El poder de la palabra: dos voces comparten estrategias para comunicar con liderazgo

El poder de la palabra atraviesa todas las formas de liderazgo. No se trata solo de transmitir información, sino de construir sentido, conectar con las personas y generar los marcos que orientan la acción colectiva. La manera en la que una líder se expresa influye directamente en cómo se perciben sus decisiones, su estilo y su capacidad de inspirar.

En esta entrevista, dos referentes del ámbito empresarial y de la comunicación analizan qué lenguaje fortalece la autoridad y qué prácticas permiten que esa autoridad se ejerza desde la coherencia, la claridad y el respeto. Sus miradas muestran que la comunicación no es un complemento del liderazgo, sino una herramienta estructural.

Carolina Moreno Asenjo y Noemí Boza, comparten cómo desarrollaron su voz propia, qué estrategias utilizan para expresar ideas complejas y cómo adaptan su forma de comunicarse a audiencias diversas. Sus aportes ofrecen una lectura precisa sobre el rol de la palabra en la construcción de culturas organizativas sólidas y relaciones profesionales basadas en la confianza.

El poder de la palabra: dos voces comparten estrategias para comunicar con liderazgo

Carolina Moreno cuenta con más de 20 años de trayectoria en innovación y desarrollo tecnológico, en los que ha desempeñado posiciones nacionales e internacionales como CEO, COO, vicepresidenta de EMEA y consejera en empresas desarrolladoras de software españolas y estadounidenses, así como en consultoras tecnológicas. Es Ingeniera Superior de Telecomunicaciones y cuenta con un PADE por IESE.

¿Cómo has desarrollado tu propia voz de liderazgo?

Manteniendo coherencia entre el discurso y las acciones, tanto en las  situaciones agradables como en las que lo son menos, con compañeros de trabajo, clientes o proveedores. Trabajar la coherencia y la consistencia en el liderazgo  permite al otro aproximarse desde la tranquilidad de saber con qué tipo de líder se  va a encontrar.  

También, usándola de forma activa. Los líderes tenemos una voz que se espera escuchar y que representa a nuestros equipos y a la organización. Es importante  usarla porque es el vehículo para conectar los equipos a la organización, la  organización con los equipos y la misión y valores de la empresa con el ecosistema  de stakeholders interno y externo de la misma.

«Trabajar la coherencia y la consistencia en el liderazgo  permite al otro aproximarse desde la tranquilidad de saber con qué tipo de líder se  va a encontrar»

¿Qué estrategias de comunicación te ayudan a expresarte mejor? 

La comunicación clara y concisa. Cuántas más personas hay en un equipo, mayor claridad y sencillez necesitan los mensajes y los puntos de acción para evitar malas interpretaciones.  

En segundo lugar, poner en palabras los conceptos y comportamientos que conformarán la cultura de esa organización en el medio plazo. El lenguaje que se usa permite crear conceptos que no existían, poner palabras a los conflictos que no se han explicitado y conformar una nueva realidad con un vocabulario común a los equipos.  

La tercera estrategia sería reducir las barreras con la otra persona desde el respeto comunicativo. Esto implica trasmitir que estás dispuesto a dialogar y entender la realidad del otro, y que aceptas sus propuestas, aunque no las compartas: “Entiendo lo que me estás contando y tienes razón. Déjame darte otra perspectiva”

Por último, la comunicación motivacional y el dar las gracias el doble o triple de las  veces que te saldría de forma natural: Mencionar en público los logros, en privado los errores a corregir; invitar a proponer soluciones, en vez de traer quejas a la  mesa; incentivar la toma de decisiones, aunque algunas no hayan sido ideales;  incentivar el pensamiento critico y la defensa de las buenas ideas, aunque sean  disruptivas. En definitiva, animar a los equipos a atreverse a crecer, a tomar riesgos  y a abrir camino, que no es otra cosa que invitar a liderar. 

«Cuántas más personas hay en un equipo, mayor claridad y sencillez necesitan los mensajes y los puntos de acción para evitar malas interpretaciones»

¿Qué desafíos observás al comunicarte con audiencias diversas y cómo los  abordás? ¿Hay palabras o expresiones que evites o adaptes al comunicarte  con equipos? 

En mi opinión, con audiencias muy dispares la mejor opción es usar un lenguaje  inclusivo y sencillo. Conectar con ellos visualmente para comprobar que te siguen y  están conectados y después, en las conversaciones con grupos de pertenencia concretos, adaptar la comunicación a cada público en particular desde sus distintas  sensibilidades generacionales, sociales o culturales.  

Las palabras que intento evitar son las relacionadas con la comunicación violenta o  poco positiva. Ponen a la audiencia en alerta o en un modo defensivo y dificultan el  pensamiento creativo. Ejemplos de expresiones que cambio: “Vamos a la batalla” por “vamos a esa reunión que es difícil, aunque la tenemos preparada”. “Montamos una war room” por “convocamos al comité de dirección para decidir sobre un riesgo no detectado”. “Este acuerdo lo vamos a pelear” por “este acuerdo es importante y tenemos que conseguir la mejor negociación”. O bien “tenemos un problema o conflicto” por “tenemos un reto a resolver”. 

En entornos donde la colaboración, la creatividad y el desarrollo del talento importan, un entorno y lenguaje positivo son grandes aceleradores y estrategias claves para un liderazgo exitoso. 

«Las palabras relacionadas con la comunicación violenta ponen a la audiencia en un modo defensivo y dificultan el  pensamiento creativo»

El poder de la palabra: dos voces comparten estrategias para comunicar con liderazgo

Noemí Boza cuenta con más de veinticinco años de trayectoria en comunicación y dirige Más Cuota, empresa desde la que organiza eventos profesionales y ofrece servicios vinculados al liderazgo. Además, ejerce como periodista, presentadora de eventos, formadora y es autora del libro Porque lo llaman liderazgo cuando quieren decir Comunicación.

¿Qué elementos crees que influyen para que una forma de comunicar se perciba como liderazgo?

El principal elemento es dejar de entender la comunicación como una habilidad que busca impactar y pasar a entenderla como la habilidad esencial que busca conectar. La palabra pasa a tener poder, como si de un videojuego se tratase, cuando pasas de pantalla. La primera pantalla, en un primer nivel, el dominio del lenguaje: saber hablar en público, dominar la técnica, trucos de comunicación no verbal.

Pero si quieres pasar de pantalla como el que pasa a un nivel superior debes usar la palabra en búsqueda de la complicidad, de la conexión con las personas. Cuando esa conexión se produce y es genuina puedes empezar a influir y entonces a liderar a través de esa poderosa herramienta que es la comunicación. No hay liderazgo sin conexión. El líder que conecta lo tiene infinitamente más fácil que el líder que únicamente impacta. 

Cuántas más personas hay en un  equipo, mayor claridad y sencillez necesitan los mensajes y los puntos de acción  para evitar malas interpretaciones.  

¿Qué estrategias utilizás para transmitir ideas complejas de manera clara?

    Hay diferentes estrategias para una comunicación clara y eficaz, empezando por la de no creer en aquello que no puedes explicar, es decir que hasta las ideas complejas deberían tener una explicación sencilla. Una de las técnicas más habituales es acudir a la vida cotidiana donde se dan multitud de situaciones que explican las cuestiones más complejas.

    Otra habitual es hacer uso de la asertividad en su significado más completo, es decir explicar lo que sientes y lo que piensas a la persona adecuada, vigilando que sea el contexto correcto, sin herir y sin sentimiento de culpa. Esta es la definición que aprendí de un experto sobre asertividad y que ayuda a transmitir nuestras ideas de forma clara.

    En ese objetivo de búsqueda de máxima asertividad los errores habituales son caer en la pasividad, es decir la falta de comunicación o en la agresividad, habitual en esta sociedad que exige tanta velocidad que a menudo perdemos en las formas.

    En mi libro “Por qué lo llaman liderazgo cuando quieren decir comunicación” he seleccionado diez herramientas que nos ayudan a conectar, que de alguna manera es lo que debemos perseguir tambien cuando queremos trasmitir ideas complejas y de estas diez mis preferidas son la pregunta y la sorpresa. La pregunta activa la reflexión y nos ayuda mucho a aclarar las ideas y la sorpresa activa el cerebro de modo que generamos conexiones neuronales nuevas que nos hacen entender mejor las cosas. 

    «Hay diferentes estrategias para una comunicación clara y eficaz, empezando por la de no creer en aquello que no puedes explicar»

    ¿Qué elementos considerás que hacen que un mensaje sea poderoso o memorable?

    Para que un mensaje sea poderoso, una de las primeras reglas es convertir al destinatario en protagonista. Una vez cumplimos con esa primera norma de generosidad, podemos acudir a las técnicas más conocidas y estudiadas del stortytelling, es decir que el mensaje contenga una historia, con sus personajes principales y secundarios, su conflicto y su desenlace y que esa historia sepamos contarla.

    En este caso para saber contar historias la comunicación no verbal (kinesia, paralinguistica y proxemia) es un complemento fantástico que siempre añade valor para que el mensaje sea memorable. Me gusta pensar que para que un mensaje sea poderoso debe generar una reflexión interna y profunda en las personas, porque eso es lo que nos hace diferentes a otras especies con vida, nuestra capacidad de pensar, y es algo que podemos activar en los demás a través del poder de nuestra palabra.

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