El impacto económico del coronavirus ha provocado cambios en el entorno empresarial y en la forma de operar de las organizaciones, escenario que ha favorecido la flexibilidad y diversidad, lo que ha traído como consecuencia un aumento de mujeres en los puestos de dirección.
Así lo establece el informe Women in Business 2022, el cual revela que el 36% de los puestos de dirección en las empresas medianas españolas son ocupados por mujeres. Se trata del porcentaje más alto de la historia en España, que supera al obtenido a nivel europeo, del 33%, y a nivel global, del 32%. Este índice se registra tras dos años de estancamiento en el 34%, condicionado por los efectos de la pandemia.
El estudio, a cargo de la firma de servicios profesionales Grant Thornton, se realizó a partir de casi 5.000 entrevistas y encuestas a altos ejecutivos de 29 mercados de todo el mundo, de empresas de 50 a 500 empleados, 400 de ellas de España.
Madrid sigue siendo la región que lidera el ranking con un 39% de presencia femenina en la alta dirección de sus empresas.
Con estos datos, el país logra recuperar su posición como uno de los diez con más presencia femenina en la alta dirección de sus empresas. En relación a sus comunidades autónomas, la mayoría mejoró su porcentaje de mujeres en puestos de alta dirección.
Madrid sigue siendo la región que lidera esta clasificación, con un 39% de presencia femenina, misma cifra que registró el año pasado. Le siguen Galicia con un 36% y Andalucía con 34%, ambas con un crecimiento de 3 puntos; Cataluña, con un 32%, siendo la única que decrece, con 2 puntos menos; Valencia, con un 29%, mejora 3 puntos y País Vasco, con un 26% suma 3 puntos.
Crecimiento paulatino
Dirección Financiera y dirección de Recursos Humanos vuelven a ser las dos áreas de la cúpula directiva con más mujeres en las empresas. Sin embargo, el número de mujeres CEO sigue estancado.
“Que la mujer lidere puestos relacionados con la estrategia financiera de nuestras compañías la pone en una posición de ventaja hacia puestos más relevantes, como el de CEO. Copar la dirección financiera es clave, pero también hay que mejorar en puestos relacionados con la tecnología, muchos de ellos de nueva creación y que suponen una oportunidad de que la mujer los protagonice”, expresa Isabel Perea, socia de Auditoría de Grant Thornton.
“Que la mujer lidere puestos relacionados con la estrategia financiera de nuestras compañías la pone en una posición de ventaja hacia puestos más relevantes, como el de CEO», expresa Isabel Perea.
El resto de funciones directivas más usuales para la mujer en España son la dirección de Operaciones (27%), dirección de Marketing (26%), CEO/Dirección General (25%), dirección IT (12%) y, con menos de 1 de cada 10 mujeres, repiten en las últimas posiciones dirección de Ventas (13%), Controller Corporativo (6%) y Socia (6%).
Asimismo, el porcentaje de compañías que cuentan con al menos una mujer en la cúpula directiva, ha aumentado hasta alcanzar el 93%. Esto indica que creció 6 puntos respecto a 2021 y se ubica por encima de la media europea (86%) y global (90%). No obstante, es importante hacer otra lectura y es que todavía un 7% de las medianas empresas no tiene ninguna mujer en su Dirección.
Aurora Sanz, socia directora de Laboral, señala que “es interesante comprobar qué correlación existe entre el volumen de universitarias que estudian diversas disciplinas empresariales y su equivalencia en las empresas. Observamos que el margen de mejora hacia una igualdad y coherencia es todavía enorme. Las empresas deben prestar especial atención a la realidad social existente. Confiamos en que poco a poco se vaya equilibrando la presencia de hombres y mujeres en cargos tradicionalmente masculinos como el de Dirección General CEO o Socios”.
COVID-19 y formas de trabajo beneficiosas
La pandemia ha originado nuevos modelos de trabajo, culturas corporativas y planes de diversidad e igualdad que, según los expertos, se mantendrán a partir de ahora en las compañías.
Para 4 de cada 10 directivos españoles, las nuevas prácticas de trabajo derivadas de la COVID-19 han beneficiado a las mujeres, frente al 24% que considera lo contrario. En la media europea y a nivel global, los índices son superiores, con un 45% y 62%, respectivamente.
Además, más de la mitad de los empresarios (el 65%) consideran que estos nuevos modelos laborales han creado un entorno más inclusivo para el talento femenino. Una convicción, todavía más avalada a nivel global, con un 73% de apoyo, aunque inferior en Europa, con un 57%.
«Las mejores empresas, las más adaptadas y reconocidas por sus grupos de interés, serán aquellas que se sumen a esta transformación hacia la diversidad y la inclusión», explica Isabel Perea.
“En este nuevo entorno, las empresas que impongan formas de trabajo rígidas seguramente tengan problemas. Las mejores empresas, las más adaptadas y reconocidas por sus grupos de interés, serán aquellas que se sumen a esta transformación hacia la diversidad y la inclusión y que apuesten por ayudar a personas que trabajen de manera diferente”, explica Isabel Perea.
Avances en igualdad y retención del talento
Además de aplicar nuevas acciones que promuevan la diversidad y la igualdad, los expertos recomiendan a las medianas empresas aplicar métricas que permitan cuantificar los hitos y analizar la evolución interanual.
En este sentido, el informe explica que el 61% del mid-market mide la igualdad salarial entre hombres y mujeres, siendo la variable más atendida por las empresas. Con notable diferencia, le sigue la medición de la percepción de los empleados en torno a la inclusión (39%), el porcentaje total de mujeres empleadas (37%), bienestar (36%), porcentaje de mujeres de las nuevas contrataciones (36%), el porcentaje de promociones femeninas (35%) o el porcentaje de mujeres empleadas en la Alta Dirección (34%).
Finalmente, el 54% de los empresarios cree que la retención del talento es la principal razón para impulsar políticas de inclusión en las plantillas, ante la escasez de personal cualificado.