Incontinencia, factor crítico en el Alzheimer

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En España, 3,5 millones de personas sufren Alzheimer y en el 95% de los casos son los familiares quienes asumen la difícil labor de cuidador. Cuando aparece la incontinencia, en fases avanzadas de la enfermedad, muchas familias se ven obligadas a institucionalizar al paciente.

El Instituto Indas se suma a la celebración del Día Mundial del Alzheimer, reconociendo el importante papel de los familiares como cuidadores. Incontinencia de orina, punto de inflexión en el cuidado de los enfermos de Alzheimer.

La incontinencia en pacientes con Alzheimer no sólo limita aún más a quien sufre la enfermedad, sino que, además, supone un problema añadido para la persona responsable de su cuidado, en la gran mayoría de los casos, la familia.Pérdida de memoria, desorientación espacial y temporal, necesidad de ayuda constante para realizar actividades cotidianas como vestirse, comer o lavarse, son algunas de los efectos de esta enfermedad que, poco a poco, va incapacitando a la persona.

A medida que el Alzheimer avanza, algunos pacientes pierden el control voluntario de la vejiga y/o intestino, apareciendo la incontinencia urinaria y fecal. Estas alteraciones no sólo limitan aún más a estos pacientes sino que, además, suponen un importante problema añadido para la persona responsable de su cuidado, en la gran mayoría de los casos la familia.

“En el caso del enfermo de Alzheimer, que necesita una atención permanente durante las 24 horas del día, la incontinencia también causa un profundo agotamiento y desgaste del cuidador, por lo que muchas veces éste es el factor que hace que la familia tome la decisión de institucionalizar al paciente”, explica el Dr. Eduardo Martínez–Agulló, coordinador del Comité de Expertos del Instituto Indas.

Cómo abordar la incontinencia urinaria durante el Alzheimer
Según el Instituto Indas, ante los primeros episodios de IU en un enfermo de Alzheimer es necesario descartar que no esté causada por otra enfermedad asociada o una infección y, a partir de ahí, el cuidador puede tomar una serie de medidas para abordar esta nueva situación:

  • Procurar establecer una rutina para el paciente, por ejemplo, acompañándole al baño cada día a las mismas horas (aunque no tenga ganas).
  • Identificar el cuarto de baño con un cartel bien legible y en el que se vea el dibujo de un retrete.
  • Estar atento a las señales que indican que el enfermo tiene ganas de orinar, como en el caso de que muestre cierta inquietud o comience a tirarse de la ropa.
  • Limitar la ingesta de líquidos antes de ir a la cama para evitar los escapes de orina nocturnos.
  • Planificar cualquier salida con el paciente: averiguando dónde están localizados los baños, vistiéndole con ropa sencilla y fácil de quitar y, en todo caso, llevar una muda por si ocurre un accidente.

 “En caso de producirse un escape de orina, es importante mantener la calma y tranquilizar al enfermo, que suele estar angustiado. Asimismo, es recomendable fijarse en los factores que han rodeado ese ‘accidente’, tomar nota e intentar evitar que se repitan”, apunta el Dr. Martínez–Agulló.

El  Instituto Indas, por la calidad de vida
El Instituto Indas es una iniciativa pionera promovida en 2008 por Laboratorios Indas con el fin de articular iniciativas dirigidas al estudio, investigación, promoción y sensibilización social. Todo ello a través de propuestas activas de actuación, dirigidas a la prevención y la calidad de vida de las personas incontinentes, así como a su entorno social y sanitario. El Instituto Indas es un órgano ético que impulsa la comunicación entre los profesionales sanitarios y los pacientes, fomentando el trabajo y el debate entre las instituciones que lo representan.

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