Débora Giorgi con los Cooperativistas

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Incentivar la participación de los ciudadanos en la gestión del Estado: este fue un pedido central que realizaron unos 14.000 cooperativistas en el Luna Park para celebrar el 50 aniversario del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC).

“Si tomamos como referencia el cuadro social de la Argentina, vemos que el 20% de la población más rica se lleva el 53% del ingreso nacional, mientras que el 20% más pobre el 4,2%”
, apuntó el presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller.

“Fracasó de modo rotundo la teoría de que, con crecimiento, una mano invisible del mercado iba a derramar la riqueza. Fíjense lo que pasó en Estados Unidos: las diferencias entre los mas ricos y los mas pobres pasaron de 20 a 77 veces”, señaló.

En el acto estuvieron la ministra de la Producción, Débora Giorgi; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el vicejefe de Gabinete, Oscar González; la presidenta del INADI, María José Lubertino; políticos tales como Rafael Bielsa, Anibal Ibarra, Patricio Echegaray, representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otras personalidades.

Ante ellos, el dirigente cooperativo puntualizó: “La propia dinámica del mercado bancario, a la luz de la ley que regula sus actividades, la Ley 21.526 heredada de la dictadura, determina que la suba de la tasa de depósitos, se traslade automáticamente a las tasas de los préstamos. Eso originará a que volvamos a un esquema ya conocido en Argentina: un número pequeño de empresas tendrá una parte sustancial del crédito, ya que con estas reglas de juego se acentúa y facilita un modelo de concentración económica”.

”Frente a eso – prosiguió- consideramos fundamental la necesidad de la aplicación de políticas activas, segmentadas, indispensables para la protección de las pequeñas y medianas empresas, y las producciones regionales. El Estado debería asistir el crecimiento de las PyMEs, el desarrollo de empresas de la economía social y solidaria, las cooperativas, las empresas recuperadas. Hay amplísimos espacios de la economía que el sistema financiero debería ayudar a recrear y a fortalecer, si es que queremos construir una sociedad más justa y equitativa. Resulta importante resolver los temas basales conjuntamente entre el Gobierno y la sociedad, porque tal como demostramos en el movimiento cooperativo, eficiencia y democracia pueden ir de la mano”, destacó en el acto del IMFC.

El Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) es una entidad federativa o cooperativa de segundo grado fundada en Rosario, Santa Fe. Fue creada con cuatro objetivos: difundir los principios y valores de la cooperación, representar a las cooperativas ante los poderes públicos, promover la creación de cooperativas; y, movilizar, a través de una red solidaria, los fondos ociosos de las cajas de crédito cooperativas. Esta última función fue interrumpida en 1966 como consecuencia de las medidas restrictivas a la operatoria del cooperativismo de crédito impuestas por el gobierno militar.

“La situación descrita nos permite reflexionar sobre la importancia de las regulaciones sobre el sistema financiero, para evitar que la volatilidad de las tasas impacte negativamente en el crédito productivo”, dijo Heller. “Hay que cambiar la ley de Entidades Financieras. En primer lugar, por una razón de ética, ya que rige aún cuando esta firmada Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz. Y en segundo término, por una razón conceptual: la actividad financiera debe ser considerada un servicio público, regulado adecuadamente para que satisfaga las necesidades de la gente en lugar de procurar el máximo lucro posible”.

Heller
consignó que “hay que terminar con la política de la televisión, donde los ciudadanos votan y después se limitan a mirar los resultados por TV. Es necesario generar lugares apropiados para que los ciudadanos se acerquen a la gestión; ámbitos donde las acciones de las políticas públicas sean controladas por la ciudadanía”, concluyó.

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