De senderos y caminos

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Se nos fue Miguel Delibes. Acaso tendría que haber vuelto sobre mis pasos lectores y releer alguno de los libros que me legó mi padre, ferviente admirador suyo, o que yo misma compré; pero el sendero caprichoso del recuerdo ha querido conducirme al día, ya lejano, que pasé en Cortiguera, un hermoso pueblo abandonado de Castilla.

Al parecer, de allí era oriundo el labriego que inspiró a Delibes el personaje del señor Cayo, y fue el lugar donde se rodó la película basada en la novela. La Red, en un rápido tecleo, me facilita el atajo virtual, y gracias a una página, me sitúo, de nuevo, en el momento en que visité aquel pueblo, como si el tiempo no hubiera discurrido y Delibes aún estuviera vivo.

Sentada, a la sombra acogedora de una casona en ruinas, disfrutando de la paz de lugar, mientras saboreo el bocadillo de jamón comprado en un pueblo cercano, observo cómo se disputan sus migajas los gatos, con rivalidad semejante a la mostrada por los políticos ante el voto del señor Cayo, protagonista del libro de Miguel Delibes El disputado voto del señor Cayo, que, en aquellos tiempos, andaba yo leyendo y me llevó hasta esas tierras castellanas.

Me sitúo, de nuevo, en el momento en que visité aquel pueblo, como si el tiempo no hubiera discurrido y Delibes aún estuviera vivo. Los intrincados senderos literarios, y las personas que encuentro en sus márgenes, me han conducido ahora hacia un libro del afgano Atiq Rahimi, La piedra de la paciencia (Premio Goncourt 2008 ), que tiene relación con otra conocida obra de Delibes: Cinco horas con Mario.

En ambos casos la estructura narrativa se mantiene mediante la presencia del protagonista fallecido (o en estado vegetativo, en la novela de Rahimi), ante el que la esposa volcará confesiones y reproches en un intento de aferrarse a la palabra, a la necesidad de contar, para encarnar en ella emociones contenidas, frustraciones, rabia acumulada. Si bien los mundos representados por los autores en ambas obras parecen alejados ─la novela de Rahimi trascurre «en alguna parte de Afganistán» ­­─, a más de uno le resultará interesante compararlas y sacar conclusiones porque hay libros y temáticas que son capaces de atravesar fronteras territoriales y culturales. ./…­­

Acabo la semana celebrando el Dia internacional de la Poesía con un homenaje al poeta José Hierro, en el Club de Lectura de Prensa, que coordina Nieves Martín Díaz de El planeta de los libros, Radio Círculo. En buena compañía, la pereza de la tarde de domingo se muda en lilo florecido y motivo poético gracias a los poemas de Mª Ángeles Maeso y Matías Escalera. Leo uno propio, y compartimos el privilegio de escuchar, en árabe y castellano, otro, inédito, de la marroquí Zoubida Bensalem. Resuenan en los oídos las palabras hermosas de esta mujer valiente; me reafirmo en la creencia de que la literatura tiende puentes y acorta caminos.

*Sobre Mila Bueno

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