Magali Benítez: las buenas maneras en Internet

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Para Magali Benítez, barcelonesa de 40 años la empatía, el sentido común y la tolerancia son los ingredientes con los que se cocinan las buenas maneras en Internet. Y añadiendo una pizca de conocimiento del formato utilizado -correo electrónico, chat, blog o red social el plato es perfecto. Esta apasionada de Internet ha escrito un manual de consejos para no malvivir con la Red.

Dice que hablar de las buenas maneras, tiene que ver con la comunicación. Que no hay normas estrictas y que se trata de llegar a buen puerto con lo que se persigue con esa comunicación.

¿Las maneras varían en función del interlocutor?

Creo que no cambian tanto según el interlocutor, sino en función del formato que se utiliza. No es lo mismo comunicarse por correo electrónico que recurrir a una red social o crear un blog. También influye, por supuesto, el objetivo que se persigue, si es una conversación informal o es profesional. Al final, la base son unas reglas mínimas de juego que permitirán que la transmisión sea lo más eficiente posible.

Hablando de cortesía, en toda corte que se precie anidan aduladores, conspiradores, mentirosos y cínicos. En Internet, ¿se pueden identificar a unos o a otros en función de cómo se comunican?

Quizá no con esas palabras, pero sí que es verdad que hay distintos perfiles. Así, aparece el usuario anónimo, que no quiere desvelar quién es, que le va muy bien para desinhibirse; también aparece el perfil del "troll", que boicotea conversaciones con comentarios incendiarios… Perfiles hay, pero como en la vida real. Aunque es verdad que, por las características del medio, la posibilidad de ‘soltarse’ es mayor, defiendo que en Internet al final eres lo que pareces, o lo que escribes. No creo que en Internet una persona sea de una manera y fuera de Internet sea de otra.

Esa desinhibición, ¿facilita o dificulta la comunicación?

Depende del contexto. Pero en general, esa desinhibición dificulta una buena comunicación. Esto es muy claro en el caso del correo electrónico. Hay personas que te escriben cosas que no te dirían nunca si te tuvieran delante. En cambio, se atreven a escribirlo.

¿Qué conviene saber para comunicarse por Internet y no fracasar en el intento?

Dos cosas. Por un lado, entender bien el formato y conocer sus características. El correo electrónico funciona de una manera, las redes sociales de otra, el Twitter de otra… Por otro, ponerse en el lugar del otro. Con estas dos reglas, sería suficiente.

En la comunicación por Internet, ¿debe prevalecer la confianza o la desconfianza?

Depende de para qué la utilices. En principio, debería primar la confianza. Pero esto es como cuando quieres empezar una conversación en un bar. Si eres la primera que llegas al bar y no conoces a nadie, te comportas de una manera. Y si acudes habitualmente, te comportas de otra. En Internet es igual.

Usted afirma que Internet es una democracia sin gobierno. ¿Quién marca las normas de convivencia?

Todos y nadie. Y eso es lo bonito. Hay una autorregulación constante. Claro que hay fallos y defectos, pero en general funciona bastante bien.

Ahí radica su éxito.

Sí. Pero también hay personas que no se enteran, que no ven la perspectiva de los demás… Pero la propia comunidad se encarga de hacérselo saber sin que se precisen listados de reglas o normas. Además, es un sistema muy flexible que evoluciona. Cuando empecé en Internet, no estaba bien visto utilizar un lenguaje similar a los mensajes de móvil (SMS) o los emoticones (combinación de letras o dibujos que tratan de mostrar un estado de ánimo), y ahora sí lo está, incluso en mensajes profesionales o de empresa.

Las reglas producen urticaria en Internet. ¿Es compatible esta reacción alérgica con las buenas maneras?

Sí. Se trata de aplicar el sentido común y la tolerancia. Internet no es un mundo aparte. Es tan real como lo que más. Vivimos en digital.

¿Internet fomenta también esos valores: tolerancia, empatía, sentido común…?

No creo que Internet en sí fomente esos valores, sino que esos valores los lleva uno consigo mismo. Esto no deja de ser un conjunto de teclas donde uno mete cosas.

¿Qué formación o conocimiento debería tener una persona para fluir por la Red?

Formación es merodear un tiempo por la Red y aprender de lo que hacen los demás, de la forma en la que interactúan y lanzarse y aplicar esos dos principios que comentábamos antes. La mayoría hemos aprendido sobre la marcha.

* Extracto de la entrevista aparecida en Consumer.es

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