Mujeres Apátridas

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Según la revista "REFUGIADOS", "En algunos países, una madre no puede transmitir su nacionalidad a los hijos, sólo el padre puede hacerlo. Y para las mujeres vietnamitas que se casan con extranjeros perder al marido puede significar también perder su país".  Este año se conmemora el 50 aniversario de la Convención sobre Apátridas. Y por ese motivo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha lanzado una campaña con la que quiere volver a concienciar sobre la situación de los "sin patria".

Esta peculiar condición jurídica, que atañe a "cualquier persona a la que ningún Estado considera destinatario de la aplicación de su legislación", fue compartida hace años por personajes históricos como Albert Einstein, Alexander Solzhenitsin o el "Che" Guevara. Lola Rodríguez de Tió nació en San Germán  el 14 de septiembre de 1843. Poetisa, periodista y revolucionaria puertorriqueña. Una de las figuras máximas del ámbito literario de Puerto Rico. Eventualmente fue desterrada a Cuba donde murió en el 1924. María de las Mercedes Barbudo (1773-1849) primera mujer separatista boricua que reunió hombres para interesarles por la independencia de Puerto Rico, fue traicionada, arrestada y deportada a Cuba por el gobierno español. Jamás llegó a Cuba pues se escapó y llegó a Venezuela donde se comunicó con Simón Bolívar. Allí murió.

Las mujeres, en varios casos, se han visto relegadas por el mero hecho de serlo y en muchos países pierden la nacionalidad si se casan con extranjeros, lo que puede afectar también a sus hijos.

El colectivo femenino es altamente discriminado en este sentido. Las mujeres, en varios casos, se han visto relegadas por el mero hecho de serlo y en muchos países pierden la nacionalidad si se casan con extranjeros, lo que puede afectar también a sus hijos. ACNUR subrayó que en una treintena de países las leyes sobre nacionalidad siguen discriminando a las mujeres, aunque se felicitó por los cambios legales en Egipto (2004), Indonesia (2006), Bangladesh (2009), Kenia (2010) y Túnez (2010) para garantizar que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres.

Las raíces de los desterrados

La condición de apátrida puede ocurrir por renuncia, sin adquisición de una nueva nacionalidad; o porque la persona en cuestión nunca la tuvo, algo que sucedería a un niño nacido en un Estado que determina su nacionalidad por el ius sanguinis (la nacionalidad se obtiene por filiación biológica o adoptiva) y cuyos padres son ciudadanos de un Estado que establece el ius soli (donde la nacionalidad procede del lugar donde se nace) para dar la nacionalidad.

Pero las causas más habituales en las últimas décadas, según el responsable de la Unidad de Apátridas de ACNUR, Mark Manly, son la formación de nuevos Estados -como el caso reciente de Sudán del Sur-, la transferencia de territorios o el cambio de fronteras. Manly recordó la hecatombe de la década de 1990, cuando la caída del bloque soviético convirtió en apátridas a cientos de miles de ciudadanos de las desaparecidas URSS, Yugoslavia y Checoslovaquia.

Ser apátrida hoy

En la actualidad doce millones de personas siguen sufriendo este problema, porque no tienen derecho al pasaporte. Sin embargo, pese al alto número de personas que viven en este "limbo", el problema de los "sin patria" dejó de tener un impacto en la opinión pública internacional en la segunda mitad del siglo XX, de ahí que ACNUR haya lanzado esta iniciativa.

"Esta gente necesita ayuda de manera desesperada porque vive en un limbo legal de pesadilla", manifestó el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, el portugués Antonio Guterres. Técnicamente, los apátridas no son ciudadanos de ningún país, lo que acarrea dramas humanos, ya que las personas en esta situación carecen en la mayoría de los casos de derechos básicos, como la vivienda, la educación, la sanidad o el acceso al trabajo. Se trata de personas que, por lo general, no pueden comprar una propiedad, no pueden abrir una cuenta de banco, no pueden casarse y ni siquiera registrar el nacimiento de sus hijos, siendo habituales los largos periodos de confinamiento al no poder demostrar su procedencia.

"La mayoría de los casos en esa región se resolvieron", señaló el experto de ACNUR, quien recordó no obstante que actualmente miles de gitanos europeos siguen viviendo sin tener un pasaporte.

Sin embargo, en la actualidad el gran problema es la falta de voluntad de los Estados, ya que de los 193 países miembros de la ONU, sólo 66 han firmado la Convención sobre el Estatus de las Personas Apátridas de 1954, que establece unos derechos básicos para estas personas, y sólo 38 han suscrito la Convención sobre Apátridas que cumple ahora medio siglo.

"Es vergonzoso que millones de personas vivan sin nacionalidad, un derecho humano básico", dijo Guterres, quien lamentó que un problema de esta envergadura pase desapercibido.

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