Del 3 al 5 de noviembre tuve el privilegio de representar a ASEME —la Asociación Española de Mujeres Empresarias— en el Congreso Mundial del Emprendimiento Femenino (FCEM 2025). Fueron tres días intensos en los que más de mil mujeres de setenta países compartimos experiencias, aprendizajes y proyectos. Empresarias, científicas, emprendedoras y líderes de todos los continentes reunidas con un objetivo común: seguir construyendo un futuro sostenible y equitativo desde el liderazgo femenino.
Un legado de 80 años que sigue impulsando
Este año, el congreso celebraba el 80º aniversario de FCEM, una red fundada en Francia en 1945 y que hoy representa a más de cinco millones de mujeres empresarias en 120 países. Ser parte de ese legado —y hacerlo desde ASEME, la asociación decana del emprendimiento femenino en España— fue profundamente inspirador. A lo largo de las sesiones, se abordaron temas esenciales como la sostenibilidad, la innovación tecnológica con propósito social y el papel de la mujer en la transformación económica global.
En este contexto, uno de los anuncios que marcó el encuentro fue la nueva alianza entre FCEM y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO). Tal como explicó Almut Buhling (FCEM–UNIDO), esta colaboración “abre interesantes oportunidades para los miembros de FCEM en todos los continentes, para fortalecer sus redes internacionales e impulsar su visibilidad global en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU”.
Este paso estratégico, orientado a promover el liderazgo femenino en sostenibilidad y economía circular, confirma que las mujeres no solo participan de la agenda global, sino que la mueven y la redefinen.


Atenas: una cuna para nuevas alianzas
El Wyndham Grand Athens, epicentro del congreso, se convirtió en un cruce de culturas, perspectivas y trayectorias. Paneles, talleres, reuniones internacionales y espacios de networking se sucedían con una energía contagiosa. Allí dialogamos con directivas de grandes corporaciones y con emprendedoras que recién comienzan su camino, todas con la convicción de que el liderazgo femenino es motor de cambio y prosperidad.
Las voces de la red ayudaron a dar dimensión a esa convicción. Patricia Isabel García, vicepresidenta de FCEM Iberoamérica, recordó que “pertenecer a una red nacional de colegas con quienes compartir propósitos comunes es uno de los mayores logros de la misión de las mujeres por lograr la equidad de género”. Y añadió una idea que resonó entre todas: «Si esa red se extiende en más de cien países, entonces el mundo se hace asequible; nos animamos a expandir los sueños, a pensar en grande más allá de nuestras fronteras, geográficas y mentales”.
FCEM demuestra, edición tras edición, que las empresas se potencian cuando compartimos aprendizajes, nos recomendamos y hacemos que las cosas pasen. Como resume su leitmotiv: juntas somos invencibles.


Mirar hacia adelante con visión global
Nuestra presidenta, Gricell Garrido, lo expresó claramente: en Atenas, ASEME reafirmó su compromiso con la internacionalización del liderazgo femenino y con el fortalecimiento de las alianzas entre asociaciones. Y es que, cuando avanzamos juntas, ampliamos horizontes y multiplicamos impacto.
La presidenta de FCEM, Marie-Christine Oghly, sintetizó el espíritu del congreso en una frase que se convirtió en una guía para todas: “Solo construyendo redes sólidas entre mujeres de distintos países lograremos un impacto económico y social verdaderamente transformador”.
Lo vivido en Atenas confirma esta idea. El futuro del emprendimiento femenino se escribe en plural, con colaboración, sostenibilidad y visión global. Para mí, como vocal de salud de ASEME, ha sido un honor representar a las mujeres empresarias españolas en una comunidad que demuestra, año tras año, que juntas llegamos más lejos.


