Vacaciones: Cómo conseguir desconectar, paso a paso

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Desconectar en vacaciones no siempre es tarea fácil. Aunque no existe un decálogo perfecto para conseguir la ansiada desconexión, psicólogos y expertos en Recursos Humanos coinciden en señalar una serie de aspectos comunes. Estos pueden resultar de ayuda a la hora de disfrutar de las vacaciones sin que el trabajo siga interfiriendo en nuestra rutina:

El proceso de desconexión varía de manera considerable en función de la posición que uno ocupe y el entorno en el que lo haga.

Organización y planificación es el paso previo antes de hacer las maletas, pero quizás el más determinante para gozar de la desconexión sin remordimientos. Disfrutar plenamente de las vacaciones exige un tiempo de desconexión de nuestro día a día y, aunque no es sencillo, es posible. Nuestro cerebro y nuestro cuerpo son sabios y saben que, a partir de las 72 horas, todo será más fácil. Sacarle el máximo partido dependerá en buena medida de cómo nos preparemos mentalmente para ello y el estado de cansancio con el que lleguemos a ellas.

La duración de las vacaciones

Para desconectar realmente del trabajo, es recomendable tener dos semanas seguidas de descanso, pues en ese período da tiempo a relajarse, cuidarse y divertirse sin pensar en nada más. A partir de los 15 días fuera del entorno de trabajo, pueden despertase nuestras ganas de volver a la rutina con energía y mente renovada, sin embargo, los expertos determinan como el tiempo ideal tres semanas de vacaciones continuadas.

No obstante, el proceso de desconexión varía de manera considerable en función de la posición que uno ocupe y el entorno en el que lo haga. Por ejemplo, no es lo mismo cuando todo tu equipo, e incluso toda la empresa, cierra por vacaciones, a si tienes que coordinarte con otras personas. De igual manera, es más sencillo cuando puedes compartir la responsabilidad de atender las tareas que puedan surgir, a ser el responsable único en su resolución. Es una tentación habitual (y poco saludable) dejar temas para trabajar durante las vacaciones. En la mayoría de las ocasiones, los “remordimientos” por no ponernos a la tarea serán constantes.

El plan vacacional

El plan vacacional y el destino influyen directamente en la mayor o menor desconexión del trabajo. Cuanto más concentrados estemos en nuestras nuevas actividades, menos veces volveremos a lo que hemos dejado en la oficina. De igual manera, cuanto más desconocido y novedoso sea el destino, más envolvente nos resultará todo. De todas formas, a veces es suficiente con quedarnos en casa y disfrutar de las pequeñas cosas de las que a diario no podemos hacer plenamente.

La gestión del correo y el teléfono móvil

La dependencia digital del móvil y el correo en muchos casos dificultan la desconexión vacacional. Si no podemos despegarnos de ellos, será más complejo buscar el descanso.

Algunos consejos que te pueden ayudar

Liberarse de temas pre-vacaciones: hay que tratar de dejar todos los temas pendientes, o al menos todos los urgentes, cerrados. Si por algún motivo algo quedara pendiente, tratar de compartirlo y delegar algún compañero para que pueda hacer el seguimiento en tu ausencia.

Informar al equipo con preaviso: unos días antes de las vacaciones se puede ir comunicando a clientes, proveedores y compañeros que se estará fuera unos días y tratar de anticiparse a sus posibles necesidades.

Configurar el correo o el buzón telefónico con un mensaje automático: Durante las vacaciones dejar en ellos un mensaje diciendo que se está de vacaciones y facilitar el contacto de aquellas personas que podrán ayudarles.

Planificar un horario para revisar el correo: Si por alguna razón es necesario conectarse, es bueno no hacerlo continuamente. Buscar una hora concreta por la mañana o al final del día para poder responder a los correos y mensajes puede ser una buena solución. De esta manera se puede gestionar mejor la ansiedad de estar fuera los primeros días.

Y mi empresa… ¿Qué puede hacer por mi desconexión?

Es importante que los empleados sientan que sus empresas realmente quieren que descansen, desconecten de sus tareas y disfruten al máximo, y para eso es muy recomendable que:

Exista una política de vacaciones bien definida, comunicada y al alcance de todos.

Los managers/jefes animen a sus equipos a disfrutarlas en su totalidad.

Se favorezca un clima de coordinación en los departamentos y entre los equipos para la cobertura de imprevistos favoreciendo así el descanso de la persona que está fuera.

El plan vacacional y el destino influyen directamente en la mayor o menor desconexión del trabajo

Evitar los cambios de última hora en la planificación de las vacaciones de los empleados.

Se respete el tiempo de descanso evitando enviar correos electrónicos o haciendo llamadas para temas sin importancia.

Tratar de anticiparse a las necesidades del negocio o los clientes sabiendo que hay un periodo en el que el equipo está bajo mínimos.

Beneficios de desconectar del trabajo

Un descanso reparador durante las vacaciones sólo se puede conseguir despejando la mente de todas las preocupaciones y ocupaciones de nuestro día a día.

Las vacaciones son una época en la que solemos dormir más, practicar algún deporte, comer de manera más variada y dedicar tiempo a disfrutar de cada momento sin estar pendientes del reloj. No cabe duda de que todo ello será muy beneficioso para reequilibrar nuestro cuerpo y nuestra mente de todos los excesos cometidos con anterioridad.

Cargar pilas ayudará a que la vuelta al trabajo sea más eficiente y productiva. Además, alejarse de los problemas ayudará a pensar en ellos de manera diferente, a relativizarlos y/o a encontrar nuevas soluciones.

Desconectar siempre será beneficioso; sin embargo, y dependiendo de las responsabilidades de cada uno, será necesario ir preparándose para la vuelta.

¿Cómo planifico mi reincorporación?

Tratar de ir readaptando los horarios nuevamente, especialmente si han sido muchos los días que se ha estado fuera del trabajo.

Disfrutar del aquí y ahora. Es mejor no pensar en lo que espera cuando llegues a la oficina… simplemente, llegará.

Tratar de pensar en cómo darle continuidad a las cosas que se han disfrutado durante las vacaciones: tiempo para el deporte, la lectura o cualquier otro hobbie que ayuden a continuar desconectando tras incorporarte al puesto de trabajo.

Tratar de pensar en cómo gestionar mejor el tiempo y poner en marcha un plan que ayude a llevarlo a cabo.