Maribel Maseda: ‘La violencia de género se ha normalizado’

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"Nos hemos acostumbrado a convivir en una sociedad agresiva y agresora y si ocurre lo mismo tras las puertas donde hay una convivencia íntima y privada, creemos que  es problema de quienes la comparten", asegura Maribel Maseda, diplomada en Enfermería, especialista en Psiquiatría y autora de La zona segura (LID Editorial), un libro donde se busca el reconocimiento y se ofrece esperanza a las víctimas de violencia de género. A partir de su conocimiento e investigaciones sobre el tema, Maseda se muestra convencida en una entrevista con Mujeres&Cía de que la violencia de género "se ha normalizado" en nuestra sociedad y, por ello, es necesario "tomar partido" a favor del respeto.

Mujeres&Cía: ¿Cómo y por qué surge la necesidad de escribir La zona segura?

Maribel Maseda: Creo ver un error de base fundamental que dificulta la lucha contra el maltrato y el maltratador. Y es que se reparten erróneamente las responsabilidades en esta situación insana. La culpa del maltrato la posee exclusivamente quien lo produce. Por otra parte, las informaciones contradictorias que  se lanzan  a la sociedad, acaban por filtrar la petición a la misma de que condene la agresión pero sea benévola con el agresor. De esta manera, las relaciones  agresivas siguen produciéndose dentro de un bucle/escondite para el agresor y sin solución social para la agredida. Para poner solución a algo tan grave hay que situar correctamente el problema.

M&C: ¿Considera que la violencia de género tiene la relevancia suficiente en la sociedad actual?

MM: No lo creo. Es tan frecuente que lamentablemente se ha normalizado. Nos hemos acostumbrado a convivir en una sociedad agresiva y agresora y si ocurre lo mismo tras las puertas donde hay una convivencia íntima y privada, creemos que  es problema de quienes la comparten. Con estas ideas equivocadas, vamos dejando que esta agresividad crezca a nuestro alrededor. La sociedad teme defender la convivencia justa porque teme que ello suponga tomar partido.

M&C: ¿Qué medidas cree que podrían ayudar a paliar esta lacra social?

MM: Precisamente, una de ellas, es la de tomar partido, no contra algo o alguien sino a favor del respeto y la convivencia social como un derecho que nos pertenece a todos y que cualquiera puede defender y reconocer. Esto llevaría a quitarle terreno al agresor, que es la única manera de comenzar a tratar bien el problema.  Atrevernos a hablar de que en la última década ha habido 700 asesinos que han matado a sus mujeres o exmujeres escudados en la coartada de que están en sus casas o en sus relaciones. No a hablar siempre de las mujeres: "700 mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas…""mujer, ¡ denuncia!", etc.  El maltratador debe saber que la sociedad condenamos su delito y que sabemos que es él quien debe abandonar el domicilio o  ir a terapia por ejemplo.

Recuperarse a sí misma debe además, ser un proceso interesante y motivador, pues es el escalón que le llevará a cumplir su meta M&C: ¿Cuáles son los principales problemas que enfrentan las víctimas una vez que consiguen salir de la espiral de maltrato?

MM: La obsesión de sus exparejas, primero. La humillación y el dolor sobre el dolor después, cuando se da cuenta de que no solo debe dar datos y pruebas creíbles de su agresión sino que  ella misma debe demostrar que es creíble. En esto pasa mucho tiempo. No olvidemos que la mujer maltratada sale debilitada de una situación en la que se le ha hecho dudar de todo y su percepción de la realidad se debate entre lo que su agresor quiere implantarle y lo que ella a duras penas se atreve a recordar como sano. Y cuando sale, esta espiral de hacerla dudar, de culparla o responsabilizarla, de minusvalorarla, empieza de nuevo pero esta vez en los que previamente le han dicho ¡mujer, denuncia!"

M&C: ¿Qué papel juegan los familiares y amistades cercanas a la víctima durante el proceso?

MM: Son el lado que mantiene sujetas la cordura y la esperanza cuando ella no se siente fuerte aún para creer en ella. Los amigos, la familia, son la prueba, a veces única, de que existe una vida diferente para ella.

M&C: ¿Hay perfiles tipo de agresor y víctima?

Lo que parecerá ser una discusión por celos por amor a su pareja, será en realidad una discusión por que ha visto amenazada la atención que él reclama para sí mismo MM: Yo estoy convencida de que existe un perfil del maltratador. El perfil de la mujer es que no sea como él. En cuanto al maltratador, es difícil reconocerlo desde el principio, porque sus rasgos de carácter se entremezclan con los que poseen personas normales, por eso no se les reconoce al principio. Unos poseen una base de baja autoestima otros narcisista. Tienen una bajísima tolerancia a la frustración que les lleva a estar y ser constantemente insatisfechos. Son invasivos y precisarán irrumpir en el espacio vital de su pareja para, desde dentro, manipular los elementos que componen su mundo: sus amigos y amigas, su familia, su capacidad de relacionarse socialmente, su forma de vestir, hasta que finalmente acaban decidiendo y eligiendo por ellas hasta quitarles su voluntad…

M&C: ¿Cómo detectar los primeros indicios de maltrato?

MM: Cuando no hay otra intención, en lo que parecerá ser primero un mal día, que la de denigrar al otro. No hay capacidad de negociar en los reclamos que él hace que son irracionales y nada tienen que ver con su pareja, sino con su propia sensación de  decepción con el mundo o la vida. Lo que parecerá ser una discusión por celos por amor a su pareja, será en realidad una discusión por que ha visto amenazada la atención que él reclama para sí mismo. No soportará compartir protagonismo con quien él denigra y humilla. No soportará que alguien muestre cariño o respeto hacia su pareja, porque eso significa que alguien la quiere más que a él. Eso es envidia insana y peligrosa, no son celos y ni mucho menos amor. Solo cesará ese día de agresión (la continuará mañana) cuando quite su capacidad de defenderse a su víctima, solo así, él se sentirá satisfecho. Entonces le regalará algo, o le dirá lo mucho que la quiere o peor, que como la quiere le perdona- a ella- lo que le ha obligado a hacer o decir.

M&C: ¿Cuál es su recomendación personal tanto para las víctimas como para las personas cercanas para ayudar a superar este proceso traumático?

MM: Una vez se atreve a salir de la relación, no deben conceder a su expareja ni un solo hueco en su vida. No debe hablar con él, ni informarle de lo que va haciendo ni preguntarle a él como se encuentra. Una vez sale de allí, su objetivo debe ser vivir una vida lo más plena y feliz que pueda. Cada vez que dude, que le hagan dudar, que tenga miedo, debe recordar este objetivo tarde lo que tarde en conseguirlo. No debe aceptar nada ni nadie que no quiera participar en él. Recuperarse a sí misma debe además, ser un proceso interesante y motivador, pues es el escalón que le llevará a cumplir su meta. La familia representará el modelo sano a seguir, pero debe hacerlo sin tratarla como a una niña que no ha sabido vivir o elegir eficazmente. La mujer que sale de allí, debe recuperar el valor para tomar decisiones,  y la familia debe aprender el muy difícil arte de aconsejar y acompañar  sin impedir esta necesidad de valerse por sí misma. 

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