipamiento de la Thalasso Real, compuesta por cabinas de estética, cabinas de masaje y fisioterapia, cabina oriental dúo, duchas Vichy, salas de envoltura, bañeras de hidromasaje, cama de agua, chorro jet, gimnasio, consulta de médico y vestuarios.


Vacaciones de bienestar.
Thalasso Real es una invitación formal a la relajación, a la belleza y a la salud en un entorno cargado de exclusividad. Dispone de tratamientos desde uno a siete días, en los que se combinan circuitos, con masajes, envolturas y tratamientos específicos, con los que lograr desde relax, regeneración e hidratación, hasta conseguir un efecto calmante, analgésico, neurosedante y circulatorio. Las manos expertas de los profesionales del centro consiguen transmitir todas estas sensaciones, combinando su destreza con sustancias procedentes del mar, como agua, sal y barros marinos, y productos naturales como aceites esenciales de eucalipto, almendras, menta y chocolate.

El resultado final es una experiencia terapéutica cargada de bienestar, en la Thalasso Real, en un entorno idílico, el Hotel Real, y rodeado de historia, la de Santander, una localidad que vio nacer la talasoterapia a mediados del siglo XIX.

Más información: www.thalassoreal.com  

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