Palin: si no suma, resta

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Sólo el 6% de los miembros de los consejos de administración de las grandes empresas son mujeres, aunque suponen casi el 40% de las plantillas. Cuando una mujer ocupa el lugar de la mayoría, por ejemplo.

Se ha visto que los legisladores suelen encabezar las listas del próximo mandato, los primeros puestos. Por el contrario las mujeres tienen más dificultades para ser re electas, que para acceder a los cargos de representatividad. Una de las reglas tácitas que se aplican a las mujeres es que se las elige por su novedad, no por su solidez. Así se explica, supongo, la designación de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos.

¿Responde a lo que se espera de una mujer? Dicen que tiene frescura, juventud, desparpajo. Y que es una madre ejemplar. Se juzga con opinión dispar que haya enviado a su propio hijo a pelear por la seguridad y el petróleo en la invasión a Irak. Enérgica y calma a la vez dicen algunos analistas que Palin tiene la ventaja de pertenecer a un país con una fuerte veta populista y antiintelectual. Tan fuerte, que puede llegar a ser vicepresidenta de la nación una señora partidaria de que en las escuelas se enseñe, en pie de igualdad, el creacionismo y la teoría de la evolución, para que los niños decidan.

Solidaridad de género

Debería constar, de alguna forma que aún no existe, que algunas mujeres son más iguales que otras. Y no es su billetera la que determina su compromiso con las ideas justas, ni su sensibilidad -tan femenina-, ni tampoco su afán de poder. Ninguna de las características en si mismas.

En las empresas también

La progresiva incorporación de las mujeres al mercado laboral ha constituido una gran oportunidad para las empresas, porque les ha permitido integrar a personas altamente cualificadas, adaptables y flexibles a las organizaciones. Por ello, las empresas, como parte de la sociedad a la que pertenecen, tienen el compromiso y la responsabilidad de adaptarse a la realidad actual, porque legitima su función social y obtienen un mayor reconocimiento y credibilidad.
Pero, pese a que la presencia de las mujeres en la dirección de empresas se traduce en más ganancias y mayor eficiencia, todavía es muy escasa su participación en altos cargos. Según datos de 2007 de la EPA, sólo un 23 % de las personas ocupadas que ejercen cargos directivos en las empresas de 10 o más asalariados/as son mujeres. Este porcentaje se eleva hasta un 28 % en el caso de empresas con menos de 10 asalariados/as. En las empresas sin personal asalariado las mujeres alcanzan un 46 % que se eleva al 54 % en el caso de las empresas de comercio.

Donde sí han avanzado las mujeres es en su incorporación a las plantillas de las empresas. Sin embargo, no están llegando a los puestos de responsabilidad. Las cifras son muy elocuentes. Según el informe anual de Gobierno Corporativo de las empresas del Ibex 35 del ejercicio 2007 (ver nota en sección Management) tan sólo hay 30 consejeras (en 2004 su número era de 18) repartidas en 21 sociedades. Esta cifra representa un 6% de los miembros de los consejos de administración de las firmas del índice pese a que las mujeres son el 39,24% del total de la plantilla. Es decir, son seis veces menos en los consejos que como fuerza laboral. En los cuadros de mandos sólo el 6,7% de las féminas tiene carácter ejecutivo; de ellas, el 36,7% es dominical (representa a los accionistas de control) y el 56,7% es independiente.

Rosa Peris, en diálogo con M&C Press reflexionó sobre el acceso de las mujeres a los consejos de las empresas. (ver entrevista completa) El trabajo del Ministerio de Igualdad y del Instituto de la Mujer, consiste en que las mujeres lleguen en las mismas condiciones que los varones. Y esto no se da. Por lo tanto, en primer lugar nuestro deber es quitar todas las barreras para que las mujeres con valentía, con capacidad y con voluntad, lleguen. Pero, en segundo lugar es importante que haya solidaridad de género. Cuando las mujeres llegan a los puestos de responsabilidad, “claro que llegan por su valía.” Probablemente todas sean mejores que sus compañeros en el mismo puesto, porque hay tantas trabas que han tenido que demostrar más para llegar.

“Pero lo importante -destaca Peris-, es que cuando han llegado entiendan que tienen que ayudar para que lleguen más. No que se sientan cómodas dos entre cien. Sino que entiendan que dos no son suficientes, y que ellas saben de muchísimas otras mujeres tan válidas como ellas que no están llegando porque no tienen oportunidades. Eso le estamos pidiendo a las mujeres empresarias. Que no se blinden en la excepcionalidad, porque si se blindan en la excepcionalidad pueden caer. Si esas dos no trabajan para que lleguen otras, es fácil echarlas. En cambio, cincuenta entre cien no son tan fáciles de echar. La fortaleza de ellas es la de todas, nuestra fortaleza es la que les está permitiendo llegar. Nuestra lucha es colectiva”.

¿American beauty?

Una desconocida en la órbita nacional, es la gobernadora más joven de Alaska. Como un ícono del sueño americano está felizmente casada con el padre de sus cinco hijos, sun nativo esquimal. Estudió periodismo en la Universidad de Idaho, su estado natal, gracias a la beca que ganó al quedar segunda en el concurso de Miss Alaska en 1984. Tiene un hombre fuerte a su lado: un nativo esquimal que se dedidca al petróleo campeón de las carreras de trineo a motor y tirados por perros.
La gobernadora posee además otras dos credenciales vitales para los conservadores del país: es miembro de la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA) y es una convencida detractora del aborto, como demostró con su propia familia: su quinto hijo, nacido hace poco más de cuatro meses, tiene síndrome de Down, pero cuando Palin lo supo durante la gestación rechazó interrumpirla voluntariamente. (ver biografía)

Durante su primer año en el cargo, Palin se distanció de la poderosa vieja guardia republicana. Inclusive exigió al senador Ted Stevens que explicara a los residentes de Alaska por qué las autoridades federales lo estaban investigando. Pero luego, la relación mejoró, y ambos aparecieron juntos en varios eventos. Stevens inclusive dijo que los legisladores deben respaldar la propuesta de Palin para la construcción de un oleoducto de gas natural en Alaska.
La sorprendente elección buscará compensar algunas de las carencias de McCain y al mismo tiempo contarrestar el mensaje del aspirante demócrata, Barack Obama. Palin es más joven incluso que Obama, que tiene 47 años. Además es mujer, con lo que McCain deja bien asentado que buscará apelar a los demócratas que votaron a Hillary Clinton en las primarias demócratas y que no confían, racismo a favor, en Barak Obama, que rima con Osama.

La pregunta que queda candente es ¿representa Sarah Palin a las mujeres progresistas? Qué importancia tienen sus gestos «liberales» en su visión conservadora de su política e ideario de los problemas clave que afecta hoy al mundo en general y a las mujeres en particular?

Luego de las elecciones de los EE.UU. sabremos al menos lo que piensan las mujeres norteamericanas de su forma de hacer política.

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