La Crisis de los Cuarenta en los Hombres

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De pronto y sin previo aviso, tu esposo te pide tiempo. Te dice que no sabe si te quiere. Te comunica que lleva un año con esta duda. O lo que es peor, te dice que se ha enamorado de otra persona y que se va. Cuando nos topamos de cara con esta "cruel" realidad es como recibir una bala de cañón y pararla con el abdomen. Es como ir conduciendo a 120 kms/h y chocar contra un muro de hormigón de 2 metros de espesor.

La vida se detiene en seco y no sabes que hacer.

Te desesperas y tu primera reacción, fruto del dolor, es sentirte víctima de esa mala persona, que no piensa en ti, ni en sus hijos, ni en nada.

Si logras reponerte del golpe inicial y puedes tomar las riendas de tu vida y de la situación, podrás analizar las cosas con un poco de calma.

La crisis de los cuarenta, también llamada Crisis de la Mitad de la Vida, afecta a hombres y mujeres por igual. No tiene distinción de clases sociales u orígenes étnicos. Tanto si la sufre el hombre, como si la sufre la mujer, los daños colaterales pueden ser devastadores en los hijos y pueden ser el final del matrimonio.

La crisis de los cuarenta no tiene distinción de clases sociales u orígenes étnicos. Tanto si la sufre el hombre, como si la sufre la mujer, los daños colaterales pueden ser devastadores en los hijos y pueden ser el final del matrimonio.
Muchas veces, otras personas, desde fuera, si pudieron ver que algo se avecinaba en nuestro matrimonio. Mientras nosotras, estábamos preocupadas sintiéndonos ofendidas, enfadadas porque nuestro marido había cambiado sus conductas.

Cuando nos suelta la bomba, si nos paramos a pensar y analizar la situación, podremos ser capaces de "ver" todas esas señales que antes no pudimos detectar.

Tu marido está sufriendo la crisis de los 40 cuando…

  • Empieza a prestar demasiada atención a su aspecto físico
  • Compra ropa demasiado "moderna"
  • Se apunta al gimnasio para recuperar su figura
  • Compra un coche nuevo, de capricho, o una moto
  • Se decide a hacer deportes de riesgo
  • No quiere hacerse responsable de los deberes de padre
  • No quiere hacerse responsable de los deberes de hijo
  • Está irritable, nervioso, te reprocha que todo lo haces mal
  • Ha variado su comportamiento y afectividad hacia ti.
  • Quiere salir con sus amigos, o solo.
  • Tiene problemas de insomnio.
  • Te inventa excusas para no ir a reuniones familiares.
  • Ha disminuido el contacto físico contigo
  • Se vuelve más preocupado por si tiene enfermedades
  • Le atemoriza envejecer y la muerte

Estos y algunos más son los síntomas más evidentes de una crisis de los 40. No todos presentan los mismos síntomas.

El primer paso para ayudarle a él, ayudarte a ti y a vuestros hijos, es intentar averiguar si lo que a él le pasa es realmente una crisis de la mitad de la vida.

Si tiene varios de los síntomas que menciono más arriba, es bastante probable que sea eso lo que le pasa.

El no lo sabe. Tú ahora sí. Debes tomar ACCIÓN y ser la protagonista de tu vida, para poder recuperarle, ayudarle a encontrarse a si mismo y a que vuelva a valorar todo lo que ha conseguido hasta ahora.

Si te centras en "atacar" los síntomas, es como si pintaras una mancha de humedad en una pared, sin reparar la rotura de la cañería que ha provocado dicha mancha. Para poder ayudarle, debes centrarte en las causas. En analizar qué pensamientos han impulsado a tu esposo a tomar la decisión de separarse. Mejorar la comunicación es el primer paso. La crisis no se supera en unos días. Una vez que llega, si no toman medidas entre los dos, puede ser la ruptura de la pareja. Cuanto antes tomes acción en este problema, más rápida será la recuperación.

Viki Morandeira es Coach Personal
Diplomada en I.E.
Autora del libro ¿Qué le pasa a mi esposo? de Editorial Círculo Rojo.

 

 

 

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