¿De verdad vas a tirar la toalla?

Yo invito a las mujeres a detenerse…para impulsarse. A no bajar los brazos, a alzarlos para hacerse ver, para pedir ayuda, para gestionar alianzas, para llegar a donde ser merecen estar.

456

¿Cómo recordaremos el 2020 cuando la nueva normalidad sea vieja y tengamos una perspectiva alejada del miedo y de la incertidumbre?

Muchas veces repetimos que la realidad es compleja. Sin embargo, lo importante es lo que hacemos con ella y las respuestas que damos. ¿Estamos a la altura? ¿Cuáles son las réplicas y las acciones adecuadas?

Es difícil no dejarnos llevar por la marea informativa, porque la falta de claridad y de certezas lleva a la reiteración. Porque hay que dar noticias, aunque no las haya.

Yo prefiero tomar distancia para ganar energía y centrarme en las mujeres. En la nueva edición de Top 100 Mujeres Líderes que está en marcha y cuya gala celebraremos el 21 de enero de 2021.

prefiero tomar distancia para ganar energía y centrarme en las mujeres, protagonistas de la novena edición de Top 100.

Me llena de energía para apretar el acelerador y hacer preguntas cuando las mujeres se desmoronan y no marcan sus propias urgencias: ¿De verdad vas a bajar los brazos ahora? ¿Estás viendo la oportunidad que supone dar un paso adelante cuando quienes deben hacerlo están paralizados? ¿Cuáles son tus prioridades?

Ponemos en marcha la 9ª edición del ranking que más ha hecho por la visibilidad de las mujeres en España. Con muchas novedades que podrán leer aquí.

Lo que no es novedad es la ausencia de mujeres en los lugares donde se deciden las cosas. Por eso hay que poner el acento en las referentes, quitar el manto invisible, descubrirlas y que sean un faro para las demás.

¿Creen las empresas que la diversidad y el género pagarán otra vez la crisis? ¿Están el liderazgo y la igualdad entre sus temas urgentes?

Alguien volvió a decirme hace poco que, si hubiera más datos en la prensa diaria, tendríamos más claro la necesidad de actuar, de tomar cartas en el asunto, de cambiar el rumbo.

Yo invito a las mujeres a detenerse…para impulsarse. A no bajar los brazos, a alzarse para hacerse ver, para pedir ayuda, para gestionar alianzas, para llegar a donde se merecen estar.

¡Y a las empresas! que tienen la gran oportunidad de estar a la altura. Una vez más: que olviden el latiguillo de que no es buen momento. Siempre es buen momento para lo importante. Y las mujeres lo son.