15 M: De la indignación a la transfor-acción

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La situación mundial en este milenio, cambió drásticamente. Con la caída del Muro de Berlín (1989) se inicia la era de la globalización. Todas las partes del sistema interactúan e influyen de modo permanente en todo el planeta. En el año 2001, con el atentado terrorista a las Torres Gemelas, se  golpea el centro del corazón financiero. Se descubre la vulnerabilidad de una sociedad, que hasta el momento, aparecía como invencible.

Estas situaciones, que deberían haber llevado a una profunda reflexión, solo generaron reacción. Se instauró la sociedad del miedo, con ello se paralizó la capacidad de pensar y tomar contacto con la realidad. Al mismo tiempo, se fue acelerando la sociedad de la hipervelocidad, la sociedad del 24/7, en donde el aforisma de Descartes "Pienso luego existo", se sustituyó por el "estoy conectado luego existo". Las empresas dejaron de ser un lugar de contención en donde uno podía realizar un desarrollo  de carrera  para convertirse en lugares creadores de tensión y mobbing.

"Pienso luego existo", se sustituyó por el "estoy conectado luego existo". Las empresas dejaron de ser un lugar de contención en donde uno podía realizar un desarrollo  de carrera  para convertirse en lugares creadores de tensión y mobbing. Algunas de estos cambios y turbulencias emocionales se miden  a través de las encuestas de opinión a la población o los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas y estudios de empresas de investigación de mercados.

Mientras tanto, la población a través de décadas de estudios comparativos, señala que no se siente escuchada y que está poco representada por las personas elegidas en sucesivos gobiernos, (crítica que aumenta cuanto menor es la edad de los entrevistados).

En series temporales, con diez años de diferencia, los aspectos más valorados son en primer lugar la "honestidad", la "eficacia" y la "prudencia". Hoy,  los políticos al ser interrogados señalan que la motivación por la cual acceden al poder emana en un 57% de la atracción que sienten hacia el poder e influencia, en tanto que tan solo un 20% dice que le interesa la política para cumplir sus ideales.

Estas constituyen unas breves pinceladas para  bosquejar, desde una perspectiva sistémica y  socio- analítica, el marco en el que se mueve el movimiento de los Indignados a nivel global, que tan solo constituye la punta de un iceberg mucho más complejo.  

Ayer confluyeron desde Tokio a Nueva York, siendo Madrid y Barcelona, las que lideraron las protestas, millares de personas. "Un mundo mejor es posible", se podía leer en algunas de las pancartas, aunque lideres de la talla de Mandela u Obama no abundan. Cuando este grupo   irrumpió en USA, Barack Obama, comprendió  que las  generaciones más formadas  de la historia, estaban desempleadas y frustradas. Esa  era una parte de  de la indignación.  

Vislumbró la raíz de un  problema que aqueja no solo a los jóvenes sino a diversos grupos sociales dado que en Grecia, hasta las  pensiones pueden estar  en riesgo.  No se limito a un análisis racional y económico, sino que incluyo la variable emocional.

Con la globalización y la irrupción masiva de las nuevas tecnologías, estamos ante la un nuevo modelo de sociedad y una manera diferente de relacionarnos. El modelo que   hemos conocido hasta ahora, está en fase de extinción y  requiere nuevas respuestas y modelos. Estamos ante un nuevo viaje, sin un mapa que nos guíe. Pero si es hora de  "escuchar de verdad"  las demandas de los indignados que pacíficamente plantean su situación. No son hijos del hiperconsumo, sino que  representan  valores solidarios, piden una  mayor participación y un liderazgo distribuido, entre otros.  

En suma toda una serie de  propuestas como se ha podido ver y escuchar ayer en Madrid, en  la puerta del Sol y alrededores, que se han  hecho extensivas al resto del planeta. Un retorno a valores universales en donde "no todo vale". Son los líderes actuales, los arquitectos encargados de diseñar un nuevo futuro acorde con las necesidades del siglo XXI, esperamos que así sea.

 

*Alicia Kaufmann es Catedrática de Sociología. Coach Ejecutiva.

www.aliciakaufmann.com

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