Violencia de género: ciberacoso, nuevas tecnologías y una pandemia fantasma

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Establecido en 1999 por las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se celebra cada año el 25 de noviembre. Su objetivo es crear conciencia sobre la violencia doméstica y el feminicidio para poder hacerle frente. En España, 41 mujeres han sido asesinadas por su cónyuge o ex pareja desde principios de 2020. La violencia se ha intensificado durante los períodos de confinamiento, hasta el punto de ser denominada como «epidemia fantasma» del coronavirus por Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.

16.518 llamadas de las víctimas de violencia de género

En España, el 016, el número de teléfono de emergencia para las mujeres víctimas de la violencia doméstica, fue marcado 16.518 veces entre el 14 de marzo y el 15 de mayo. En comparación con las 11.485 veces en el mismo periodo en 2019. Lo que supone un incremento del 43.8%. En los últimos años, el comportamiento violento también se ha extendido al mundo digital. La tendencia que se ha intensificado este año: entre marzo y junio de 2020, nuestros Threat Labs observaron un aumento del 51% de los programas espía y de acoso en comparación con los dos primeros meses del año.   

Hasta hace poco, sólo los hombres con conocimientos avanzados de informática practicaban el ciberacoso. Pero ahora los programas maliciosos constituyen un medio adicional para que los agresores ejerzan control sobre sus víctimas.

Softwares maliciosos y las acciones de Google

El Stalkerware es un software malicioso que puede utilizarse para localizar a una persona, acceder a sus fotos y vídeos personales, interceptar correos electrónicos. Pero también mensajes de texto y conversaciones en aplicaciones como WhatsApp y Messenger, escuchas y grabaciones telefónicas o en Internet sin que la víctima lo sepa.

Existe una fuerte correlación entre las relaciones de maltrato y la presencia de Stalkerware en los dispositivos de las víctimas. Hasta hace poco, sólo los hombres con conocimientos avanzados de informática practicaban el ciberacoso. Sin embargo, ahora estos programas maliciosos son fáciles de encontrar y descargar, para que los agresores ejerzan control sobre sus víctimas.

El pasado mes de julio, Google dio un paso adelante en la lucha contra la popularidad del Stalkerware. Prohibió la promoción de productos o servicios destinados a rastrear o vigilar a otra persona o sus actividades sin su permiso. Sin embargo, todavía hay aplicaciones casi idénticas, que se presentan como herramientas para detectives privados o para padres que desean vigilar a sus hijos.   

Maltratadores, ciberacoso y software malicioso

Una persona en una relación de violencia de género corre más riesgo de ser vigilada por su maltratador. El creciente uso de estos programas informáticos tiene consecuencias peligrosas: privan a la víctima de su libertad física y virtual. Normalmente instalados discretamente en los teléfonos móviles por los supuestos amigos, cónyuges o ex parejas celosas, los programas de Stalkerware rastrean la ubicación física de la víctima, supervisan su navegación por Internet, así como las llamadas telefónicas y los SMS enviados o recibidos.

Aplicaciones diseñadas para funcionar en modo oculto, sin notificación continua al usuario del dispositivo, son una herramienta eficaz e invasiva para acosar, vigilar y localizar a su víctima. 

Claves a tener en cuenta que pueden evitar los daños del ciberacoso

Si bien es importante que todo el mundo sepa cómo eliminar los programas de Stalkerware de sus dispositivos, es crucial conocer las posibles consecuencias.

  • La eliminación de programas de Stalkerware podría alertar a la pareja maltratadora, por lo que evitar la instalación debe ser la prioridad.
  • Lo primero que hay que asegurarse es que el teléfono está protegido por un PIN o una contraseña. Esto ayudará a evitar la instalación de software sin que se dé cuenta el propietario.
  • La segunda es instalar un software antivirus, que alertará al usuario de cualquier intento de instalar un programa de acoso y ayudará a eliminarlo si es necesario.
  • Estos dos pasos son simples y garantizan la protección del dispositivo y de los datos personales. Si la pareja se opone firmemente a una de estas medidas de seguridad clásicas, es una luz de alarma que no debe ignorarse.
Señales y tecnologías

Concretamente, hay algunas señales que hay que conocer para reconocer cuando un programa de este tipo está presente en un dispositivo:

  • el rendimiento disminuye repentinamente, con retrasos, errores o bloqueos más frecuentes que antes
  • la configuración ha cambiado sin el consentimiento del usuario, con una nueva página de inicio en el navegador, por ejemplo, o con nuevos iconos en el escritorio y un motor de búsqueda predeterminado diferente
  • una afluencia repentina de mensajes de error de programas que siempre habían funcionado bien antes.

Si bien la tecnología ofrece oportunidades increíbles, también ha provocado un aumento del control de las parejas maltratadoras sobre sus víctimas. Estas últimas deben ser conscientes de la existencia de estas aplicaciones de espionaje y romper su silencio en caso de que se produzca cualquier problema para recibir ayuda y poder así escapar del maltrato.

*Este artículo es una aportación de Jaya Baloo, directora de Seguridad de la Información de Avast