La vida off line y las skills que debemos adquirir

229

Las redes y el online ganan, pero también la vida real da sorpresas. Leo en la prensa la opinión de un empresario y unas horas después, fortuitamente, estoy hablando con él. También la vida online y offline es materia de conversación en el taller que doy sobre Comunicación, visibilidad y marca personal. Poco después, en un evento una candidata a Las Top 100, me confiesa: sé que el no haber sido Top tiene que ver con mi escasa visibilidad. Pienso en la importancia del conocimiento, pero también en las skills de los americanos. ¿Hasta qué punto invertimos en las herramientas vitales para llegar a buen puerto?

Desayuno en La Esquina de Abascal leyendo la prensa y me demoro en un artículo sobre la decadencia de la cultura, el IVA y el futuro del cine. Enric Pérez, fundador de los Cines Verdi,  habla de esto y de Searching for Sugar Man una película que me recomendó mi amiga Mila Bueno y que quiero ir a ver con otra amiga, Cristina Giménez Vega.

Recuerdo aquella anécdota del hombre que reinventa su vida y un día deja el arduo transitar por la consultoría financiera, para ayudar a la gente a encontrar el rumbo.

Un rato después, paso por el cine para ver días y horas posibles. La sala está cerrada, una chica de la limpieza no sabe mucho y entonces, sale un señor con las llaves en la mano, al que le consulto mis dudas. Nos enredamos hablando del cine independiente, de la crisis financiera y de valores, de la cultura de antes y de la de hoy. Del cine que vale la pena y de aquél que se consume a mansalva y da igual el que sea, lo que diga o cómo se haga, mientras a la par se despachen bebida y palomitas.

Es Enric Pérez, el mismo al que acabo de leer, un amante y experto en el buen cine, al que le importa el compromiso con la cultura y respeta la versión original. Sueña con meter sus cines en una maleta y desembarcar en Berlín o en París, donde el afecto por lo que el cine representa, es mucho más arropador que el de la España de hoy.

Cuando le digo lo que hago, me cuenta la importancia que le ha dado el Verdi, al cine de mujeres. Y empieza a nombrarme títulos memorables. Lo comprometo a ser jurado de Las Top 100. Sonríe.

Ya en The Women Station, recuerdo aquella anécdota del hombre que reinventa su vida y un día, deja el arduo transitar por la consultoría financiera, para ayudar a la gente a encontrar el rumbo. Y sentado en un banco en el Central Park, decide ponerse él mismo a prueba. ¿Su sueño en ese instante de esa nueva vida? Estar en Mónaco, el día en que Airton Sena, corre el campeonato de Fórmula 1.

No tiene nada que ver con el mundillo automovilístico, no conoce a nadie que lo pueda vincular… pero hace un cálculo estadístico: ¿Cuánta gente puede estar en este momento planteándose la misma locura que yo? ¿Unos miles? Pero, ¿Y cuántos de esos miles, van a seguir adelante, con la determinación y la resistencia necesarias para hacerlo posible? Determinación, resistencia y tantas otras skills, habilidades…que nos vendría bien tener.

La anécdota termina con el consultor reinventado, que dará un giro a su vida y a sus sueños, en Mónaco, en el foso con Airton Sena el día de la carrera, cuento a las veintipico de mujeres que tienen dudas sobre sus objetivos, sus sueños y cómo lograrlo. Asienten. Empiezan a ver más claro por dónde van las cosas.

¿Y si sólo probáramos con hacerlo?