Iciar Bollain y una película que toma partido por los rebeldes

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Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4 La cineasta nacida en Madrid en 1967 ya ganó dos Goyas con Te doy mis ojos: Mejor Dirección y Guión Original. Con su nueva película, su nombre empezó a sonar entre los rumores de posibles premiados con el Oscar. En También la lluvia − protagonizada por Luis Tosar, Gael García Bernal y Karra Elejalde −, Iciar Bollain cuenta tres historias: el colonialismo actual en Latinoamérica, la llegada de los españoles a América, y los problemas que conlleva cualquier rodaje.

¿Es una película política? 
La etiqueta de película social o política no me gusta, porque suena a aburrido, pero sí defiendo el cine que te deja un poso y una reflexión al salir de la sala. Esta película es una mirada a la historia y al presente, pero siempre a través de las andanzas de unos personajes de carne y hueso embarcados en una aventura. Mi labor era hilarlo todo, sin pasarme en lo épico, lo documental o lo político.

La etiqueta de película social o política no me gusta, porque suena a aburrido, pero sí defiendo el cine que te deja un poso y una reflexión al salir de la sala.

¿Cómo contar una historia política sin irse a los extremos? 
No quedándote con una sola versión de los hechos. Está claro que esta película toma partido por los que se rebelan, pero también hay un personaje fundamental que habla sobre la necesidad de recurrir al capital extranjero para que avancen las infraestructuras del país. El guión tiene mucha ironía: por ejemplo, los cineastas van hasta Bolivia para hacer una película sensible, pero luego son los primeros que manejan ideas marcadas por el mercantilismo. Como en la vida real, aquí no hay ni buenos perfectos ni villanos malísimos, sino muchos grises y problemas complicados.

También habla del mundo del cine, y no de manera amable. 
Sí: me gusta la película porque da una de cal y otra de arena. El personaje de Gael García Bernal es un director que quiere dar una visión comprometida de la historia, pero carece de sensibilidad para ver lo que pasa a su alrededor en Bolivia. Damos un poco de cera a los progres, pero también los homenajeamos por atreverse a rodar allí.

Entre renuncias y elecciones éticas y morales. 
Hay algo que comparto con ellos: o te empeñas o una película no se hace sola. Durante un rodaje tienes muchas ocasiones de ceder, pero no deber hacerlo: has de barrer para casa y llevarte el mejor material posible.

¿Incluso siendo mala persona? 
Eso sólo lo he sentido rodando con niños. En También la lluvia hay una escena fuerte, con una cría de 12 años que me pidió una sola toma: le resultaba demasiado doloroso. Así se lo prometí, y terminé ese día de rodaje sin estar segura de haber conseguido lo que yo quería, pero le había dado mi palabra.

¿Importa más el cine o la vida? 
También la lluvia habla mucho de eso: es verdad que hay muchas películas prescindibles, pero otras son fundamentales para conocer la realidad. Piensa en Missing y todo lo que nos enseñó de Chile… Lo que sé es que, aunque haya cosas más importantes que tu película, si no luchas mucho nunca obtendrás un buen trabajo.

 

Antes de verla hay prejuicios, porque a nadie le gusta que le toquen a héroes como Colón, pero creo que la película invita a reflexionar y la respuesta ha sido satisfactoria. ¿Cómo recibirán la película en Latinoamérica? 
Los bolivianos que la han visto están contentos: hemos contado una parte de su historia reciente, la Guerra del Agua, sin caer en estereotipos. Lo que es una pena es que ellos no puedan contarlo con sus propias películas porque no tienen medios: cada país debe tener una cinematografía propia, imprescindible para reflejar cada una de las realidades.

¿Gustará en España esta revisión del Descubrimiento? 
Antes de verla hay prejuicios, porque a nadie le gusta que le toquen a héroes como Colón, pero creo que la película invita a reflexionar y la respuesta ha sido satisfactoria. Gente de derechas, de izquierdas y de la Iglesia me han dicho que les había gustado: es verdad que en América fuimos muy malos, pero también fuimos muy buenos, como mostramos hablando de Bartolomé de las Casas.

¿Sueña con el Oscar? 
No lo sé… Lo que sé es que la película va a estrenarse en EE UU, que allí tenemos una buena distribuidora y que iremos para allá a saludar y promocionarla un poco. Pero será difícil, porque vamos a competir con películas muy buenas y arropadas por distribuidoras muy fuertes.

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