Ecológica

624

La economía real se convierte en un apéndice de las burbujas especulativas sostenidas por la industria financiera. Hasta que llega el momento, inevitable, en que las burbujas estallan, acarreando quiebras
en cadena de los bancos, amenazando con el desplome del sistema mundial de crédito y con una depresión severa y prolongada de la economía real.

Son palabras de André Gorz escritas en el año 2007, meses antes de que la caída de Lehman Brothers convirtiera sus teorías en realidad, que la editorial recoge ahora en su último libro, Ecológica.

Esta obra es una colección de artículos que el propio autor compiló en su último año de vida, antes de suicidarse junto a su mujer, que sufría una enfermedad terminal.

En el libro, Gorz destila su ideario: denuncia la economía especulativa global y analiza su crisis terminal, defiende la renta básica universal y la tecnología como agente de liberación y apuesta por sacar el trabajo y el consumo del centro de la vida de las personas.

Con su apuesta por una suerte de revolución cultural que transforme los modos de vida para salvar a un tiempo el planeta y a nosotros mismos, Gorz se convirtió en una de las figuras más destacadas de la ecología política.

Sobre André Gorz
André Gorz, seudónimo de Gerhard Hirsch (Viena, 1923 – Vosnon, 2007), fue filósofo y periodista y es autor de un pensamiento que oscila entre filosofía, teoría política y crítica social. Discípulo del existencialismo de Jean-Paul Sartre, rompió con él tras 1968 y se convirtió en unos de los principales teóricos de la ecología política y el altermundialismo.

Fue uno de los primeros en pensar la ecología política como una superación del marxismo. Sin renunciar a sus ideas anticapitalistas, se alejó de las ortodoxias al plantear que el socialismo no valdría más que el capitalismo si no cambiaba sus herramientas y, provocativamente, llegó a rechazar el pleno empleo y el crecimiento económico y reivindicar la ética del hacker. Fue co-fundador (junto a Jean Daniel) en 1964 de la revista Le Nouvel Observateur.

Editorial: Clave Intelectual
Traducción: Pablo Betesh
Páginas: 138 páginas

También te pueden interesar…

¿Ya has visitado Libros y letras en nuestra ZONA OCIO Y CULTURA?   

Artículo anteriorIrina Matveikova: El aparato digestivo influye en nuestra felicidad
Artículo siguienteAshoka busca talento para dar solución a retos globales