¿Quieres equilibrio? Escucha tu voz, elige el sonido

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¿Quién no recuerda haberse sentido mucho mejor después de haber escuchado una canción? ¿Qué tiene la música que evoca sentimientos y sensaciones que nos embargan y nos trasladan a otros estados de ánimo y de conciencia? ¿Qué poder encerrará la voz que nos transmite exactamente cómo se siente una persona?

Si tomáramos conciencia de la responsabilidad que tenemos en relación a nuestra salud, en lugar de abandonanos en las manos de los médicos tendríamos otras herramientas que no utilizamos.

Os invito a escuchar vuestra propia voz y a acercaros a la magia del sonido que nos ayuda a reestablecer el equilibrio energético como una potentísima fuente de energía vital capaz de generar salud, y por tanto vida.

En busca de encontrar métodos eficaces que consigan ayudar a los enfermos a recuperar la salud, la medicina holística aporta explicaciones a la enfermedad, igualmente demostrables y totalmente compatibles con la medicina tradicional, como es el caso de la aplicación de la voz y el sonido, en las zonas afectadas del cuerpo.

Esta técnica funciona bien a través del canto armónico, de origen mongol, arte musical que consiste en emitir dos voces simultaneas amplificándolas en la cavidad bucal y los resonadores craneales, o a través de determinados instrumentos musicales, como los cuencos tibetanos o de cuarzo, tambores chamánicos, crótalos y didgeridoos australianos, entre otros.

Con la intención de fusionar la medicina alopática con la sanación a través de la voz y del sonido, el director de la Asociación de Terapeutas de Sonido, (Sound Healers Association), Jonathan Goldman escribió "Sonidos que Sanan" (Healing Sounds – 1992), un viaje a través de la historia, técnicas y conocimientos físicos y matemáticos del cómo influye el canto armónico en la salud y lo que provoca en un paciente que está implicado en ello.

Desde un punto de vista fisiológico, los armónicos vocales producen cambios en el ritmo cardiaco, en la respiración y en las ondas cerebrales, lo que provoca una modificación de la conciencia que facilita bienestar.Si tomáramos conciencia de la responsabilidad que tenemos en relación a nuestra salud, en lugar de abandonanos en las manos de los médicos tendríamos otras herramientas que no utilizamos. El sonido rompe formas de pensamiento negativo, y por tanto de energía bloqueada, permitiendo que se reestablezca el equilibrio en el órgano donde se haya proyectado el sonido mediante el canto o alguno de los citados instrumentos. Toda terapia de sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica transmuta a otra más débil, disonante o no saludable.

Desde un punto de vista fisiológico, los armónicos vocales producen cambios en el ritmo cardiaco, en la respiración y en las ondas cerebrales, lo que provoca una modificación de la conciencia que facilita bienestar.

Está científicamente demostrado que el sonido ayuda a regular el sistema inmunitario calmando el cuerpo y la mente. A nivel físico se utiliza para paliar estados de ansiedad, angustia, stress, depresión, tristeza, insomnio e hiperactividad, entre otras enfermedades.

La música es un regalo de la vida al alcance de todos. No controlar el sonido sino convertirnos en él es una invitación muy saludable.

 

*María Cicuendez es Periodista, Maestra de Reiki (Usui Shiki Ryoho), Terapeuta de Sonido, Cristaloterapia y Esencias Florales (clases y terapias). www.mariacicuendez.webs.com

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