La amabilidad

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Salvo que se viva recluido,  lo normal es estar en contacto con otras personas. Da igual el vínculo, el tiempo que dure el encuentro y la razón por la que se tenga.  ¿Qué hace que la relación con el otro sea valiosa y positiva para las dos partes en un segundo?: la amabilidad.

Encuentros casuales
En la entrada de tu casa, una vecina te ve cargada y se ofrece a ayudarte a llegar al ascensor. Lo hace con amabilidad y sin mediar casi palabra.  En el supermercado, la cajera de siempre hoy responde a tu saludo y te dice que se alegra de verte y te sonríe.  El conductor del autobús, que ya ha cerrado las puertas, ve que te acercas corriendo y no arranca. Las vuelve a abrir y te dedica cinco segundos para que puedas llegar.

Pero si te das cuenta de que estas recibiendo  la amabilidad de los demás, sólo porque quieren hacerte bien sin esperar nada a cambio, puedes descubrir que eso precisamente está marcando la diferencia entre un día gris y otro que no lo es.  Alguien te para en el metro y te pregunta ante un intercambio de líneas por dónde llega mejor a Argüelles, se lo indicas con tranquilidad y detalle y te sonríe agradecido.  Estás en la gasolinera y el coche no te arranca, lo intentas y lo intentas, una pareja se acerca y se ofrece a ayudarte, sacan sus pinzas, colocan el coche junto al tuyo te dedican media hora de su tiempo a ti, ¡que no te conocen de nada!.  Tropiezas con uno de esos bolardos que el ayuntamiento pone por las calles, te caes todo lo larga que eres y alguien se acerca con cara de susto a echarte una mano y se ofrece a llevarte al centro de salud. Vas cargada hasta arriba y una mano invisible te abre una puerta.

Lo normal es no fijarse en esos pequeños detalles.  Pero si te das cuenta de que estas recibiendo  la amabilidad de los demás, sólo porque quieren hacerte bien sin esperar nada a cambio, puedes descubrir que eso precisamente está marcando la diferencia entre un día gris y otro que no lo es.

En familia, en el trabajo, con los amigos
Poner la mesa, hacer la compra, preparar la comida, viajar en familia, celebrar el cumpleaños de la abuela. Asistir a una reunión de objetivos, preparar el informe ejecutivo, salvar una situación complicada para el departamento. Salir de escapada un fin de semana con los amigos, intervenir en la carrera solidaria del domingo. Todas son también situaciones cotidianas pero, a diferencia de las anteriores, ahora son de entorno cercano, donde los vínculos con los demás ponen  en marcha el juego de las expectativas.

Cada cual espera, de una forma o de otra, algo del otro. Por lo que, cuando lo recibido no conecta con lo esperado , se producen los desencuentros de siempre. Y así, muchos humanos caminan por el mundo de las relaciones cercanas perdidos, confusos y sin comprender del todo qué es lo que “no les funciona con el resto”. Pero ese no es el tema de hoy.

Con los nuestros la cercanía nos lleva a ser más o menos amables dependiendo de la educación recibida y de cómo la hayamos encajado.  La amabilidad actúa como un elixir que relaja las tensiones y te da tiempo para ver las cosas con calma. Ingrediente muy necesario en cualquier ámbito de la vida.

Ser amables
Hace poco leí: “Cada persona que conoces está luchando con sus propios problemas. Se amable con ella. No serás capaz de resolverlos en su lugar, pero tu bondad quizá pueda ser el milagro que estaba esperando”.

Hijos confundidos. Madres inseguras. Padres perdidos. Compañeros llenos de miedo. Jefes amargados. Amigos deprimidos. Un tapiz humano tejido a base de los problemas de cada uno.

La amabilidad es una gran medicina porque, si es auténtica, está cargada de bondad.  ¡La bondad!. ¡Esa maltratada por los ignorantes que la confunden con tontería porque no son capaces de comprenderla!.

Ser amable es: ¡magnífico!. Porque si eres sincero, te conecta con la bondad del verdadero ser humano que llevas dentro.

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Comunicadora por vocación y abogada por formación (UAM), además de Master en e-Business (IDE). Ha compaginado una intensa actividad profesional en diferentes ámbitos del terreno empresarial con el mundo de la comunicación, el ejercicio del derecho y la prestación de asesoramiento jurídico de orientación a la mujer. Actualmente trabaja en el sector de las telecomunicaciones.